La economía de Costa Rica registró un crecimiento interanual de 4,7% en febrero de 2026, según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central de Costa Rica (BCCR). El resultado mostró una aceleración de 0,2 puntos porcentuales (p. p.) frente al mismo mes del año anterior.
El indicador midió la producción de bienes y servicios y permitió identificar cuáles actividades explicaron el crecimiento. El resultado reflejó cambios en la composición del impulso económico, con sectores que aumentaron su participación mientras otros redujeron su aporte.
El Banco Central indicó que el régimen definitivo creció 3,8% y explicó que significó el 72,5% del aumento del IMAE, lo que confirmó un mayor peso de las actividades locales en la dinámica productiva. Este comportamiento contrastó con el de los regímenes especiales.
La producción en regímenes especiales creció 6,7%, aunque el BCCR señaló una desaceleración de 11,3 p. p. respecto a febrero de 2025. El comunicado explicó que esta variación responde a un “efecto base” por el crecimiento registrado el año anterior.
La entidad monetaria detalló que “la desaceleración de los regímenes especiales se explica principalmente por un efecto base, debido al excepcional crecimiento presentado en el 2025”, lo que condiciona la comparación interanual en el presente año.
Sectores que más crecen
La construcción registró el mayor crecimiento entre las actividades, con una variación de 11,8%, impulsada por proyectos privados y obra pública. Este resultado posicionó al sector como el principal motor del incremento mensual.

Los servicios financieros y de seguros crecieron 5,9%, impulsados por mayores comisiones y movimientos asociados a productos bancarios. Este desempeño reflejó una mayor actividad en intermediación financiera durante el periodo analizado.
Los servicios de alojamiento y comida aumentaron 5,1%, resultado asociado al ingreso de turistas y al consumo en restaurantes. Este comportamiento mostró una relación directa entre actividad turística y demanda de servicios.
La manufactura creció 4,8%, con aportes diferenciados según subsector. El BCCR destacó que la producción de papel y cartón para empaques de exportación creció 34%, mientras los implementos médicos aumentaron 10,9%.

El sector agropecuario registró un crecimiento de 1,4%, luego de una contracción de -3,7% en 2025, lo que evidenció una recuperación en la producción agrícola. El resultado se vinculó con condiciones climáticas favorables.
El Banco Central señaló que “la construcción, los servicios de la enseñanza, la salud, los financieros, los seguros, los profesionales, los administrativos y el comercio explican el 63,2% del crecimiento del régimen definitivo”.
Sectores que se contraen
En contraste, la manufactura de metales y electrónica en regímenes especiales registró una caída de -41,8%, asociada a la salida de empresas del sector anunciada en 2025. Este resultado incidió en el desempeño agregado de la industria.
El sector textil, prendas de vestir y cuero mostró contracciones de -7,3% en régimen definitivo y -5,9% en regímenes especiales, lo que evidenció una reducción sostenida en esta actividad productiva.
La construcción de interés social y la obra no residencial también registraron variaciones negativas, mientras el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) redujo la ejecución de proyectos de infraestructura vial.
Las actividades inmobiliarias en regímenes especiales decrecieron -0,1%, lo que reflejó un impacto marginal en el resultado total del indicador. Este comportamiento se mantuvo alineado con la dinámica del sector.
La producción de café registró una caída, asociada a condiciones climáticas y afectaciones por plagas, lo que redujo el rendimiento por hectárea. Este resultado incidió en el desempeño del sector agrícola.
El BCCR indicó que los servicios profesionales y administrativos aportaron 22,3% al crecimiento en regímenes especiales, mientras los servicios informáticos crecieron 7,6%, con una contribución de 10,8%.
