El brote comenzó en alta mar, en una de las rutas más remotas del turismo de expedición, y terminó con un barco detenido frente a África sin autorización para atracar. A bordo del MV Hondius viajan 147 personas de 23 nacionalidades.
Se trata del primer brote documentado de hantavirus en un crucero internacional, con tres personas fallecidas, un caso confirmado en cuidados intensivos en Sudáfrica y otros dos pasajeros con síntomas que aún requieren atención médica urgente.
El buque partió el 1.° de abril desde Ushuaia, en Argentina, rumbo a Cabo Verde en una travesía conocida como “Atlantic Odyssey” (travesía del Atlántico), con escalas en islas remotas del Atlántico Sur. La ruta, diseñada para turismo polar, terminó convertida en un caso sanitario sin precedentes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que hay siete personas afectadas y que está coordinando la respuesta internacional. El organismo subraya que el riesgo para la población general es bajo.
Mientras tanto, el crucero permanece desde el 3 de mayo frente a Praia, capital de Cabo Verde, donde las autoridades sanitarias decidieron impedir el desembarco para proteger a la población local.
Sin embargo, se analiza una alternativa logística: permitir la evacuación médica y eventual desembarco en Islas Canarias, a dos o tres días de navegación, donde existe mayor capacidad hospitalaria.
Cómo se desarrolló el brote a bordo
El primer caso conocido fue un pasajero neerlandés (Países Bajos) de 70 años que comenzó con síntomas compatibles con una infección viral: fiebre, malestar general y trastornos gastrointestinales durante la travesía en el Atlántico sur.
Ese pasajero murió a bordo del barco. Su cuerpo fue desembarcado en la isla de Santa Elena, territorio británico en el Atlántico Sur.
Poco después, su esposa de 69 años, también enfermó durante el viaje. Fue evacuada de emergencia a Johannesburgo, Sudáfrica, donde falleció en un hospital tras el agravamiento de su estado clínico.
Un tercer pasajero alemán murió en circunstancias similares.
“La OMS fue informada de un suceso de salud pública relativo a un barco de crucero que navega por el océano Atlántico y está aportando su apoyo”, declaró esa agencia a la AFP.
Además, un ciudadano británico de 69 años fue evacuado a Sudáfrica, donde permanece en cuidados intensivos. Es el único caso confirmado por laboratorio hasta ahora, lo que mantiene en investigación la relación exacta entre el virus y las muertes.

Qué están haciendo las autoridades
El lunes 4 de mayo, las autoridades de Cabo Verde ratificaron la decisión de no autorizar el atraque del barco en Praia. Equipos médicos subieron a bordo para evaluar a los pasajeros enfermos, pero no se permitió el desembarco.
“En coordinación con otras autoridades (...), no se concedió al buque la autorización para atracar en el puerto de Praia”, dijo en la noche del domingo la presidenta del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Maria da Luz Lima.
La decisión se da por la intención de un equilibrio entre asistencia médica y control sanitario en un país con recursos limitados, que optó por priorizar la protección de su población ante un evento aún bajo investigación.
Tras la negativa de Cabo Verde, las autoridades evalúan redirigir el barco hacia Islas Canarias, donde podría realizarse el desembarco y la atención médica de los casos bajo condiciones controladas.
Fue en Sudáfrica donde se confirmó por laboratorio el caso de hantavirus del pasajero británico, que continúa en estado crítico.
Por su parte, Países Bajos, como Estado de bandera del barco, asumió la coordinación para repatriar a los pacientes que permanecen a bordo, en coordinación con otros países.
Argentina, punto de partida del viaje, descartó vínculos con el brote. Autoridades de Tierra del Fuego señalaron que no existen casos recientes, reduciendo la probabilidad de contagio antes del embarque.
La OMS coordina la respuesta internacional y la evaluación de riesgo, además de apoyar la evacuación médica y la investigación epidemiológica del evento.
Qué se sabe del virus y del posible origen
Los hantavirus son patógenos transmitidos principalmente por roedores. Se contagian a los humanos por contacto con excreciones o por inhalación de partículas contaminadas en ambientes cerrados o rurales.
Los hantavirus se transmiten a los humanos a través de roedores salvajes infectados, como ratones o ratas, que secretan el virus por la saliva, orina y excrementos. Una mordedura, el contacto con estos roedores o sus excrementos, o la inhalación de polvo contaminado pueden causar infección.
“La transmisión de persona a persona solo se ha observado con un único tipo de virus, algo extremadamente inusual”, precisó la Oficina Federal de Salud Pública de Suiza, citada por AFP.
Ese punto es clave para la investigación. El virus Andes, presente en el sur de Sudamérica, es el único con evidencia de contagio entre humanos, aunque ocurre en condiciones muy específicas.
Por ahora, la OMS realiza la secuenciación del virus para determinar la cepa exacta, lo que permitirá definir el riesgo real de transmisión.
La hipótesis principal es una exposición ambiental durante alguna escala del viaje, en islas con fauna silvestre donde los pasajeros realizaron excursiones en tierra.
Otra posibilidad es la presencia de roedores a bordo, aunque no hay evidencia confirmada. El escenario menos probable es la transmisión entre personas, que se mantiene bajo vigilancia.
Actualmente no existe un tratamiento antiviral específico ni una vacuna para el hantavirus. El manejo clínico se basa en soporte intensivo, incluyendo ventilación mecánica en casos graves.

Qué viene para pasajeros y países
Los 147 pasajeros y tripulantes del MV Hondius deberán ser monitoreados durante varias semanas. El periodo de incubación del hantavirus puede ir de una a ocho semanas.
Esto implica que algunos casos podrían aparecer después de que los viajeros regresen a sus países de origen, lo que obliga a activar sistemas de vigilancia en múltiples jurisdicciones.
La secuenciación del virus, en curso desde el pasado domingo, permitirá determinar el origen del contagio y confirmar si se trata de una variante con capacidad de transmisión entre personas o de un evento ambiental aislado.
La OMS continuará coordinando el seguimiento con autoridades sanitarias de varios países, enfocándose en detección temprana y manejo clínico oportuno.
