Finanzas

Adquisición de Assa generaría un modesto movimiento en el segmento de seguros personales

La compra de Triple-S Blue por parte de Assa Compañía de Seguros se convierte en el segundo movimiento en el negocio de compra-venta entre aseguradoras privadas desde la apertura del mercado

Assa Compañía de Seguros S. A. anunció, el pasado 17 de marzo, la adquisición de las operaciones de la aseguradora puertorriqueña Triple-S Blue, una firma presente en el mercado de seguros personales en Costa Rica desde el 2012. Sin embargo, esta compra generaría un pequeño movimiento en este segmento de seguros personales que ha crecido de manera sostenida en los últimos seis años en el país.

De acuerdo con un comunicado de prensa emitido por la Superintendencia General de Seguros (Sugese), Assa adquirirá los activos y pasivos de Triple-S Blue, aseguradora que cerrará sus oficinas en Costa Rica en abril próximo, lo cual abarca toda la cartera comercial, así como la contratación del personal actual que sobrepasa los 40 funcionarios.

Pese al impacto que pueda tener en el mercado, esta transacción va en línea con lo que Assa ha mostrado en los últimos años: continuar ganando terreno en este segmento. En 2015, era la quinta aseguradora en importancia en la categoría de seguros personales, mientras que en 2021 ocupó el cuarto lugar.

Assa es una empresa que ofrece principalmente seguros generales, de incendio, de automóvil y colectivos de salud y de vida.

La compra de Triple-S Blue, empresa enfocada en planes de salud y que adicionalmente incluye seguros de vida, de cáncer y de accidentes, representaría un modesto movimiento en el mercado de seguros personales en Costa Rica: haría que Assa tome un poco más del segmento y se convierta en la tercera entidad en importancia de acuerdo a la medición por primas pagadas al año.

El líder indiscutible es el Instituto Nacional de Seguros (INS), seguido por Panamerican Life Insurance y la Aseguradora del Istmo (Adisa) con una participación en el mercado de seguros personales, en el acumulado a diciembre de 2021, de 40,46%, 20,20% y 7,75%, respectivamente.

Caso contrario al de la entidad recién adquirida por Assa, pues de las 10 instituciones que ofrecen seguros personales en el país, Triple-S Blue es la penúltima aseguradora en importancia —con una participación de 3,35% en 2021—.

De tal manera que si se suma esta pequeña participación a la de Assa, esta última firma pasaría de acaparar el 7,06%, que registra en el acumulado a diciembre de 2021, a 10,41%; subiendo solo un escalón en importancia en el segmento de seguros personales, pues desplazaría a Adisa del tercer lugar, por lo que esta adquisición no estremecería de gran manera el mercado.

Triple-S Blue, motivada a salir del mercado costarricense para concentrar sus operaciones en la casa matriz de Puerto Rico, registró un primaje por seguros personales de ¢1.869,3 millones en 2015, esta cifra ascendió a ¢10.636,1 millones el año pasado.

Mientras que Assa pasó de suscribir primas brutas de ¢4.537,8 millones en 2015 a ¢22.446,5 millones en 2021.

Datos de la Sugese muestran que Assa ha duplicado su participación en los últimos seis años en el mercado costarricense de seguros personales, debido a que en 2015 la aseguradora acaparaba el 3,15% del total del primaje generado por esta categoría de seguros, mientras que en 2021 logró conquistar el 7,06%.

Precisamente, Giancarlo Caamaño, gerente general de Assa Costa Rica, indicó que la compra de Triple-S Blue es parte del plan de la institución de ofrecer un portafolio completo, un servicio integral a los asegurados y de la visión de “Assa para toda la vida”.

“Triple-S Blue en Costa Rica tiene una cartera de seguros de salud y vida, especialmente en modalidad individual, que complementará nuestra oferta de seguros en beneficio del mercado y de nuestros clientes”, agregó Caamaño.

El negocio de compra-venta entre aseguradoras es inusual en el país, pues este es el segundo movimiento que registra el mercado desde su apertura. Como antecedente, la Sugese autorizó el 7 de noviembre de 2012 la transferencia total de la cartera de seguros de Alico Costa Rica S. A. a la aseguradora Panamerican Life Insurance.

Según el comunicado de prensa emitido por la Sugese en esa fecha, todo el proceso se enmarcaba en la adquisición, por parte de la casa matriz de Panamerican Life Insurance, de una serie de empresas del grupo Alico en la región de Latinoamérica, que incluía a Costa Rica.

Alico Costa Rica S. A. operaba en el país desde octubre de 2009, mientras que Panamerican Life Insurance lo hace desde marzo de 2010, ambas en la categoría de seguros personales.

“En setiembre, Alico tenía una participación del 1,6% del total del mercado de seguros y Panamerican del 1,4%; en el segmento de seguros personales la primera contaba con una participación de 6,7% y la segunda del 5,9%, por lo que la fusión convertiría a Panamerican en la segunda compañía en esa categoría, después del Instituto Nacional de Seguros”, expresa el comunicado.

La categoría de seguros personales muestra un crecimiento sostenido, al menos, en los últimos seis años. En 2015, este segmento logró generar un primaje de ¢144.108,3 millones —cayendo un 6,5% respecto al 2014—, mientras que en 2021 el ingreso por primas subió a ¢317.799,1 millones.

De acuerdo con el superintendente de seguros, Tomás Soley, el dinamismo del mercado no es nuevo y en particular la importancia que el consumidor le asigna a los ramos personales ha venido creciendo año a año.

Ante el crecimiento de la categoría, el gerente general de Assa Costa Rica comentó que el segmento de seguros personales es el más dinámico del mercado de seguros, pues es impulsado principalmente porque cada vez más las empresas tienen dentro de sus beneficios un programa de gastos médicos y vida para sus colaboradores como complemento al seguro social. Además, las personas valoran cada vez más la salud y la conveniencia de contar con un seguro que les permita atender alguna situación médica.

El segmento de seguros personales registró un crecimiento interanual de 18,34% en el primaje, pues el ingreso por primas pasó de ¢268.542,8 millones en 2020 a ¢317.799,10 millones en 2021.

En la categoría de seguros personales, este es el segundo incremento interanual más alto —el acumulado de diciembre a diciembre— registrado por la Sugese desde el 2016, año en que el crecimiento, respecto al 2015, fue de 30,40%.

Sin embargo, si se comparan los datos del año prepandemia con los de 2021, el incremento experimentado el año anterior fue de 20,82%.

“La incertidumbre generada por la situación de la COVID-19 habría incidido en las decisiones de protección de las personas en relación a seguros de salud y vida. En esto puede incidir la psicología del consumidor, ampliamente descrita en la literatura, que ante la presencia de un evento catastrófico como ha sido la pandemia provoca mayor conciencia del riesgo, y por ende la necesidad de protegerse, por parte de los consumidores. Es claro que la permanencia de este efecto debe ser objeto de mayor estudio en los siguientes años”, explicó Soley.

Un criterio similar comparte Nelson Mata, subgerente general del INS, pues considera que el ramo de seguros personales ha estado sujeto a una alta demanda de productos de vida y gastos médicos, impulsado en los últimos dos años por la pandemia de la COVID-19 y la creciente preocupación de los clientes por temas de salud.

Además, en 2021 se dio un aumento en la oferta de productos de seguros personales en 50 pólizas adicionales a las registradas en 2020, pues la cifra pasó de 370 a 420, según el boletín sobre el sector seguros de diciembre de 2021.

Por otro lado, tanto en seguros generales como personales, el INS lidera el mercado en el país pese a que, al menos, desde el 2016 ha estado perdiendo terreno en cuanto a su participación en el mercado. Además, es el único que ofrece seguros obligatorios en Costa Rica.

A diciembre de 2015, el INS tenía una participación porcentual en el mercado costarricense de seguros personales voluntarios de 59,66%, no obstante a diciembre de 2021 la cifra cayó a 40,46%.

“A pesar de la pérdida de mercado que se ha experimentado, es importante destacar que en los últimos siete años, hemos obtenido el 90% del total de las utilidades del mercado asegurador costarricense. Esto demuestra no solo la solvencia y fortaleza financiera del Instituto, sino también la estrategia que busca mayor rentabilidad en el negocio”, mencionó el subgerente general del INS.

Por su parte, en lo que respecta a los siniestros, estos también han mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años, debido a que en 2015 los pagados brutos totales del mercado de seguros personales ascendieron a ¢82.811,0 millones y en 2021 la cifra subió a ¢178.998,9 millones.

El año anterior también se experimentó el mayor aumento interanual de pagos por siniestros que ha registrado la categoría de seguros personales, al menos, desde el 2015, pues el crecimiento de este rubro en 2021 fue de 43,9% respecto a 2020.

“El principal impacto en la siniestralidad del mercado se da en las pólizas de vida debido al incremento de la mortalidad por COVID. Además, producto de la pandemia, se dio un aumento por tratamientos médicos asociados al COVID-19. También algunos procedimientos médicos las personas las pusieron en pausa en el 2020 por las medidas de confinamiento y estos se retomaron en el 2021. Todo lo anterior es una buena señal del rol que tenemos las aseguradoras en la sociedad y del beneficio que genera contar con un seguro”, explicó el gerente general de Assa Costa Rica.

Incluso, de acuerdo con Jorge Corrales, de la subgerencia general de negocio del INS, en el caso particular de la institución, la COVID-19 es una de las razones del aumento en la siniestralidad.

“Sin embargo, existen otras causas relacionadas con los siniestros en los seguros personales que son permanente analizadas. Por ejemplo, la composición de edad de los diferentes grupos, los procesos de selección de los riesgos, la incorrecta aplicación de ajustes tarifarios por los niveles de siniestralidad de las carteras, entre otros”, indicó Corrales.

Los seguros personales pasaron de representar el 25,5% de las primas brutas totales del mercado de seguros en 2015 a tener una participación de 35,3% en 2021.

Además, las primas directas de los seguros personales, en 2021, equivalían al 0,8% del Producto Interno Bruto (PIB).

Por otro lado, los seguros generales acaparaban el 50,1% de las primas brutas totales del mercado de seguros en 2015, mientras que en 2021 la cifra cayó a 42,0%. Los seguros obligatorios también mostraron una merma, debido a que pasaron de representar el 24,4% de las primas brutas totales del mercado de seguros en el acumulado a diciembre de 2015 a 22,7% en 2021.

Mónica Cerdas

Mónica Cerdas

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Graduada de la carrera de Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica.

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