La Asociación Bancaria Costarricense (ABC) es la principal organización gremial del sistema bancario costarricense, que agrupa a bancos públicos, privados y grupos financieros, y que juega un papel central en la política económica, la regulación financiera y la promoción de la bancarización del país.
Fundada en diciembre de 1983, surgió como respuesta a la necesidad de unir a los actores del sector financiero para defender sus intereses de manera permanente frente al Estado y los reguladores.
A ella renunciaron este viernes el Banco Nacional, el Banco de Costa Rica y el Banco Popular y de Desarrollo Comunal.
Los bancos públicos renunciaron de forma “formal, inmediata e irrevocable” a la ABC, en medio de un quiebre de confianza por la posición asumida por esa organización frente al proyecto de ley sobre estafas informáticas contra clientes bancarios.
En un comunicado conjunto explicaron que la decisión responde a declaraciones públicas emitidas por la vocería de la ABC con relación al expediente legislativo N.° 23.908, actualmente en trámite en la Asamblea Legislativa de Costa Rica.
La vocería en cuestión es Rodrigo Cubero, asesor financiero de la asociación, quien mencionó por medio de un comunicado de prensa el 26 de febrero que “el texto aprobado en primer debate representa un avance hacia un principio de responsabilidad balanceada y justa, que protege a las personas usuarias sin trasladar de forma automática la totalidad del riesgo a las entidades financieras”.
Sin embargo, los bancos estatales sostienen que el texto presenta “debilidades sustantivas” y riesgos para la estabilidad del sistema financiero.

Creación, historia y contexto
La ABC fue creada por un grupo de bancos privados y sociedades financieras que percibieron la necesidad de un organismo que velara por los intereses del sector financiero “de manera permanente”, más allá de coyunturas políticas o decisiones aisladas.
Entre sus entidades fundadoras se encontraban bancos como el Banco Agroindustrial y de Exportaciones, Banco de la Construcción, Banco del Comercio, Banco de Santander, Banco Interfín, Banco de América y otras sociedades financieras, lo que le dio desde el inicio una amplia representación en el sector privado.
En los primeros años, la asociación se consolidó como interlocutor técnico del Banco Central de Costa Rica (BCCR), participando en la elaboración de los Programas Crediticios de 1985 y 1986, así como en iniciativas como el fortalecimiento de la información bancaria y la creación de mecanismos de control de precios.
Con el tiempo, la ABC amplió su foco para representar también a grupos financieros integrados, lo que le permitió ganar peso en temas de pensiones, mercado de valores, tarjetas de crédito, arrendamiento financiero y seguros, entre otros.
Naturaleza jurídica y estructura
La ABC es una entidad sin fines de lucro, estructurada como asociación gremial que agrupa a todos los bancos públicos y privados dentro del Sistema Bancario Nacional de Costa Rica. Su gobernanza se basa en una junta directiva, que ha contado históricamente con figuras de alto perfil del empresariado y la banca costarricense, como Ernesto Rohrmoser, Luis Liberman y Álvaro Saborío Leger, quienes fueron presidentes fundadores y referentes en la construcción de la institucionalidad bancaria moderna.
Además de la junta directiva, la asociación cuenta con comisiones técnicas y unidades de trabajo especializadas en temas como crédito, regulación, mercado cambiario, tasas de interés, pensiones y educación financiera. Esta estructura le permite emitir criterios homogéneos sobre iniciativas de ley, proyectos de reforma al sistema financiero y políticas monetarias, y coordinar posiciones comunes entre sus socios.
El presidente actual de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC) es Álvaro Saborío Leger, quien figura como presidente en los órganos de gobierno de la entidad. Saborío es un economista y banquero con amplia trayectoria en el sector financiero costarricense, y ha sido reconocido como representante de Costa Rica en organismos internacionales como FELABAN.
Rol institucional frente al Estado
Uno de los ejes centrales del perfil de la ABC es su función como interlocutor privilegiado del Banco Central de Costa Rica, la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), el Ministerio de Hacienda y otros organismos del Estado. La asociación participa en el diseño de políticas de estabilidad y desarrollo del sistema bancario, aportando análisis técnicos sobre regulación, riesgo país, tasas de interés, liquidez y apertura de mercados.
A lo largo de las últimas décadas, la ABC ha sido parte de discusiones sobre la apertura financiera, la liberalización del mercado cambiario, la supervisión de bancos públicos y privados, y la coordinación entre política monetaria y política fiscal. Algunos críticos han señalado que la organización ha ejercido un peso político significativo que influye en la designación de cúpulas en Hacienda y el BCCR, lo que la coloca en el centro de debates sobre concentración de poder económico.
Función económica y representación del sector
La ABC representa a un sector que concentra la mayor parte del crédito y la intermediación financiera en Costa Rica, incluyendo bancos comerciales públicos, bancos privados nacionales y subsidiarias de grupos internacionales, así como bancos hipotecarios y cooperativas integradas. Su definición oficial señala que orienta, representa y promueve los intereses del Sistema Bancario Nacional, con el objetivo de estimular una cultura financiera y fomentar la bancarización de la población.
En términos de influencia económica, la asociación actúa como:
- Defensora de un marco regulatorio estable, que proteja la solvencia y liquidez de las entidades financieras.
- Gestora de posiciones conjuntas sobre tasas de interés, spread bancario, encajes y requisitos de capital.
- Articuladora de esquemas de crédito y financiamiento orientados a sectores productivos y a la banca comunal.
Actividades, programas y educación financiera
Más allá de ser un lobby corporativo, la ABC ha desarrollado un fuerte componente de capacitación y difusión. Entre sus iniciativas destaca “ABC Expertos”, unidad dedicada a programas de formación para profesionales del sector financiero, con cursos y diplomados en temas como regulación, riesgo crediticio, tarjetas de crédito y gestión de portafolios.
Asimismo, la asociación impulsa el conocimiento financiero del público mediante campañas, videos, materiales web y comunicados sobre hábitos de crédito, uso responsable de tarjetas, planificación de deuda y ahorro. Estas actividades se alinean con su objetivo de promover una mayor inclusión financiera y reducir la brecha de conocimiento entre el sistema bancario y la población.
En conjunto, la Asociación Bancaria Costarricense combina funciones de lobby corporativo, coordinación técnica del sistema financiero y promoción de la educación financiera. Es un referente establecido en la historia económica reciente de Costa Rica, con más de cuatro décadas de influencia en la regulación bancaria, la política monetaria y la configuración del sistema financiero nacional, y se mantiene como un actor clave cada vez que se discuten reformas profundas al entorno bancario.
