Teletrabajar para una empresa extranjera permite prestar servicios desde Costa Rica sin trasladarse al país. En esta modalidad, el trabajo se realiza a distancia y el vínculo con la compañía se suele establecer mediante un contrato de servicios.
Por eso, se vuelve más importante aún organizar el cobro y la administración de sus ingresos. Esa responsabilidad forma parte de la relación con el cliente extranjero, además de cumplir con el trabajo contratado.
En ese contexto surge una pregunta práctica para quienes empiezan a trabajar de esta manera: ¿cuáles son las opciones para recibir el pago de una empresa extranjera desde Costa Rica?
Los más comunes
La transferencia internacional a una cuenta en Costa Rica es una de las vías disponibles. Diego Benítez, asesor financiero, la considera una alternativa formal para respaldar los ingresos, aunque recomienda revisar los costos antes de acordar el mecanismo de pago con la empresa.
“La transferencia bancaria internacional es la vía más formal y la que mejor respalda los ingresos ante Hacienda y el banco, pero tiene comisiones de envío, de recepción y a veces de bancos intermediarios”, explicó Benítez.
Además de esos cargos, el trabajador debe considerar el tiempo que tardarán los fondos en estar disponibles, que puede variar según el país de origen, y el diferencial cambiario si necesita convertir el dinero a colones.
El asesor recomienda hacer la comparación con un pago real: cuánto se facturó y cuánto llegó efectivamente a la cuenta en colones. Esa diferencia permite identificar el costo del mecanismo utilizado y valorar qué cargos se pueden reducir o negociar.
Otra opción es recibir la remuneración en una cuenta bancaria en el extranjero o mediante una plataforma internacional que permita identificar al pagador y el origen de los fondos, señaló Ignacio Guzmán, abogado de Energy Law Firm y profesor de la Universidad de Costa Rica (UCR).
PayPal y plataformas similares pueden resultar ágiles para montos pequeños o pagos frecuentes. Sin embargo, sus comisiones y el tipo de cambio pueden reducir varios puntos porcentuales del ingreso. También se deben revisar los cargos por retirar los recursos hacia una cuenta local.
Por eso, la comparación no debería limitarse a cuánto cobra una plataforma por recibir el pago, sino a cuánto dinero queda disponible después de completar todo el proceso: recepción, retiro y eventual conversión a colones.
Los que conviene evitar
Más que descartar una vía por el hecho de que el dinero provenga del extranjero, Guzmán recomienda evitar operaciones que dificulten explicar su procedencia.
Entre ellas menciona pagos de terceros que no sean el empleador o cliente, cuentas prestadas, fraccionamientos artificiales y efectivo sin respaldo documental.
“El problema no es que el dinero venga del extranjero; el problema aparece cuando la persona no puede explicar documentalmente quién lo pagó, por qué se lo pagó y cuál es el origen de esos fondos”, afirmó el abogado.
Para respaldar los ingresos, aconseja conservar el contrato con la empresa extranjera, los comprobantes de pago, los estados de cuenta y las comunicaciones relevantes. Cuando se trata de servicios independientes, también deben guardarse las facturas o comprobantes correspondientes.
Las criptomonedas requieren especial cautela: Benítez las identifica como la opción de mayor riesgo por su volatilidad, porque no son moneda de curso legal y por las trabas que algunos bancos pueden poner al recibir fondos provenientes de esas plataformas.
Ahora bien, si se utilizan activos virtuales, Guzmán recomienda conservar documentación suficiente para reconstruir cada operación.

Recibir dinero del exterior no elimina obligaciones locales
Silvia Castro, socia de Impuestos de Despacho Carvajal, señaló que, en el caso de una persona que presta el servicio físicamente desde Costa Rica para un patrono sin establecimiento permanente ni inscripción como patrono en el país, la renta es de fuente costarricense. Según explicó, corresponde inscribirse en Tribu-CR como persona física con actividad lucrativa y atender las obligaciones del impuesto sobre las utilidades y del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Sobre la facturación, indicó que “se debe emitir una factura electrónica de exportación por cada pago recibido, con el código CABYS del servicio prestado. Puede emitirla en dólares, indicando el tipo de cambio”.
La especialista agregó que, cuando el servicio se consume en el exterior, califica como exportación de servicios exenta de IVA. Esto debe distinguirse de la obligación de presentar las declaraciones correspondientes.
Castro recomienda conservar al menos durante cinco años el contrato o documento que respalde la relación, las facturas electrónicas emitidas, los estados de cuenta, los comprobantes de transferencias, las facturas de gastos asociados a la actividad y los de pago a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
No olvide ordenar sus ingresos
Para administrar los ingresos, Benítez recomienda separar el dinero en tres “bolsillos”: uno donde se reciben los pagos del exterior, otro para los gastos del hogar y un tercero para reservar lo correspondiente a impuestos y a la CCSS.
La idea es que la persona se asigne un “salario” y conozca cuánto puede destinar a sus gastos después de cubrir comisiones, obligaciones y otros costos, como los honorarios del contador.
La moneda también importa: si los gastos están en colones y el ingreso llega en dólares, la persona queda expuesta a las variaciones del tipo de cambio. Benítez propone convertir lo necesario para los gastos del mes, mantener un colchón en dólares y evitar deudas en una moneda distinta de aquella en la que se gana.
