El deterioro en las proyecciones fiscales para los próximos años no responde a un solo factor. Detrás del escenario más complejo que enfrentan las finanzas públicas confluyen la caída en el tipo de cambio, el menor dinamismo económico en algunos sectores y el desgaste natural de la reforma fiscal aprobada en 2018.
Así lo advirtió el Grupo Financiero Mercado de Valores tras analizar el más reciente Informe de Política Monetaria (IPM) del Banco Central y el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026-2031 del Ministerio de Hacienda.
El dólar barato pasa factura a Hacienda
Uno de los principales factores señalados por los economistas de ese grupo es la apreciación del colón frente al dólar.
La baja en el tipo de cambio ha reducido la recaudación asociada a impuestos vinculados al comercio exterior y a actividades dolarizadas, afectando directamente los ingresos tributarios del Gobierno, aseguró Pablo González, economista de Mercado de Valores.
A esto, se suma una menor dinámica del régimen definitivo en determinados periodos, reflejando una desaceleración en algunas actividades económicas y terminando por impactar la recaudación.
Además, González explicó que también han incidido decisiones legislativas que debilitaron la base imponible y la denominada “fatiga tributaria” posterior a la reforma fiscal de 2018.
Este fenómeno ocurre cuando el impulso inicial generado por los nuevos impuestos y ajustes fiscales pierde fuerza con el paso del tiempo, limitando de manera natural el crecimiento de los ingresos del Estado.
Déficit, deuda y restricciones fiscales
El deterioro de los ingresos se produce mientras el país enfrenta una deuda pública que seguiría por encima del 60% del Producto Interno Bruto (PIB) durante 2026 y 2027, manteniendo a Costa Rica dentro del tramo más restrictivo de la regla fiscal y reduciendo el margen para inversión social y en infraestructura.
Bajo esta perspectiva, las estimaciones del Banco Central proyectan resultados primarios de apenas 0,3% del PIB para 2026 y de 0,02% para 2027, mientras que el déficit financiero alcanzaría el 4,4% y 4,7%, respectivamente.
Aunque el gasto por intereses ha disminuido gracias a menores tasas de financiamiento y una percepción favorable de riesgo país, Mercado de Valores advierte que la dinámica de la deuda continúa representando un reto para la sostenibilidad fiscal.
Además, factores externos como una desaceleración económica internacional, cambios en las tasas de interés o variaciones abruptas en el tipo de cambio podrían agravar aún más el panorama fiscal.
Hacienda destaca resiliencia y orden fiscal
Pese al escenario más retador planteado por Mercado de Valores, el Ministerio de Hacienda sostiene que, al cierre del primer trimestre de este año, los indicadores fiscales continúan mostrando orden en las finanzas públicas.
Entre los principales resultados destaca que la razón deuda/PIB se ubicó en 59,2%, por debajo del 60,4% registrado al cierre de 2025, lo que representa una reducción de 1,2 puntos porcentuales. Asimismo, el pago de intereses de la deuda mostró una disminución interanual de 2,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior y ascendió a ₡670.804 millones, equivalentes al 1,3% del PIB.
Otro de los indicadores destacados por Hacienda es el superávit primario, que alcanzó 0,5% del PIB al primer trimestre. Según la entidad, por sexto año consecutivo los ingresos totales superaron los gastos primarios durante este periodo.
Al referirse a este comportamiento, el viceministro de Ingresos, Víctor Carvajal Porras, informó que, con el objetivo de revertirlo lo antes posible, a corto plazo Hacienda aplicará nuevas estrategias de control y recaudación.
“Existe una gran ventana de oportunidad para incrementar mejoras en los procesos de recaudación y, de esta manera, contribuir en el mejoramiento del balance primario. Es necesario mantener el ritmo de crecimiento económico e impactar positivamente las condiciones económicas de los costarricenses”, aseguró Carvajal.
Luis Molina Chacón, viceministro de Egresos, señaló que estos resultados evidencian la resiliencia fiscal del país en un contexto internacional marcado por tasas de interés elevadas y alta incertidumbre.
El funcionario afirmó que una deuda por debajo del 60% del PIB, superávits primarios sostenidos y menores pagos por intereses son señales que fortalecen la confianza de los mercados internacionales y reducen el costo de financiamiento para el país.
Además, Hacienda destacó que el Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) continúa reflejando una percepción favorable sobre Costa Rica y reconoce las acciones dirigidas a mantener la sostenibilidad fiscal.
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“Las proyecciones fiscales muestran que el país enfrenta un escenario más desafiante para sostener la trayectoria de mejora observada en los últimos años. De ahí la importancia de que esa disciplina se aplique tratando de alcanzar un bien común”, aseguró González.
