Mario Amador renovó el negocio familiar con Fresi, una marca que apuesta por el diseño minimalista y la experiencia de cliente para diferenciarse, pese a la volatilidad de las ventas por la actividad volcánica en Poás
Mario Amador renovó el negocio familiar con Fresi, una marca que apuesta por el diseño minimalista y la experiencia de cliente para diferenciarse, pese a la volatilidad de las ventas por la actividad volcánica en Poás