El costo de la educación privada en Costa Rica puede representar uno de los mayores retos financieros para las familias, especialmente cuando se trata de ingresar a escuelas y colegios con altos estándares académicos.
Un análisis de El Financiero publicado en diciembre de 2025 halló que acceder a la educación privada o subvencionada en la que se formaron estudiantes con los mejores puntajes de admisión de la Universidad de Costa Rica (UCR) 2025-2026 cuesta, como mínimo, ¢216.000 mensuales.
Además, 11 estudiantes del sistema privado figuraron entre los 20 mejores puntajes divulgados por la UCR. El grupo provenía de ocho centros educativos distintos y evidenció una diferencia, entre la mensualidad más baja y la más elevada, de ¢360.000.
Si se toma como referencia hipotética el precio más bajo de ¢216.000 y agregamos esa diferencia, obtenemos que el monto más elevado es de ¢576.000. Es decir, el promedio estimado son ¢396.000 mensuales.
Eso lo proyectamos a lo largo de cinco años de colegio (60 meses), por lo que el costo final de estudio rondaría los ¢23,7 millones en mensualidades.
Esta cifra no contempla matrícula, aumentos anuales ni otros gastos como uniformes o materiales.
Frente a ese panorama, este medio consultó a ocho entidades financieras las opciones de crédito estudiantil, pero solo dos de ellas tienen una línea con la posibilidad de pago tras la conclusión de los estudios, de forma que se tomó en cuenta este último criterio para su selección.
Estos préstamos están diseñados específicamente para financiar estudios desde preescolar hasta secundaria, con condiciones distintas a las de un préstamo personal tradicional.
A diferencia de un crédito de consumo, exigen demostrar que los recursos se destinarán exclusivamente a gastos educativos, como matrícula, mensualidades, uniformes o materiales, y suelen ofrecer tasas preferenciales, plazos más amplios y periodos de gracia sobre el capital.
BN Educación
El Banco Nacional de Costa Rica ofrece el programa BN Educación, el cual financia estudios escolares, secundarios y universitarios, tanto en el país como en el extranjero.
Según Cindy Vásquez, directora de Productos de Crédito, este producto puede cubrir hasta el 100% del costo del programa académico, con un monto máximo de ¢100 millones para garantía hipotecaria y ¢15 millones en caso de hacerlo con pagaré o fianza.
Si se compara el tope máximo del crédito con el costo estimado de ¢23,7 millones por cinco años de colegio, el monto sería suficiente para cubrir la totalidad del periodo e incluso otros gastos asociados.
Uno de sus principales diferenciales es el periodo de gracia sobre el capital durante toda la duración de los estudios, más seis meses adicionales, lo que permite que el pago inicie cuando el estudiante ya haya concluido su formación.
El banco ofrece plazos de hasta siete años, tasas preferenciales, seguro de vida saldo deudor sin costo adicional y una cuota por millón desde ¢18.465.
“Para obtener este financiamiento, debe presentar la cédula vigente y en buen estado, el plan de estudios con la proforma del costo de este y certificación de ingresos. En caso de no contar con ellos, debe aportar un codeudor, a quien se le mide la capacidad de pago”, explicó Vásquez sobre los requisitos.

Banco Popular
Por su parte, el Banco Popular y de Desarrollo Comunal (BPDC) dispone de una línea de crédito para financiar gastos educativos desde preescolar hasta estudios universitarios y técnicos.
Es importante aclarar que, en determinadas situaciones, el banco puede autorizar condiciones especiales para que el pago del capital se ajuste a la duración del programa académico, aunque esa opción se estudia de manera individual y no es generalizada para todos los que accedan.
La entidad indicó que el crédito cubre matrícula, mensualidades y otros gastos asociados al plan académico, siempre que el solicitante justifique el uso de los recursos. Esto quiere decir que deberá demostrar un uso del dinero dirigido a los estudios y no a otro tipo de actividad o compra.
Los montos máximos oscilan, de forma general, entre ¢7 millones y ¢12 millones, dependiendo del perfil crediticio. Cabe destacar que el monto inicialmente se establece en dólares, por lo que su valor en colones puede variar según el comportamiento cambiario.
Sin embargo, al contrastar ese tope máximo (¢12 millones) con el costo estimado de ¢23,7 millones por cinco años de colegio, el financiamiento no sería suficiente para cubrir todo el ciclo.
En términos prácticos, alcanzaría para cerca de 31 meses (poco más de dos años y medio) si se mantiene el promedio mensual utilizado en este ejercicio.
La conveniencia de este producto crediticio dependerá del centro educativo que seleccione o de su capacidad financiera para cubrir la diferencia y gastos asociados al proceso educativo.
En este caso, las garantías pueden incluir créditos sin fiador, con fiador o garantía hipotecaria, según el análisis del caso.
