El dólar llegó a varios mínimos históricos en esta semana, siguiendo una trayectoria poco habitual para esta época del año, según afirman varios economistas consultados por El Financiero.
Mientras septiembre suele marcar el inicio de un período de mayor demanda de divisas por parte de empresas que se preparan para las compras de los últimos meses, la moneda estadounidense continúa moviéndose en niveles bajos y acumula una fuerte caída frente al colón.
El precio reportado este viernes 18 de setiembre se ubicó en ¢444,78 por dólar, frente a los ¢447,77 registrados el 11 de setiembre.

Aunque la variación durante la semana ha sido relativamente limitada, el nivel actual contrasta con el precio con el que comenzó 2026.
El tipo de cambio promedio de Monex pasó de ¢497,07 por dólar al inicio del año a ¢447,78 el 18 de setiembre, una disminución de ¢50,27 por dólar, equivalente a una caída de 10,1%.
La pregunta ahora es qué está detrás de una trayectoria que no parece responder al comportamiento estacional que tradicionalmente se observa durante septiembre.
Un calendario que este año no se está cumpliendo
Para el economista Fernando Rodríguez, el movimiento reciente resulta atípico.
“Septiembre suele combinar dos factores que pueden incrementar la demanda de dólares: por un lado, disminuye el flujo de turistas estadounidenses asociado con las vacaciones de verano y, por otro, las empresas comienzan a prepararse para la temporada de mayores ventas”, señaló.
Es precisamente esa ruptura con el patrón habitual la que dificulta explicar el movimiento únicamente a partir de factores estacionales.
Rodríguez considera que podría tratarse de un fenómeno coyuntural y de corto plazo, que no necesariamente refleja un cambio estructural de la economía.
Por eso, plantea que detrás del comportamiento reciente podría existir una variación puntual en la oferta de dólares que todavía no ha sido identificada y que requiere un mayor seguimiento para determinar si se trata de un movimiento temporal o de una tendencia que pueda prolongarse.
Más dólares de los que el mercado está absorbiendo
Otra parte de la explicación está en la oferta de divisas. Karol Fernández, economista de Mercado de Valores, señala que el país está recibiendo mayores flujos de dólares asociados con el repunte del turismo hacia niveles prepandemia, la dinámica de las zonas francas y el comportamiento de las exportaciones.
“Todo esto hace que entren más dólares al país y podamos ver una sobreoferta de divisas en el mercado”, explicó.
Gerardo Corrales, economista de Economía Hoy, concuerda con esta apreciación y afirmó que el excedente mensual rondaba los $600 millones el año anterior y en algunos meses de 2026 ha llegado hasta $850 millones.
“La lógica es sencilla. Si un agente considera que podrá comprar dólares más baratos dentro de unos días, puede vender sus dólares actuales y esperar para recomprarlos posteriormente. Ese comportamiento aumenta temporalmente la oferta de divisas y puede reforzar la presión bajista”, dijo.
El efecto ya trasciende al mercado cambiario
El nivel del tipo de cambio también genera preocupación por sus posibles efectos sobre las empresas que reciben buena parte de sus ingresos en dólares.
Para Daniel Ortiz, economista de Cefsa, una eventual caída por debajo de ¢450 por dólar adquiere mayor relevancia conforme aparecen señales de ajuste en diferentes sectores de la economía.
Ortiz relaciona la apreciación del colón con situaciones como los recortes de empleo en empresas transnacionales, incluida la salida de 1.200 plazas de Western Union, así como con una menor llegada de turistas provenientes de Estados Unidos y ajustes de personal en actividades vinculadas con el sector exportador.
La preocupación, en este caso, no se limita al precio de la divisa.
“Una reducción adicional del tipo de cambio podría aumentar la presión sobre empresas cuyos ingresos están vinculados con el dólar y, eventualmente, traducirse en nuevas decisiones de reducción de costos, empleo o permanencia en el país”, destacó Ortiz.
