La multinacional Fresh Del Monte Produce anunció el cierre de cuatro fincas bananeras en la región Atlántica de Costa Rica, una decisión que resultará en la pérdida de empleo para cerca de 850 personas.

La medida implica el cese de operaciones en aproximadamente 1.200 hectáreas de producción, en un contexto marcado por el fortalecimiento del colón frente al dólar y el aumento sostenido de los costos operativos.
Según la empresa, estos factores han alterado de forma significativa la rentabilidad del negocio bananero.
“Este es un momento extremadamente difícil para nuestros equipos y para las comunidades de las que hemos formado parte durante muchos años”, afirmó Jorge Peláez, vicepresidente senior de la compañía para la región.
Uno de los principales detonantes de la decisión es la apreciación del tipo de cambio, que ha pasado de niveles cercanos a ₡700 a alrededor de ₡450 por dólar en un periodo relativamente corto.
Este fenómeno golpea directamente a los exportadores, cuyos ingresos se generan en dólares mientras la mayoría de sus costos —salarios, servicios e insumos— se pagan en colones.
A este factor se suman presiones adicionales como el encarecimiento de insumos clave —combustible, logística y materiales agrícolas—, así como desafíos fitosanitarios, entre ellos, la enfermedad de la Sigatoka Negra y las medidas preventivas ante el hongo TR4.
La compañía también ha insistido en la necesidad de aprobar nuevos productos más eficaces y ambientalmente sostenibles para combatir estas amenazas.
“Esto no responde a un problema de productividad, ni tampoco de demanda. Es una realidad económica estructural. Las matemáticas han cambiado y, bajo las condiciones actuales, ciertas operaciones ya no son sostenibles”, agregó Peláez.
La empresa advirtió que estas condiciones no son exclusivas de sus operaciones, sino que afectan a todo el sector agrícola orientado a la exportación, que compite en mercados globales sin margen para trasladar el incremento de costos a los precios finales.
