Varios senadores de Estados Unidos dijeron el sábado que votarán contra un proyecto de ley de presupuesto la próxima semana después de que agentes federales mataran a un segundo estadounidense en Mineápolis, lo que aumenta las probabilidades de un cierre del gobierno.
Conocido en inglés como government shutdown, esta suspensión ocurre cuando el Congreso no aprueba a tiempo el presupuesto federal, o una extensión temporal, y, por ley el gobierno no puede seguir financiando muchas de sus operaciones.
La financiación del Estado federal, incluido el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), expira el 31 de enero.
La muerte que ha intensificado la discordia es la de Alex Pretti, un enfermero de Mineápolis de 37 años. Su deceso se produce apenas tres semanas después de que otra residente de Minnesota, Renee Good, fuera abatida a tiros por un agente federal.
Miles de efectivos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ya fueron desplegados en Mineápolis, gobernada por los demócratas, para adelantar las masivas redadas antiinmigración ordenadas por la administración de Donald Trump.
La Cámara de Representantes, que es controlada por los republicanos, aprobó la financiación hasta setiembre, pero aún necesita aprobación del Senado y la situación en Mineápolis trastocó el escenario político.
El Partido Republicano del presidente Trump controla por estrecho margen la Cámara alta de 100 miembros, pero no cuenta con suficientes integrantes para aprobar los proyectos de gasto sin el apoyo demócrata.
De hecho, elíder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo en un comunicado el sábado que “no aportarán los votos para avanzar con el proyecto de ley de asignaciones si se incluye el proyecto de ley de financiación del DHS”.
Por su parte, la senadora demócrata Catherine Cortez Masto también negó su respaldo.
“No apoyaré el actual proyecto de financiación del (Departamento) de Seguridad Nacional”, dijo en un comunicado.
De igual forma, Mark Warner, demócrata de Virginia, dijo en una publicación en la red social X, en reacción a la muerte de Pretti el sábado, que no puede dar su voto para “financiar al DHS”.
El cierre de gobierno más largo en la historia de Estados Unidos, en el que cientos de miles de empleados federales fueron suspendidos salvo los considerados esenciales, terminó el pasado noviembre tras 43 días.
