En la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, Estados Unidos ejecutó una operación militar en Venezuela que culminó con la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Horas después del anuncio del presidente estadounidense Donald Trump, el mandatario costarricense Rodrigo Chaves emitió un mensaje celebrando la captura del líder venezolano.
“Mi gobierno declaró desde el principio que Maduro cometió fraude electoral – por ello, nunca fue un presidente legítimo y ahora debe responder por sus crímenes en Venezuela y en el extranjero”, escribió Chaves en su cuenta de X, reafirmando la posición que Costa Rica ha mantenido desde las cuestionadas elecciones presidenciales venezolanas del 28 de julio de 2024.
El mandatario costarricense añadió: “Que Dios bendiga al valiente pueblo venezolano y lo ayude recuperar la democracia y el estado de derecho que el depuesto dictador Maduro les robó. Celebremos esta nueva oportunidad para nuestros hermanos venezolanos”.
Mi gobierno declaró desde el principio que Maduro cometió fraude electoral - por ello, nunca fue un presidente legítimo y ahora debe responder por sus crímenes en Venezuela y en el extranjero. Que Dios bendiga al valiente pueblo venezolano y lo ayude recuperar la democracia y el…
— Rodrigo Chaves (@RodrigoChavesR) January 3, 2026
Un fraude electoral reconocido internacionalmente
Costa Rica fue uno de los primeros países latinoamericanos en rechazar categóricamente los resultados electorales que proclamaron a Maduro como ganador de los comicios de julio de 2024.
En aquella ocasión, el gobierno de Chaves calificó la elección como “fraudulenta” y rompió relaciones diplomáticas con Caracas, junto con Argentina, Chile, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay.
El Consejo Nacional Electoral venezolano declaró a Maduro ganador con 51,20% de los votos, cifras que contradijeron todas las encuestas preelectorales y que nunca fueron respaldadas con la publicación de las actas de escrutinio por mesa.
La oposición venezolana, liderada por María Corina Machado y el candidato Edmundo González Urrutia, presentó copias del 82% de las actas que demostraban una victoria de González con aproximadamente el 67% de los votos.
Costa Rica reconoció formalmente a Edmundo González como presidente electo de Venezuela, posición compartida por Estados Unidos, Canadá, varios países europeos y latinoamericanos.
El Congreso costarricense aprobó mociones condenando el régimen de Maduro y denunciando al Cartel de los Soles, organización criminal que, según acusaciones estadounidenses, era liderada por el propio mandatario venezolano.
La operación militar y los cargos contra Maduro
Según confirmó Trump, Maduro fue capturado por la Fuerza Delta, una unidad de élite del ejército estadounidense, en su residencia en la base militar Fuerte Tiuna en Caracas.
El presidente estadounidense describió la operación como “brillante” y señaló que la siguió “en directo como un show televisivo” desde Mar-a-Lago.
El líder chavista intentó refugiarse en un “cuarto seguro con paredes de acero”, según detalló Trump en entrevista con Fox News, pero las fuerzas especiales lograron ingresar “en cuestión de segundos”.
Actualmente, Maduro y Flores se encuentran a bordo del buque militar USS Iwo Jima, rumbo a Nueva York.
La fiscal general estadounidense, Pamela Bondi, confirmó que Maduro enfrenta cargos en el Distrito Sur de Nueva York por “conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos”.
Estos cargos fueron presentados originalmente en 2020, cuando Estados Unidos ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por su captura, monto que posteriormente aumentó a 50 millones.
“Pronto enfrentará la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses”, declaró Bondi, quien agradeció al presidente Trump “por su valentía para exigir responsabilidades en nombre del pueblo estadounidense”.
Reacciones divididas en la región
La operación militar generó reacciones polarizadas en América Latina. Mientras el presidente argentino Javier Milei celebró con un escueto “La libertad avanza”, gobiernos como Colombia, México, Cuba y Brasil condenaron la acción como una violación al derecho internacional.
El presidente colombiano Gustavo Petro pidió reuniones urgentes del Consejo de Seguridad de la ONU y la OEA, calificando los hechos como “terrorismo de Estado”. México rechazó “enérgicamente” el ataque militar, mientras que Rusia e Irán expresaron su “profunda preocupación” y exigieron una respuesta de la comunidad internacional.
Por su parte, María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, hizo un llamado para que Edmundo González “asuma de inmediato su mandato constitucional y sea reconocido como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional”. González Urrutia respondió: “Venezolanos, son horas decisivas, sepan que estamos listos para la gran operación de la reconstrucción de nuestra nación”.
En Venezuela, el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, salió a las calles de Caracas con chaleco antibalas y casco, llamando a la “lucha armada” y asegurando que el país estaba “en completa calma”. La vicepresidenta Delcy Rodríguez confirmó desconocer el paradero de Maduro y exigió a Trump “pruebas de vida” del mandatario capturado.
Implicaciones para Costa Rica y la región
Para Costa Rica, la detención de Maduro valida la postura firme que ha mantenido el gobierno de Rodrigo Chaves desde el fraude electoral de julio de 2024. Costa Rica no solo desconoció los resultados, sino que ofreció asilo político a líderes opositores venezolanos y mantuvo su reconocimiento a Edmundo González como presidente legítimo.
El gobierno costarricense también ha expresado preocupación por los vínculos entre el régimen venezolano y el narcotráfico. En septiembre de 2025, el ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, calificó al gobierno de Maduro como un “narcogobierno” y advirtió sobre la presencia del Cartel de los Soles en territorio costarricense.
La captura de Maduro abre un período de incertidumbre para Venezuela, donde el futuro político del país dependerá del reconocimiento internacional a Edmundo González y de la capacidad de las fuerzas chavistas remanentes para mantener el control.
Trump anunció en conferencia de prensa que Estados Unidos “asumirá el control de Venezuela por tiempo indefinido” hasta lograr “una transición segura, apropiada y juiciosa”, sin especificar un plazo definido.
Para Costa Rica y el resto de la comunidad democrática latinoamericana, la operación representa una oportunidad para restaurar la democracia en un país que ha expulsado a más de 8 millones de ciudadanos por la crisis política, económica y humanitaria que ha vivido durante más de una década bajo el chavismo.


