El presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Róger Madrigal, se refirió a los efectos que un eventual gravamen del 13% de Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los productos de la Canasta Básica Tributaria (CBT) ocasionaría sobre las proyecciones de crecimiento económico del país.
Durante la presentación del Informe de Política Monetaria (IPM) el jueves 30 de julio y consultado por El Financiero, el jerarca afirmó que las proyecciones se afectarían “muy poco” si el diseño final incluye mecanismos de devolución del impuesto y el ajuste no se aplica a toda la población, sino solo a determinados grupos de ingresos más altos.
Además, reconoció que un ajuste en los precios siempre puede modificar el comportamiento de consumo, pero ese resultado depende tanto del grupo de ingreso como del tipo de bien.
“Ese efecto no es en la magnitud que eventualmente podría pensarse porque, primero, no es para toda la población...La pregunta relevante es: ¿yo voy a comer menos arroz porque le metan el 13%?”, comentó.
En Costa Rica existe una lista oficial de más de 230 productos esenciales conocida como Canasta Básica Tributaria (CBT). Se trata, principalmente, de alimentos como arroz, frijoles, huevos, carnes, aceites y vegetales, además de algunos artículos de higiene y uso doméstico, que hoy pagan solo un 1% de IVA en lugar del 13% que se aplica a la mayoría de bienes y servicios.
Ese trato especial representa uno de los beneficios tributarios más grandes del país y busca que los hogares, sobre todo los de menores ingresos, paguen menos impuestos por los productos que necesitan a diario.
El tema volvió al centro de la discusión debido a que el Gobierno de Laura Fernández aceptó que estudia cambios en ese esquema, ante la presión por mejorar la recaudación y las recomendaciones de organismos como el Fondo Monetario Internacional y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para reducir las exoneraciones.
Entre las opciones en análisis está elevar el impuesto que pagan los productos de la canasta básica, al menos para los hogares de mayores ingresos, y compensar a los sectores más vulnerables mediante ayudas directas o devoluciones.
Los técnicos del Ministerio de Hacienda advierten de que un aumento de la tarifa hasta el 13% encarecería de forma marcada el costo de la comida para los hogares más pobres, por lo que hay un dilema entre reforzar las finanzas públicas o proteger el bolsillo de quienes tienen menos recursos.
