Desde que César Monney compró su finca en Matina, Limón, tuvo una idea para evitar depender de los intermediarios.
“Querían la cosecha regalada. No le dan valor al cultivo. No le dan valor a nada”, dice César. “Emprender no es sencillo. Uno tiene que abrirse camino casi desde cero”.
Él es de San Sebastián, San José. Su familia se trasladó al Caribe. Vivieron en Valle de La Estrella y Siquirres. Luego regresaron a Desamparados, donde él concluyó la secundaria en el Colegio Monseñor Odio y más tarde se graduó en contabilidad en el antiguo Instituto Técnico de Administración (ITEA).
Volvió al Caribe, se casó y trabajó en estaciones de servicio de la zona, en la Subasta Ganadera de Río Blanco y en Bandeco. De vuelta en San José, estuvo en una cadena de carnicerías hasta hace siete años y, en forma paralela, atendió clientes propios en contabilidad.
Antes, alrededor de 2011, el dueño de la Subasta Ganadera de Río Blanco perdió la producción de una finca que tenía a orillas del río Barbilla. Entonces le ofreció a César un terreno de tres hectáreas.
El sitio le encantó. Los fines de semana, iba a trabajar a la pequeña finca. “Es una tierra muy buena”, dice.
Empezó a cultivar el árbol de coco enano, una variedad de palma de tamaño compacto que produce frutos de tamaño pequeño a mediano, tarda en crecer unos tres años y tiene un alto rendimiento, ideal para el consumo fresco.
Importó las semillas desde El Salvador y en 2018 comenzó a obtener frutos. Pero los intermediarios ofrecían precios muy bajos.
Buscó una solución: comercializar agua de pipa envasada, en lugar de vender la fruta para el consumo directo. Era un cambio en la cultura de consumo. Además, tendría otros proveedores vecinos en Batán y Barbilla.

Apoyos clave
Empezó a investigar qué tenía que hacer. Envasar el agua de pipa y llevarla refrigerada a los comercios implicaba pasteurizarla, un procesamiento que exigía recursos y asesoría técnica.
Por eso, la colaboración que recibió de diferentes entidades fue clave para su empresa Barbilla Drink Products. “Se preocupan por las pymes”, destaca César.
El Centro de Investigación en Tecnología de Alimentos (CITA), de la Universidad de Costa Rica, realizó las pruebas de laboratorio para ofrecer agua envasada con pequeños trozos de coco y así darle valor agregado.
También recibió apoyo del Ministerio de Salud para el registro sanitario, del Ministerio de Agricultura para la producción, del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) con un crédito y de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) en el programa Crecimiento Verde.
Así instaló la infraestructura básica y consiguió proveedores de los envases y las etiquetas. Probó varias marcas y se decidió al final por KoKo Wata, con la letra K (con la que se escribe “coco” en más de 30 lenguas europeas, del Pacífico y del Caribe) y la palabra Wata, el término patuá derivado de la palabra inglesa water. La registró para protegerla.
Hasta ese momento, mantenía el proyecto —incluyendo el pago del crédito del SBD— con su salario y los ingresos por las contabilidades de sus clientes.
Participó en ferias del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) para emprendedores y en Transitarte. El paso fundamental fue vender a las cadenas.
En 2020, Walmart aprobó el ingreso a los formatos de Walmart y Masxmenos. Debía entregar los pedidos de supermercado en supermercado, tarea en la que le ayudó su hijo César. El futuro mejoraría.
En 2022 Auto Mercado, que lo rechazó dos años antes por no tener espacio, lo buscó.
Y en enero de 2026, Walmart aceptó que llevara los productos al Centro de Distribución de Cartago y amplió la venta de agua de pipa envasada a los Maxi Palí.
Sabía que no podía depender de esas firmas y conquistó comercios detallistas en Guanacaste y la península de Nicoya, entre otras regiones.
En algunos momentos del año, llega a contratar hasta ocho personas cuando la producción lo requiere. Con el incremento de su mercado, surgió otra posibilidad: ¿los desechos podrían transformarse en productos con potencial?
Eso exigía nuevos procesos y maquinaria. Entre tanto, el programa Crecimiento Verde de Procomer y la Fundación Crusa seleccionó a la empresa y le financió el 80% de la instalación de unos paneles solares en la planta.



Premio emprendedor
Por su experiencia, César reconoce el valor de la formalización y del uso de los servicios bancarios.
Desde el inicio, era cliente de los bancos de Costa Rica y Nacional. El BAC, donde él tenía sus cuentas principales, le brindó acompañamiento, capacitación y herramientas de gestión.
De este banco también lo invitaron a participar en un concurso en el que compitió con 214 pequeñas empresas. Lo hizo con su proyecto de aprovechamiento de los desechos del coco. Ganó la categoría Pyme con Enfoque Ambiental de los Premios BAC Positivo del período 2025-2026, que incluyó un reconocimiento de $4.000.
Al inicio, los desechos se colocaban en la finca y servían como abono orgánico. Con el premio, importó una máquina trituradora desde México para procesarlos y producir sustrato y fibra de coco dentro del modelo de economía circular.
El mercado potencial está constituido por los viveros (donde se aprovechan para los follajes) y las fincas de producción de plantas ornamentales. En la actualidad, está en la fase de pruebas.
Un paso adicional fue adquirir camiones refrigerados para la entrega de los pedidos. “Todavía nos falta un poquito de camino, pero vamos bien”, destaca César. “Me preocupo por tener todo bien organizado. Eso abre puertas. Las instituciones financieras te ofrecen más”.
En la actualidad, el agua de pipa envasada está presente en 150 puntos de venta en total y también en algunos hoteles de lujo, como el Westin en Playa Conchal. Se vende en presentaciones de 300, 480, 500 y 1.000 ml.
La idea es consolidar la distribución en los supermercados y en negocios detallistas de diferentes zonas, como a lo largo de la carretera Costanera Sur.
En septiembre próximo, participará en el encuentro de proveedores locales y compradores internacionales organizado por la Promotora de Comercio Exterior (Procomer). Para el resto del año, incluyendo la época de Navidad, él y su empresa ya están preparados.
Son pasos que da con cautela. “Uno tiene que ser conservador y saber hasta dónde es conveniente ir con el buen manejo financiero”, concluye.
