Una paradoja envuelve el comportamiento del tipo de cambio en los últimos días. En concreto, existe menos superávit en ventanilla que el que se reportó el año pasado; sin embargo, el precio del dólar con respecto al colón sigue bajando. Ante este panorama, dicha situación obliga a mirar más allá de los mostradores bancarios.
Para comprender el fenómeno, es imperativo analizar las cifras. Entre el 1° de enero y el 23 de febrero de 2025, el superávit ascendió a $968 millones. Por el contrario, en el mismo período de 2026, este indicador alcanzó los $799 millones, es decir, una contracción de $169 millones.

Al respecto, Roxana Morales, economista de la Universidad Nacional, explicó que la apreciación del colón no responde únicamente al saldo neto observado en ventanilla, sino también a otros factores como la dinámica en Monex, el mayor volumen negociado, las expectativas de los agentes y las condiciones generales de liquidez en dólares”.
En este sentido, cabe recordar que las operaciones en ventanillas son todas aquellas transacciones de contado que realizan personas, empresas y comercios directamente con bancos y entidades autorizadas. Por consiguiente, si existe un menor superávit, esto implica que la diferencia entre compras y ventas se redujo respecto al año anterior.
Monex: el verdadero catalizador de la divisa
Ahora bien, en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) —plataforma donde participan entidades autorizadas bajo la supervisión del Banco Central de Costa Rica—, el comportamiento confirma esta tendencia a la baja.
De hecho, entre el 1° de enero y el 25 de febrero de 2026, el tipo de cambio promedio ponderado pasó de ¢497,1 a ¢472,5, evidenciando una caída de ¢24,6. En contraste, durante el mismo período de 2025, la reducción fue de apenas ¢2.
Aunado a esto, el volumen negociado también aumentó de forma considerable. En 2026 se transaron $1.581 millones, frente a $1.357 millones en igual lapso de 2025, lo que representa un incremento de $223 millones (un 16,4%). Indudablemente, este mayor dinamismo sugiere una participación más activa de los agentes del mercado.
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Bajo esta premisa, desde el 1° de enero —cuando el dólar cotizaba en ¢501,42—, la divisa estadounidense ha bajado ¢24,8, lo que equivale a una apreciación acumulada del colón cercana al 5% en menos de dos meses.
“El ajuste no solo es significativo por su magnitud reciente, sino también por el contraste histórico. El 23 de junio de 2022 el tipo de cambio alcanzó un máximo de ¢698,4 por dólar. Desde ese punto hasta febrero de 2026, la reducción acumulada es de aproximadamente ¢222, es decir, una caída cercana al 32%”, añadió la economista.
Gerardo Corrales, economista de Economía Hoy, aseguró que, efectivamente, la política monetaria y cambiaria seguida por el Banco Central provoca que no haya diferencias en las expectativas de los agentes que hagan surgir demanda y oferta de dólares.
En consecuencia, la dinámica actual responde a un comportamiento colectivo sumamente claro: “ahora solo hay una cola, todo el mundo quiere vender dólares pues mañana van a estar más baratos”, concluyó el especialista.
En suma, aunque en ventanilla hay menos superávit que el año pasado, el dólar se desploma en Costa Rica porque la presión real está en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), donde la oferta de dólares es mucho más alta y los agentes esperan que la divisa siga perdiendo valor frente al colón. El mercado en ventanilla solo muestra parte de la operación cotidiana; quien define el movimiento hoy es Monex, con un volumen negociado mayor, una oferta abundante de dólares y expectativas de que el colón seguirá apreciándose. Por eso, el tipo de cambio cae con fuerza, incluso cuando el superávit en ventanilla se reduce.
