El uso cotidiano de tarjetas de crédito y débito para compras en línea, pagos sin contacto o retiros en cajeros se acompaña inevitablemente del riesgo de fraudes, delitos y pérdidas.
Ante este panorama, las entidades bancarias en Costa Rica ponen a disposición una oferta de seguros que prometen cubrir desde clonaciones y compras no autorizadas hasta robos en cajeros automáticos y suplantación de identidad.
Sin embargo, no todos los seguros son iguales; los montos de cobertura, las mensualidades, los eventos protegidos y, sobre todo, las exclusiones varían de forma significativa entre entidades. En algunos casos, una mala interpretación de las condiciones puede dejar al tarjetahabiente sin respaldo, aunque haya pagado una mensualidad para mantenerlo.
Este repaso de El Financiero le permite entender qué cubre cada seguro, cuánto cuesta su mensualidad y bajo qué circunstancias puede dejar de responder.
Banco Popular
El Banco Popular y de Desarrollo Comunal (BP) ofrece el seguro autoexpedible Tarjeta Protegida para crédito y débito, con cuatro planes disponibles: Clásica, Oro, Platino y Bronce o Black.
Kenneth Gutiérrez, jefe de Tarjetas del BP, detalló que las coberturas van desde ¢900.000 hasta ¢6.250.000, según el plan seleccionado, y cubre, de forma más específica, ante los siguientes eventos:
- Robo de identidad
- Fraude por phishing
- Ingeniería social
- Compras no autorizadas por internet
- Clonación de tarjeta
- Robo o pérdida de la tarjeta
- Robo en cajeros automáticos
- Modalidades como llamada tripartita (forma de estafa que involucra a un supuesto agente del banco y un tercero)
Además, explicó que el hecho debe reportarse dentro del plazo establecido por la póliza que corresponda. Además, el seguro no aplica en casos de negligencia, como cuando el cliente comparte voluntariamente claves, contraseñas u otra información confidencial.
Las primas mensuales oscilan entre ¢3.775 y ¢7.750, según el nivel de protección elegido. El cobro se realiza de forma automática, es decir, se carga directamente a la tarjeta asociada tras el pago inicial de la primera cuota.
Banco Nacional de Costa Rica
El Banco Nacional (BNCR) pone a disposición de sus clientes el Seguro Protección Robo y Fraude (FRE), un producto voluntario para tarjetas de crédito y débito que destaca por una característica particular: puede proteger fondos en cuentas del banco incluso cuando no hay una tarjeta activa en plástico.
Claudia Salas Picado, directora de Emisión Comercial y Operaciones, comentó que el costo va desde los ¢4.600 hasta los ¢10.100, de acuerdo con el plan que adquiera el cliente.
“Posee cobertura contra fraudes, compras fraudulentas por internet, clonación de tarjeta, robo en cajero o secuestro exprés, suplantación de identidad, extravío, phishing, entre otros. También cuenta con un plan de asistencias complementarias que abarca asistencias legales, médicas, administrativas y psicológicas”, detalló.
Para activar un reclamo, el cliente debe reportar el incidente y presentar el contracargo o reclamo administrativo en una sucursal del banco, donde el trámite se gestiona según el tipo de evento.

Banco de Costa Rica (BCR)
El Banco de Costa Rica (BCR) dispone de un Seguro de Robo y Fraude que, según informó su oficina de prensa, se utiliza en los siguientes casos:
- Robo o extravío
- Compras fraudulentas por internet
- Robo en cajero automático
La mensualidad de este producto una vez adquirido inicia en ¢4.200, según la modalidad que escoja el cliente al momento de evaluar sus condiciones con la entidad.
En cuanto al pago, también se realiza por medio de la deducción automática a la tarjeta en cuestión.
BAC Credomatic
BAC ofrece a sus clientes el Plan de Protección contra Robo y Fraude (PRF), un seguro que se contrata por cada tarjeta de crédito o débito y que cubre:
- Reposición de tarjeta
- Devolución de cargos no reconocidos
- Asaltos en cajeros
- Riesgos cibernéticos
- Compras por internet
Aplica únicamente a tarjetas del titular mayor de edad que contrata el plan y no cubre transacciones realizadas por personas autorizadas por el propio cliente, ni aquellas en las que se hayan compartido datos o el PIN.
Las mensualidades inician en alrededor de ¢3.600 y alcanzan cerca de los ¢9.000. Por otro lado, los montos máximos por robo, hurto o extravío de tarjetas oscilan entre ¢2,5 millones y ¢12 millones, según el plan y tipo de cambio al 8 de enero de 2026.
En todos los casos, la cobertura por asaltos en cajeros llega a oscilar hasta ¢500.000, mientras que la protección por riesgos cibernéticos alcanza los ¢750.000.
Dentro de los límites establecidos, el seguro puede extenderse a tarjetas adicionales y cuentas asociadas.
DAVIbank Costa Rica
Según la información disponible en el sitio web de DAVIbank (antes Scotiabank y el cual continúa operando de manera independiente), su Seguro Colectivo de Robo y Fraude protege tarjetas de crédito o débito robadas, extraviadas o utilizadas mediante fraude o falsificación.
El banco asume el monto correspondiente al plan contratado y cubre las compras fraudulentas efectuadas hasta 72 horas antes del reporte cuando se trate de robo o extravío, plazo que se amplía hasta un máximo de 30 días tras la recepción del estado de cuenta en casos de fraude o falsificación, sin aplicación de deducible.
En el caso del asalto en cajero automático, contempla eventos ocurridos a una distancia no mayor a 15 metros del cajero, con un respaldo cercano a los ¢250.000 por evento, según el tipo de cambio del 8 de enero de 2026. Para este beneficio se establece un deducible de ¢25.000 y un límite máximo de tres eventos por año.
Asimismo, su beneficio de Mejor Precio permite al usuario solicitar la devolución de la diferencia si encuentra el mismo artículo adquirido con su tarjeta de crédito a un precio menor dentro de los 60 días naturales posteriores a la compra.
DAVIbank reconoce la diferencia entre el monto pagado y el precio más bajo disponible en otra tienda del país de emisión de la tarjeta, con un tope de ¢300.000 por reclamo y un máximo anual de ¢600.000, siempre que el artículo tenga un valor mínimo de ¢30.000.
Davivienda
Esta entidad ofrece actualmente el seguro Davivienda Protección Digital, un producto diseñado para proteger las tarjetas de débito y crédito de los clientes.
Según explicó Roy Cole, gerente general de Davivienda Seguros, “la cobertura básica incluye la compensación por fraudes digitales o de ingeniería social que afecten a los usuarios de la Banca en Línea, también en caso de pérdida, robo o extravío del plástico”.
También incluye acceso gratuito a una plataforma de prevención y monitoreo de ecosistemas digitales.
La suma asegurada varía según el tipo de tarjeta y el plan contratado, con montos que pueden alcanzar cerca de ¢2.5 millones para fraudes digitales, de acuerdo con el perfil financiero del cliente y el límite de crédito.
Dispone de planes anuales, cuyas primas inician desde los ¢14.000, y que pueden fraccionarse en pagos de 3, 6 o 12 meses mediante el programa “A Paguitos”, sin comisiones adicionales.
En medio del uso cada vez más extendido de las tarjetas, estos seguros se presentan como una herramienta de respaldo ante fraudes y robos, aunque su efectividad depende en gran medida de conocer sus alcances y limitaciones.
Comparar coberturas, costos y condiciones antes de contratarlos puede marcar la diferencia entre contar con protección real o enfrentar un evento sin el respaldo esperado.
