El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, presentó a los diputados el presupuesto de la República para el 2027, el cual se estimó en ¢12,4 billones, frente a los ¢12,8 billones contemplados en el presupuesto vigente del 2026.
El plan de gastos representa una disminución del 3,1% en comparación con el presupuesto actual del 2026, lo que se traduce en un recorte de ¢392.839,5 millones.
El 40,0% de la totalidad del presupuesto se destinará exclusivamente al servicio de la deuda, rubro que incluye la amortización y el pago de intereses.
El servicio de la deuda absorberá ¢5 billones del presupuesto de 2027; un 28,2% a transferencias, 24,7% a remuneraciones y 7,1% al resto del gasto.

La deuda del gobierno central ha venido creciendo y representa un 60% del Producto Interno Bruto, en la actualidad, luego de que logró estabilizarse tras la crisis.
Un presupuesto “camisa de fuerza”
El margen de maniobra del Poder Ejecutivo para redirigir fondos es casi nulo.
Según los datos revelados por el Ministerio de Hacienda, el 93% de los recursos del presupuesto ya se encuentra comprometido por mandatos legales o constitucionales, dejando apenas un 7% de libre disposición para atender nuevas prioridades.
Además, los ingresos propios del Estado continúan siendo insuficientes para cubrir sus necesidades.
El 62,3% del presupuesto se financiará a través de la recaudación de ingresos (principalmente impuestos como el de renta y el IVA), mientras que el 37,7% restante deberá financiarse mediante la adquisición de nueva deuda.
Salud y Vivienda ganan recursos
Después del servicio de la deuda, el Ministerio de Educación Pública (MEP) mantiene una de las mayores asignaciones, con ¢2,75 millones. Sin embargo, esa cifra representa una reducción de 0,7% frente al presupuesto vigente.
Entre las instituciones que recibirán más recursos destaca el Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos, cuyo presupuesto pasaría de ¢11.405,2 millones en 2026 a ¢205.783 millones en 2027.
El incremento equivale a 1.704,3%, el mayor crecimiento porcentual entre las instituciones incluidas en el proyecto presupuestario.
El Ministerio de Salud también registra un aumento significativo.
Sus recursos pasarían de ¢402.572 millones a ¢598.083 millones, lo que representa un crecimiento de 48,6%.
Otros ministerios que tendrían mayores recursos son el Ministerio de la Presidencia, con un incremento de 16,8%; el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones, con 4,8%; el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), con 1,5%; y el Ministerio de Hacienda, con 1,2%.
Trabajo enfrenta el mayor recorte
Del otro lado de la balanza se encuentra el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que presenta la mayor reducción porcentual entre los ministerios.
La institución tendría ¢314.106 millones en 2027, frente a ¢694.271 millones en el presupuesto vigente. Esto supone una caída de 54,8%, equivalente a una reducción cercana a ¢380.165 millones.
También se plantea una disminución de 20,7% para la Presidencia de la República, cuyo presupuesto pasaría de ¢49.720 millones a ¢39.420 millones.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería tendría una reducción de 4,5%, al pasar de ¢71.955 millones a ¢68.752 millones.
Asimismo, el Ministerio de Gobernación y Policía vería disminuir sus recursos en 3,7%, mientras que Cultura y Juventud tendría una reducción de 3,4%.
Otros recortes se plantean para el Ministerio de Ambiente, con una disminución de 2,8%; Justicia y Paz, con 2,5%; Seguridad Pública, con 1,7%; Relaciones Exteriores y Culto, con 1,6%; Economía, Industria y Comercio, con 1,4%; y Educación Pública, con 0,7%.
El entorno macroeconómico proyectado para la formulación de este presupuesto estima un crecimiento económico del 3,5% para 2027 y una inflación contenida entre el 2% y el 4%.
Asimismo, gracias a la contención del gasto, se proyecta alcanzar un superávit primario del 0,5% del PIB.
La aprobación podría ser muy rápida, ya que el plan de gastos ordinario requiere de una mayoría absoluta, es decir, la mitad de las diputaciones presentes más una.
