Cuando Oscar Azofeifa viajó a Estados Unidos para iniciar una maestría en la Universidad de Illinois, ya le daba vueltas a una idea de negocio después de ver que las empresas sufrían problemas con el manejo de la electricidad, los cuales generan mayores costos.
“Sabía muy bien el problema”, dijo Oscar, fundador de PowerBox Technology. “Hay zonas con entre 5 y 10 caídas por día”.
Él es de Puerto Limón. Tras graduarse en el Colegio Científico en la sede del Caribe, en 2010, ingresó a ingeniería mecatrónica en el Tecnológico de Costa Rica. Cinco años después, al tiempo que daba clases en la sede de la Universidad de Costa Rica y en el Colegio Científico colaboró con una compañía de soluciones industriales para diferentes sectores, incluyendo plantas agrícolas.
Ahí se dio cuenta de las numerosas situaciones que existen en el área de la gestión de la electricidad, como las interrupciones debido a caídas del servicio de los distribuidores o situaciones de las redes internas.
Se añade el problema de la calidad del servicio, con los altos y bajos de potencia, y el aumento de costos debido a incrementos en el consumo durante los momentos de mayor demanda y de mayores precios.
Todo esto eleva los gastos operativos y baja la rentabilidad.
En 2016 se trasladó a la Universidad de Illinois con una beca de la Fundación CRUSA para obtener una maestría en sistemas de energía. Allí desarrolló la solución. La coyuntura lo favoreció, con un mayor conocimiento corporativo sobre los desafíos en el sector energético.


De lleno en la industria
Al ir avanzando en la maestría, no dejó de pensar en su idea. Incluso en la universidad estuvo en un grupo de investigación para el desarrollo de microredes utilizando baterías. El equipo diseñó también proyectos para la Universidad de California en San Diego y el Departamento de Energía de EE. UU.
En 2019, realizó una práctica en Commonwealth Edison (ComEd), principal proveedor eléctrico de Chicago, Illinois, con más de cuatro millones de clientes. Y al año siguiente, empezó a trabajar en diferentes firmas del sector, como Heila Technologies (una startup de Boston que se dedicaba a microredes), Wärtsilä Energy (en la sede de Virginia) y Nidec Conversion (en la sede en Ohio).
En ellas participó en proyectos de ingeniería, modelos y programas informáticos de control. El momento de iniciar su proyecto llegó.
Mientras trabajaba y ahorraba para iniciar la startup, diseñó un sistema de gestión eléctrica que operaría como software instalado localmente (on premise) y como servicio en la nube.
En sus vacaciones en Costa Rica, aprovechaba para realizar pruebas en una empresa ubicada en Puntarenas y en el Santa Ana Country Club.
En 2024 se convirtió en consultor y en noviembre de ese año fundó PowerBox en Champaign, Illinois, que empezó a probar y ofrecer su solución para visualizar, mediante datos de consumo y la parametrización de diversas variables, las situaciones que sufren las redes internas, las ineficiencias y las variaciones en la calidad del servicio que reducen la vida útil de los equipos industriales, detienen las operaciones, generan gastos y afectan la rentabilidad.
El proyecto tomó forma en una incubadora de la Universidad de Illinois. Inició con un colaborador que trabajaba de forma remota. Luego ingresó a la aceleradora Techstars Alabama, que se concentra en startups de tecnología limpia y eficiencia energética y que, junto a Y Combinator, es una de las dos aceleradoras más emblemáticas de EE. UU.
Además, PowerBox desarrolla el hardware, que incluye sensores para obtener datos a nivel interno.
Mercados a la vista
Para contar con fondos, Oscar realizó tres rondas de financiamiento con las que, hasta el momento, levantó $650.000 en capital.
Primero recurrió a amistades y familiares. “Recibí mucho apoyo de amigos y de contactos en Costa Rica”, afirmó.
Recurrió también a WeFunder, una plataforma de crowdfunding para inversionistas individuales, y obtuvo capital de Techstars y luego de Alabama Power, un operador de ese estado, y de otra compañía eléctrica en Illinois. En la actualidad, la ronda de inversión está abierta. La meta es levantar otros $200.000.
El sistema ya se utiliza. La misma Alabama Power primero realizó un plan piloto en uno de sus laboratorios y lo extendió a proyectos de escala industrial.
Uno de ellos es una fábrica de aceros que adoptó el software. Otra firma de Illinois, que fabrica e integra generadores, también lo implementó en cuatro de sus sedes ubicadas en varios estados. Lo que viene es el escalamiento y la comercialización.
El costo de implementación es de unos $25.000. A partir de ahí se paga una suscripción anual desde $20.000, dependiendo de la escala.
El retorno de la inversión, dice, se obtiene pronto con la reducción de los costos en ese rubro a la mitad o más. El ahorro es de entre $200 y $400 por minuto en el gasto de electricidad.
El capital obtenido por PowerBox permitirá, además de la expansión en EE. UU., el ingreso a Costa Rica (donde ya tiene conversaciones con empresas) en los próximos seis meses y la expansión en América Latina.
La idea es realizar pruebas piloto para corroborar los beneficios de la solución, como en el Santa Ana Country Club.
Aquí existen, al igual que en diferentes organizaciones, oportunidades para reducir el costo. Por ejemplo, las horas de mayor consumo coinciden con los momentos en los que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) tiene los precios más elevados por el aumento de la demanda.
Las baterías disponibles permiten al Country Club almacenar energía en periodos de bajo costo y luego usarla durante los picos de demanda.
“Tenemos un servicio con un algoritmo con un montón de variables y que genera retroalimentación al cliente”, dijo Oscar.
Datos clave
Empresa: Powerbox Technology Inc.
Fundador: Oscar Azofeifa
Fundación: noviembre de 2024
Solución: sistemas para la gestión de la energía
Sede: Chicago, Illinois.
Colaboradores: cinco personas, incluyendo dos informáticos y un director de operaciones a medio tiempo por ahora.
