El salario de la persona que porte la banda presidencial durante los próximos cuatro años será casi el doble del que devenga actualmente, de manera mensual, el presidente de la República, Rodrigo Chaves.
El ajuste corresponde al salario global definido por la Autoridad Presupuestaria del Ministerio de Hacienda para los nuevos funcionarios a partir de marzo de 2023, sin derecho a retroactividad. Por esta razón, los puestos ocupados por la misma persona desde el inicio de la actual administración —incluido el cargo presidencial— solo podrán trasladarse a ese esquema con el cambio de período presidencial.
Así, quien presida el país a partir de mayo de 2026 pasará de percibir ¢2,9 millones a ¢5,56 millones mensuales. Bajo el esquema global, el presidente de la República tendrá el salario más alto del sector público, según lo establece el artículo 37 de la Ley Marco de Empleo Público (Ley N.º 10.159).
Actualmente, incluso, existen ministros y viceministros que devengan una remuneración casi el doble de la que recibe Rodrigo Chaves. Esto obedece a distintas razones: se trata de funcionarios con una extensa trayectoria en la función pública, cuyos salarios compuestos incorporan diversos pluses, o bien de jerarcas que iniciaron labores una vez habilitados los salarios globales. En el primer caso, el salario no aumentará hasta que el monto global se equipare con la remuneración que perciben.
En total, serán nueve puestos ministeriales y la Presidencia de la República los que se acogerán finalmente al esquema de salario global. En algunos casos, este será superior al salario que actualmente devenga la persona que ocupa el cargo; en otros, será inferior.
Movimientos salariales
Dentro de la administración Chaves Robles, el salario más alto entre los jerarcas del Poder Ejecutivo se reparte entre el ministro de Justicia y Paz, Gerald Campos, y el ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, con remuneraciones de ¢5,5 millones y ¢5,4 millones, respectivamente.
La diferencia salarial frente al mandatario se explica por la amplia trayectoria de ambos ministros en el sector público, con salarios compuestos que crecen mediante pluses como carrera profesional, anualidades y dedicación exclusiva, entre otros incentivos.
Mary Munive, quien ejerce un doble rol como ministra de Salud y vicepresidenta de la República, figura en la planilla de Casa Presidencial con una remuneración mensual de ¢5,28 millones, correspondiente al salario global. Este monto la posiciona como la tercera funcionaria del Poder Ejecutivo con mayor salario.
No obstante, Munive devengaba ¢3,9 millones hace un año, según publicaciones de El Financiero. El cambio en la cifra fue consultado al departamento de prensa de Casa Presidencial; sin embargo, al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta sobre las razones que anticiparon la aplicación del salario global correspondiente al cargo.
Mientras la persona que sustituya a Munive ingresará a la nueva administración con el mismo salario que percibe actualmente la funcionaria por tratarse de un salario global, quienes ocupen los despachos de Justicia y Paz y de Seguridad Pública no tendrán la misma condición.
El monto establecido bajo el esquema global para los ministros, sin distinción entre carteras, es de ¢4.173.750. Esto supone una diferencia cercana al millón de colones a la baja entre quienes dejan los cargos y quienes asumirán la dirección de esos ministerios durante el próximo cuatrienio.
Si Campos y Zamora continúan en sus puestos, conservarán su salario actual, pero sin aumentos. El Transitorio XI de la Ley N.º 10.159 establece que quedarán excluidos de cualquier incremento hasta que el salario global se iguale al monto que reciben.
Una situación similar se aplicará al Ministerio de Agricultura. El jerarca de esa cartera recibe actualmente ¢4,78 millones mensuales, lo que representa ¢610.879 más que el monto definido en el salario global.
Los salarios compuestos más altos responden a un aumento decretado por Rodrigo Chaves en los primeros meses de su administración para ministros y viceministros. Las bases salariales subieron de ¢1,3 millones a ¢2,5 millones y ¢2,6 millones, con la posibilidad de sumar pluses, mientras que la remuneración del mandatario se mantuvo sin cambios.
Aumento evidente
Además del incremento sustancial que tendrá el salario del próximo presidente, otros seis ministerios experimentarán aumentos en la remuneración de sus jerarcas.
Quienes lideren el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) y el Ministerio de Relaciones Exteriores recibirán ¢694.950 más que sus antecesores.
En el caso del Ministerio de Comercio Exterior (Comex), la institución deberá aplicar un aumento de ¢539.643 para alcanzar el salario global de ¢4.173.750 correspondiente al cargo ministerial.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social tendrá que incrementar en un 16,5% la remuneración del nuevo jerarca.
En el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) se presenta un caso particular: aunque cuenta con una presidencia ejecutiva con rango de ministro, no se trata de un ministerio. Por esta razón, el jerarca recibe actualmente ¢2,75 millones, mientras que su sucesor percibirá un salario global de ¢3.130.300 correspondiente al cargo.
No obstante, el esquema salarial al que se adscriba cada persona funcionaria dependerá de su situación individual frente al marco jurídico vigente. Así, puede ocurrir que un nuevo jerarca llegue a una institución con un salario previo en la función pública superior al establecido por la ley para el cargo bajo el esquema global; en ese caso, se respetará el último monto percibido, pero sin incrementos, hasta que con el tiempo se iguale al salario global.
Finalmente, la Unidad de Empleo del Ministerio de Planificación (Mideplán) aclaró que los salarios globales eventualmente pueden ser objeto de revaloraciones.
El nuevo esquema salarial no solo redefinirá la remuneración del próximo presidente, sino que también marcará el punto de partida de la estructura salarial del Poder Ejecutivo para el siguiente cuatrienio.
