Finanzas

EF Explica: Así es como la devaluación del colón afecta los precios finales de bienes y servicios

Al 23 de junio el colón muestra una devaluación del 7,19%

Ante las presiones de demanda por el dólar en el mercado local, el colón se devalúa. Es decir, pierde valor frente al dólar estadounidense, esto tiene una serie de consecuencias tanto para el Estado como para el presupuesto de cada familia.

El tipo de cambio de referencia para la venta se ubica en ¢621,41 por cada dólar estadounidense, esta es la cifra más alta desde noviembre del 2018.

Ante la devaluación de la moneda nacional surgen interrogantes sobre la afectación para las personas que ya tienen los créditos en dólares o quienes deben afrontar sus obligaciones diarias en moneda extranjera, y por ende deben lidiar con el riesgo cambiario, primordialmente si su fuente de ingreso es en colones.

Es decir, qué tanto encarece el presupuesto de los costarricenses la devaluación de poco más del 7% que ha tenido el colón entre el 1 junio del 2020 y la misma fecha del 2021.

Por ejemplo en el caso de créditos, el administrador de empresas y asesor financiero Julio Espinoza, explica que si un usuario tiene un crédito en dólares y hace un año pagaba una mensualidad de $1.000 ahora por cada dólar que aporte deberá pagar un excedente de aproximado de ¢40 colones por dólar. Lo que implica que al sumarlo en la cuota la persona estará pagando ¢40.000 más por mes en cada transacción.

Lo mismo sucede con las obligaciones diarias como la mensualidad de apartamento, colegiatura o inclusive un boleto aéreo. Es decir, si las personas están acostumbradas a pagar un promedio de $200 en la mensualidad del colegio a este monto deberá agregarse un 7,19% adicional por mes cuando lo colonice respecto al año.

Quiere que hace un año este gasto representaba ¢116.000, pero más reciente es de ¢124.282. Nótese que de un año a otro el aumento es de ¢8.282 adicionales que se deben pagar solo por diferencial cambiario. Estas cifras son válidas en comparación con el año pasado y siempre y cuando el precio de la divisa no presente mayores movimientos, puede beneficiar al pagador si el tipo de cambio baja o perjudicarlo aún más si ocurren mayores incrementos.

Sin embargo, no solo sucede con las obligaciones mensuales el presupuesto de los costarricenses deberá contemplar este incremento en sus productos o servicios de ocio al sumarle el porcentaje adicional a sus gastos.

A la devaluación del colón se deberá considerar la inflación que cada mes muestra una tendencia al alza, lo que implica que si en enero de este 2021 compró con ¢1.000 cinco chocolates, seis meses más tarde esos mismos ¢1.000 le alcanzarán para una menor cantidad del mismo chocolate.

“La personas no solo deben preocuparse por la devaluación del colón sino por la inflación, se debe considerar que el dinero no siempre va a valer lo mismo y los salarios no van a ritmo de la inflación entonces es probable que el día de mañana compre con el mismo dinero menos cosas porque así funcionan las economías y eso también lo deben contemplar en el presupuesto”, agregó el administrador y asesor financiero Julio Espinoza.

Espinoza recomienda que cada vez que las personas vayan a adquirir un crédito en dólares se sometan a su propia prueba de estrés de manera que al momento de obtener el crédito considere un ‘colchón’ o área de maniobra donde contemple la devaluación del colón, la inflación y el posible aumento de las tasas de interés.

Presión al Estado

La volatilidad o incremento del tipo de cambio no solo impacta las finanzas personales, sino que parcialmente también al Gobierno, que es importador de materias primas y algunas de sus obligaciones son en dólares.

El economista Daniel Fernández, director del Centro de Desarrollo de la Regulación de Aresep, explicó que los precios se fijan de acuerdo con el principio de servicio al costo, y cumpliendo criterios para garantizar el equilibrio financiero, pero se consideran también variables que afectan el entorno económico como tipo de cambio, tasas de interés, índices de precios, entre otras.

Pese a que Fernández no especificó cuáles son los productos y servicios más expuestos a esta volatilidad, la importación de hidrocarburos es uno de las materias que ve los principales efectos.

El petróleo entre abril y mayo de este 2021 se observó un aumento en el precio promedio del cóctel de hidrocarburos fue de más del 100% de manera que en el cuarto mes del año la variación interanual representó un incremento del 116% mientras que para el quinto mes fue de 131%.

Esta materia prima se costea con dólares por lo que este incremento de precio se vio reflejado en una mayor presión de demanda en el mercado cambiario por parte del sistema no bancario.

Las fluctuaciones del tipo de cambio pueden impactar aquellas inversiones que están en dólares (el financiamiento o valor del activo) y todos aquellos insumos importados reconocidos en los costos operativos de brindar el servicio.

Es decir, que conforme factores como el tipo de cambio sigan aumentando los costarricenses empezarán a ver este impacto en sus bienes y servicios a través de la inflación.

“Es importante resaltar que las tarifas deben de cubrir los costos necesarios de brindar el servicio y reconocer las inversiones para hacerlo sostenible en el tiempo. Claro está, la Aresep no reconoce inversiones desproporcionadas ni costos que no sean estrictamente necesarios para prestar el servicio”, agregó Fernández.

En cuanto al presupuesto nacional, de acuerdo con datos del Ministerio de Hacienda los eventos de devaluación y depreciación tienen un impacto en las cifras de los saldos de la deuda que está en moneda extranjera, los cuales que están denominados en colones. De manera que si el tipo de cambio se incrementa, el saldo de la deuda registrada en colones también aumenta, revalorando la operación que se encuentra emitida en moneda estadounidense.

Sin embargo, Hacienda mantiene varios ingresos que están ligados a la actividad comercial internacional como los asociados al transito aduanero. Adicionalmente obtiene financiamiento directo en dólares, ya sea por la colocación de títulos valores o por la contratación de financiamiento con multilaterales, lo que hace que se asocie la disponibilidad de caja en dólares con los compromisos en esa moneda y de esta forma, mitigar los riesgos cambiarios asociados en el pago de intereses y amortización.

La volatilidad del mercado es el resultado de una serie de factores que se hicieron más evidentes durante la pandemia, como lo es la poca oferta de divisas ante la menor afluencia de turistas, el interés de los usuarios y entidades por mantener su dinero ahorrado o a la vista pero en moneda extranjera debido a la incertidumbre y el incremento en el costo de importaciones.

Créditos en dólares aumentan

El crédito en moneda extranjera a partir de junio del 2020 empezó a crecer, de acuerdo con cifras publicadas en la página del Banco Central de Costa Rica (BCCR), queda en evidencia que para la segunda mitad del año los costarricenses recurrieron aún más a la solicitud de préstamos en dólares en el sistema Bancario Nacional, mostrando así una variación interanual positiva que iba desde el 1,93% en junio hasta 4,51% en el cierre del año.

Este comportamiento responde también al ritmo con el que se fueron alivianando las restricciones sanitarias en el país. Coincidentemente el crédito en moneda extranjera de otros intermediarios financieros también creció durante este periodo inclusive a un ritmo más acelerado y de dos dígitos por mes.

Datos del Central muestran que la variación interanual de los créditos en dólares para el segmento de otros intermediarios financieros a partir de agosto aumentó más de un 10% por mes.

No es posible ver el mismo comportamiento con los créditos en colones los cuales se mantienen estables, pero creciendo a un ritmo más pausado.

Luis Vargas, economista Colegio de Ciencias Económicas, explicó que el mercado cambiario tiene una tendencia cíclica de manera que a veces sube o baja de acuerdo a la oferta y demanda, pero en los últimos tres años el ciclo del dólar se ha desmarcado y mantiene una tendencia alcista, por ende muchos usuarios han optado por desdolarizar sus créditos, provocando aún más presión sobre la demanda de divisa.

Además Vargas aseguró que tomar un préstamo, principalmente de vivienda, es muy costoso en el país y las personas no tienen un ingreso equivalente por lo que recomienda asesorarse bien antes de obtener el préstamo.

Andrea Hidalgo

Andrea Hidalgo

Periodista de la sección de Finanzas y Negocios de El Financiero. Licenciada en Periodismo Social. Excolaboradora del proyecto #NoComaCuento de La Nación.