El Banco Central de Costa Rica (BCCR) proyectó el crecimiento económico nacional en 3,5% para 2026; 0,3 puntos porcentuales menos que la estimación de enero, cuando se ubicó en 3,8%.
Así lo confirmó este jueves 30 de abril durante la presentación del Informe de Política Monetaria (IPM) a cargo de su presidente ejecutivo, Róger Madrigal.
En cuanto al crecimiento esperado en 2027, que durante el último IPM se situó en 4%, también se redujo en esta revisión al situarse en 3,6% (0,4 puntos porcentuales menos).
Uno de los rubros que se revisó a la baja fue el consumo de los hogares: mientras en enero se proyectó en 4% para 2026, esta vez se anunció en 3,5%.
Este comportamiento obedece a un “menor impulso de la demanda externa durante el bienio 2026-2027, ante la desaceleración económica de los principales socios comerciales”, explicó Madrigal en la conferencia de prensa la tarde del jueves 30 de abril.
Em cambio, durante 2025 el crecimiento de la economía fue de 4,6%, impulsado por la mayor demanda interna (consumo de los hogares e inversión), así como una mayor demanda externa de productos manufacturados.
El Central también anunció que mantendrá su Tasa de Política Monetaria (TPM) en 3,25%.
Madrigal indicó que las nuevas proyecciones, aparte de choques internos como alteraciones en los precios de los bienes agrícolas, se vieron influenciadas por el bloqueo parcial del tránsito en el estrecho de Ormuz, resultado del conflicto en Medio Oriente.
Cabe recordar que esta última es una ruta estratégica para el comercio internacional de materias primas como petróleo, gas natural, fertilizantes y metales. Por lo tanto, su afectación genera repercusiones sobre la economía mundial.
En esta línea, las implicaciones generales se extienden a una mayor volatilidad en los mercados financieros, un incremento en la deuda soberana, mayor incertidumbre y caída en los precios de las acciones.

