Gerald Vargas estudiaba en Florida, Estados Unidos, su madre Lisbeth Arguedas enfermó de cáncer. Él viajó en tres ocasiones antes de que ella falleciera.
En esos duros momentos, Gerald sintió que le faltó apoyo. Esa fue la motivación central para crear Propella junto con Marcelo Acuña. Su firma brinda servicios de asesoría y acompañamiento a estudiantes para estudiar fuera de Costa Rica.
“No todo es color de rosa”, dijo Gerald. “La experiencia que acumulamos nos permite asesorar ahora a nuestros clientes”.
Marcelo estudiaba en esa misma época en Virginia, EE. UU., y también detectó la falta de una guía profesional, de información completa al salir del país y de un apoyo estructurado.
Gerald, quien es de San Joaquín de Flores, se fue a los 16 años de edad. Completó su secundaria en la Monroe Academy, en Orlando, y luego la carrera de gestión deportiva en la Florida International University en Miami.
Nunca se imaginó como empresario. En la familia no tiene antecedentes directos. Su padre Francisco Vargas fue juez y ahora está jubilado. Su mamá, Lisbeth (q.d.e.p.) fue miscelánea.
Marcelo Acuña, oriundo de Belén, tampoco se planteó emprender. “La pasión, la innovación y la curiosidad nos ayudaron a ir creciendo”, afirmó Marcelo.
Él partió a los 18 años a estudiar negocios en Virginia Tech, en Blacksburg, cerca de la frontera con Tennessee. Allá se destacó en lo deportivo, aunque no lo suele comentar.
Ambos se conocieron en Costa Rica antes de salir, pues fueron jugadores de categorías menores de la Liga Deportiva Alajuelense, Club Sport Herediano y Deportivo Saprissa. Jugaron partidos de fútbol como rivales y compartieron procesos de selecciones nacionales.
En épocas diferentes, los contactó una empresa local que les ofrecía la posibilidad de una beca deportiva para estudiar en EE. UU.
Su vivencia fue el detonante. Antes de regresar a Costa Rica conversaron mediante videollamadas sobre la necesidad de una asesoría profesional. Decidieron asociarse.
Antes de regresar definitivamente a Costa Rica, como parte del plan curricular, Marcelo estuvo su último año en Ruanda, África. Este país fue escenario en 1994 de un conflicto étnico entre hutus y tutsis donde en 100 días fueron asesinadas 800.000 personas —tres cuartas partes de la población— y entre 250.000 y 500.000 mujeres sufrieron violaciones sistemáticas.
Él realizó una investigación sobre la recuperación de una economía después de una situación de crisis como esa, lo que amplió su perspectiva sobre la misión que debía tener la empresa. “Hemos tenido el propósito muy claro desde el día uno: impactar la vida de personas”, dijo Marcelo.
De regreso
En sus años de estudio en EE. UU., Marcelo y Gerald conocieron la industria de movilidad internacional. Al regresar, en 2018, fundaron Propella (cuyo nombre significa propulsora) para ayudar a otras personas a no sufrir lo mismo.
“Teníamos cero trayectoria”, recordó Gerald. “Nos motiva lo mismo. Reconocimos los mismos problemas y queremos marcar un impacto positivo en la vida de las personas”.
Al inicio no tenían oficina. Iban a partidos de fútbol, conversaban con los entrenadores, obtenían recomendaciones y se reunían con los estudiantes y sus representantes legales.
Pronto, la gente divulgó sus servicios de boca en boca y las redes sociales ampliaron el espectro. Ambos son enfáticos en que no son quienes otorgan las becas y que su labor es la “gestión de oportunidades”. Pero su mayor satisfacción es cuando le comunican a alguien la aceptación de un college o universidad extranjera.
La pandemia, como en muchas industrias, implicó una pausa. Siguieron operando, ofreciendo atención y buscando plazas, mientras se reabrían fronteras, se reanudaban los vuelos y viajes comerciales y se eliminaban las restricciones sanitarias.
Al año siguiente, el crecimiento obligó a contratar al primer colaborador, Nicky Esquivel, quien empezó como encargado de video mientras estudiaba ingeniería industrial en la Universidad de Costa Rica. Ahora es el director de operaciones.
Entre tanto, Marcelo terminó la carrera de leyes y trabajó dos años en un bufete de abogados, un paso que fue necesario para conocer cómo funciona una empresa.
No tardaron mucho en confirmar la necesidad de la diversificación.
El cambio en la política migratoria de la Administración Trump en EE. UU., con un incremento de requerimientos y mayores limitaciones para obtener visas, obligó a encontrar otros destinos como Italia, República Checa, España, México y Canadá.
“Nos mantuvimos resilientes con respecto a que iba a haber una solución”, dijo Marcelo.
Diversificación
La empresa cuenta actualmente con 22 colaboradores, 500 personas ubicadas en el extranjero y varias acreditaciones: la certificación ICEF (que valida a firmas de esta industria), el Sello Pyme Costa Rica (otorgado por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio) y el Sello Esencial de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
En la asesoría se analiza el perfil del estudiante y su familia para ofrecer uno de los diferentes paquetes (de $3.000 a $5.000), que se pagan por cuotas mensuales y cuyo saldo final se cancela al final cuando el estudiante es aceptado por un college o universidad. El apoyo incluye los procesos de admisión y el acompañamiento.
Las familias deben costear la estadía del estudiante (en Estados Unidos varía entre $20.000 y $90.000 anuales), según el monto de la beca obtenida y la opción académica elegida.
La beca total cubre hospedaje, alimentación, seguro médico, libros y matrícula. Cuando es beca parcial, los gastos no cubiertos son asumidos por la familia del estudiante. Algunas familias de altos ingresos deciden financiar la totalidad de la estadía y los costos de formación.
Junto a la diversificación de destinos, Propella amplió su portafolio.
Además de la primera línea de negocios, de colocación de deportistas de alto rendimiento en el extranjero, Propella desarrolló una segunda línea llamada Academics para no deportistas.
Una tercera línea es de tours, donde organiza giras de una semana a tres meses de equipos deportivos y grupos académicos (en historia, ambiente, energía hidroeléctrica y aprendizaje del español) extranjeros a Costa Rica. El primero fue en 2024.
Los planes de Gerald y Marcelo se enfocan en la consolidación y la expansión. El siguiente paso será la colocación de estudiantes internacionales en universidades costarricenses. Los primeros clientes vendrían en agosto próximo.
El otro objetivo es una expansión regional. Planean consolidar oficinas en México, un mercado de gran volumen. Este paso lo avalan los clientes que ya tienen en Asia, África, Canadá, México, Centroamérica y Colombia.
| Datos vitales |
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| Empresa: Propella |
| Fundadores: Marcelo Acuña y Gerald Vargas |
| Fundación: 2018 |
| Servicios: movilidad internacional en deporte, turismo y educación |
| Servicios complementarios: tutorías, clases de inglés, producción audiovisual |
| Ubicación: Cariari, Belén |
| Colaboradores: 15 en forma directa y 7 por contrato de servicios profesionales |
| Mercado internacional: entre 2023-2024 se movilizaron más de 1,1 millones de estudiantes a EE. UU. lo que generó $43.800 millones en ingresos en una industria que generó 378.000 empleos. Unesco estima que en 2022 se movilizaron 7 millones de estudiantes para estudiar en otro país. |
| Otras firmas en Costa Rica: Vemsa Costa Rica, SEP Work and Travel CR y AFS Costa Rica para experiencias de estudio y trabajo estudiantil e intercambios culturales; también los centros culturales, embajadas y universidades públicas tienen oficinas internas de información de movilidad estudiantil internacional. |
