La Encuesta Nacional de Hogares 2026 (ENAHO), del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), presenta un panorama de menores ingresos para los hogares costarricenses y persistentes diferencias entre los extremos de la distribución.
El quintil V, que agrupa al 20% de hogares con mayor ingreso por persona, registra un ingreso promedio de ₡2.772.721 mensuales por hogar y concentra el 47,6% del ingreso total de los hogares del país.
Este segmento comprende aproximadamente 386.847 hogares y 900.126 personas. Su ingreso promedio por hogar disminuyó un 4,3% frente a 2025, mientras que el promedio de ingreso per cápita cayó un 5,2%, hasta ubicarse en ₡1.258.770 mensuales. Ambas reducciones son estadísticamente significativas, según el informe.
Los resultados corresponden a la encuesta de julio de 2026, cuyos ingresos tienen como referencia principal el mes de junio.

¿Qué significa pertenecer al grupo de mayores ingresos?
La ENAHO permite conocer cuánto reciben, en promedio, los hogares del segmento superior, pero ese dato no debe confundirse con un requisito de entrada.
Los ₡2.772.721 mensuales son la media de ingreso total de los hogares del quintil V. No constituyen un salario individual ni un umbral mínimo para pertenecer a ese grupo. El cuadro de resultados del informe presenta promedios, pero no el punto de corte de ingreso per cápita que separa al cuarto quintil del quinto. Por ello, no permite establecer un monto mínimo preciso de ingreso por hogar para ingresar al segmento superior.
Además, el INEC ordena los hogares según su ingreso per cápita: la suma de los ingresos de sus integrantes dividida entre el número de miembros. Esto significa que dos hogares con el mismo ingreso mensual pueden ocupar posiciones distintas si uno debe repartirlo entre más personas.
En consecuencia, pertenecer al quintil V describe una posición relativa dentro de la distribución del ingreso. No equivale, por sí solo, a una clasificación oficial de “clase alta” basada en patrimonio, propiedades o independencia financiera.
La desigualdad: casi la mitad del ingreso para una quinta parte de los hogares
La distancia entre los extremos sigue siendo considerable. Mientras el quintil V concentra el 47,6% del ingreso total, el quintil I —el 20% de hogares con menor ingreso por persona— recibe el 4,5%.
En el segmento inferior, el ingreso promedio mensual por hogar es de ₡259.217 y el promedio per cápita alcanza ₡85.054. Según el INEC, el ingreso promedio por hogar del quintil superior equivale a 10,7 veces el del inferior; al comparar los promedios per cápita, la relación es de 14,8 veces.
Estas comparaciones describen ingresos de los hogares y recursos por integrante, no diferencias entre salarios individuales. El ingreso per cápita distribuye estadísticamente los recursos del hogar entre todos sus miembros, incluidos quienes no trabajan o no reciben ingresos propios.
¿De dónde provienen los ingresos del quintil superior?
El trabajo sigue siendo la principal fuente de recursos del grupo de mayores ingresos. La composición de sus entradas en 2026 es la siguiente:
| Fuente de ingreso | Participación en el ingreso del quintil V |
|---|---|
| Salarios | 58,8% |
| Trabajo autónomo | 19,8% |
| Otras transferencias | 14,0% |
| Rentas de la propiedad | 7,2% |
| Subsidios estatales y becas | 0,3% |
Los porcentajes publicados pueden no sumar exactamente 100% debido al redondeo. Fuente: gráfico 4.4 de la ENAHO 2026.
El ingreso autónomo comprende recursos de empleadores y trabajadores por cuenta propia, incluidas utilidades o ganancias de sus actividades. Las rentas de la propiedad incluyen alquileres, intereses y beneficios por participaciones o inversiones. Por su parte, “otras transferencias” abarca pensiones, remesas y ayudas periódicas, entre otros recursos; no debe confundirse con subsidios sociales.
La composición contrasta con la del quintil I, donde los salarios representan el 38,3% del ingreso; el trabajo autónomo, el 17,8%; otras transferencias, el 28,0%; y los subsidios estatales y becas, el 15,1%. Las rentas de la propiedad aportan apenas el 0,8%.
Los datos muestran, por tanto, que el segmento superior combina una importante participación de ingresos laborales con un mayor peso de rentas de la propiedad. No respaldan la idea de que todos sus hogares viven principalmente de ingresos pasivos.
Los grupos intermedios también pierden ingresos
Para dimensionar la posición del quintil superior, conviene observar el conjunto de la distribución. En 2026, todos los quintiles registraron disminuciones estadísticamente significativas tanto en el ingreso promedio por hogar como en el promedio per cápita.
| Quintil de ingreso per cápita | Ingreso mensual promedio por hogar | Promedio mensual per cápita | Variación del ingreso promedio por hogar frente a 2025 |
|---|---|---|---|
| I: menor ingreso | ₡259.217 | ₡85.054 | −6,0% |
| II | ₡543.488 | ₡182.215 | −3,0% |
| III | ₡895.102 | ₡305.620 | −3,2% |
| IV | ₡1.350.176 | ₡505.231 | −2,9% |
| V: mayor ingreso | ₡2.772.721 | ₡1.258.770 | −4,3% |
Fuente: cuadro 4.4 de la ENAHO 2026. Montos en colones corrientes.
Los quintiles II, III y IV reúnen aproximadamente al 60% de los hogares. Sin embargo, agruparlos bajo una única etiqueta de “clase media” puede ocultar diferencias importantes: sus ingresos promedio por hogar van desde ₡543.488 hasta ₡1.350.176 mensuales. Esas cifras son promedios de cada grupo, no límites mínimos o máximos de una clase social.
Un cambio frente a 2025: retrocede el ingreso nacional
El ingreso promedio mensual por hogar a escala nacional se ubicó en ₡1.163.728, frente a ₡1.209.825 en 2025. La reducción fue del 3,8% en colones corrientes y resultó estadísticamente significativa. El promedio per cápita también disminuyó un 3,8%, al pasar de ₡485.792 a ₡467.197.
Al descontar el efecto de los precios, el ingreso per cápita real cayó un 3,5%. Según el INEC, este resultado interrumpe la tendencia de crecimiento de los últimos años, aunque el nivel de 2026 sigue siendo el segundo más alto de la serie ENAHO iniciada en 2010.
El ingreso por salarios, principal componente de los recursos de los hogares, bajó un 3,2% en promedio nacional, de ₡747.236 a ₡723.135 por hogar. En cambio, las variaciones de los ingresos autónomos, las rentas de la propiedad y las transferencias no fueron estadísticamente significativas.
Tener ingresos altos no es lo mismo que tener un gran patrimonio
La clasificación por quintiles muestra cómo se distribuye el flujo de ingresos, pero no permite determinar por sí sola cuánto patrimonio posee cada hogar, cuáles son sus deudas o si podría sostener su nivel de vida sin trabajar. Tampoco permite atribuir a todos los integrantes del quintil superior un mismo patrón de consumo, educación privada, vehículos o inversiones.
En 2026, el dato central es que los hogares del segmento superior reciben ₡2,77 millones mensuales en promedio y mantienen una amplia ventaja sobre los de menores ingresos. Pero esa cifra no es una puerta de entrada universal a la “clase alta”: para interpretar correctamente la posición de un hogar se debe considerar el ingreso por integrante y distinguir los ingresos corrientes de la riqueza acumulada.
