Ingrid Rivera, líder del equipo de proyectos de mantenimiento preventivo para sistemas de aire acondicionado de Johnson Controls en Costa Rica, está enfocada junto con sus colaboradores en un importante contrato que su compañía obtuvo en Estados Unidos.
Ella es oriunda de San Gerardo de Goicoechea, cerca de Novacentro, y estudió ingeniería mecánica en la Universidad de Costa Rica. Ahora vive en Curridabat.
Cuando se graduó, trabajó tres años en una firma de seguridad y detección de incendios. Entonces se planteó un cambio, se presentó en una feria de empleo, entregó sus atestados y en abril de 2019 ingresó a Johnson Controls, cuyo centro de servicios está en Forum 1.
Esta compañía fabrica sistemas de aire acondicionado, videovigilancia y seguridad, entre otros, para estadios, hospitales y centros educativos. Cuando uno de sus ejecutivos en Estados Unidos, Europa o Asia tiene un cliente, le presenta un proyecto y una cotización preparados por el personal costarricense en Santa Ana.
Ingrid empezó en un puesto que ahora se conoce como ingeniera de aplicaciones. Luego ascendió a ingeniera de atención de clientes, que trabaja directamente con los equipos de ventas. Más tarde pasó al actual rol de líder de un equipo de 14 colaboradores, de unos 24 años de edad en promedio, casi la mitad mujeres, y profesionales en ingeniería que trabajan resolviendo necesidades para instituciones y empresas en esas regiones.
En la actualidad su equipo está a cargo de un proyecto de mantenimiento de sistemas de aire acondicionado para un distrito escolar de un estado de EE. UU., el cual incluye 37 centros educativos de preescolar hasta secundaria y colegios comunitarios. Ya habían diseñado el sistema y ahora renovaron el contrato, pero deben mejorar la propuesta. “Nosotros mismos elevamos la barda”, dijo Ingrid.
Los proyectos y trabajos que se implementan desde Johnson Controls muestran cómo las operaciones de servicios en Costa Rica también elevaron la barda. Aquí se pasó de la atención de llamadas a servicios especializados, donde son claves un segundo o tercer idioma y una profesión de alto nivel. Para las multinacionales son hubs (centros de operaciones) estratégicos.
“El impacto de lo que se desarrolla en Costa Rica trasciende fronteras. Aquí se diseñan soluciones que luego operan en proyectos críticos alrededor del mundo”, resaltó Christopher Nease, director global del centro de excelencia de Johnson Controls en Costa Rica.
En Costa Rica el sector de inversión externa directa en servicios acumuló $2.000 millones entre 2020 y 2024, generó más de 115.000 empleos directos (44% ocupados por mujeres) y exportó unos $8.785 millones (al tercer trimestre del 2025) a América del Norte y del Sur, Europa, Asia e incluso Oceanía, según la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
La mayoría de las operaciones se concentran en procesos y subprocesos en 18 áreas, como finanzas, contabilidad, recursos humanos, impuestos, atención al cliente, cadena de abastecimiento, ciberseguridad, tecnologías de información e ingeniería.
Según Procomer, la mitad de las multinacionales de este sector se plantean expandir sus operaciones locales. Además, es un sector en evolución tecnológica, en especial con la inteligencia artificial (IA) que replantea sus operaciones y su oferta de alto valor agregado.
Creatividad y pensamiento crítico
Los proyectos que asumen los ingenieros de Johnson Controls en Costa Rica van más allá de diseñar y cotizar sistemas previamente definidos por los clientes.
La tecnología evoluciona y los productos que fabrica la compañía también cambian en concordancia con las dinámicas necesidades de los clientes. La creatividad juega un rol fundamental.
Los factores que ayudan a la elaboración de las propuestas son la curiosidad y la capacidad para aprender, trabajar en equipo, colaborar, identificar nuevas situaciones, mejorar y cuestionar. “Tenemos cierto grado de debate”, reconoció Ingrid. “Esto es sano”.
El ambiente laboral ayuda. Los 430 colaboradores actuales (entre 29 y 31 años en promedio) se turnan para realizar trabajo presencial durante tres días y disponen de salas de capacitación equipadas, miniauditorio con pantallas de televisión (que permitirán ver los partidos del próximo Campeonato Mundial de Fútbol), cafetería y salas con futbolines. El olor a palomitas de maíz inunda los dos pisos del edificio J en Forum 1.
“Esto genera confianza para preguntar o plantear algo a los líderes de equipo”, resaltó Pamela Solano, especialista de mercadeo y comunicación en Johnson Controls.
Y permite enfocarse en proyectos para implementar sistemas de monitoreo, prevención de incendios, gestión de emergencias y de consumo energético, optimización y ahorro operativo en edificios críticos y seguridad en hospitales, complejos inmobiliarios, resorts, estadios, aeropuertos, centros de datos, espacios comerciales y otros entornos de alto riesgo ubicados en grandes ciudades, incluyendo algunas del Medio Oriente.
Nease, originario de Wisconsin, está a cargo del centro de excelencia desde hace 11 años. Él terminó su carrera de ingeniería eléctrica y siguió un posgrado en negocios en la Universidad de Kansas. Ahí conoció a su esposa, Jimena Castro, también ingeniera eléctrica. Al terminar sus estudios se vinieron a vivir a Costa Rica y Nease creó su empresa.
Fue cuando conoció a los propietarios de Circuito, una firma local de diseño con 80 colaboradores que fue adquirida en 2015 por Johnson Controls. A los dos meses se convirtió en líder del centro de servicios de esta firma.
La firma estadounidense y sus productos no son desconocidos en la industria. Johnson Controls fue fundada en Milwaukee hace 140 años por Warren Johnson, quien inventó el termostato del aire acondicionado.
Entre sus marcas más reconocidas se encuentran York (aire acondicionado, calefacción y refrigeración comercial e industrial), Frick, Sabroe y Penn (refrigeración industrial), Metasys y Open Blue (gestión de edificios y edificios inteligentes), Tyco (seguridad electrónica y protección contra incendios), DSC (alarmas y seguridad electrónica), Qolsys (hogares inteligentes) y Simplex (detección y alarmas contra incendios), entre otras.
Cuenta con fábricas de este tipo de sistemas, equipos y dispositivos en Brasil, México, China y principalmente EE. UU. La revista Time destacó a este fabricante entre las seis empresas de manufactura más influyentes para este 2026. La firma también cuenta con reconocimientos de Forbes, Newsweek y Fortune, entre otras.
El centro de excelencia de Johnson Controls en Costa Rica, que se encuentra en el régimen de zona franca, opera con servicios administrativos y de soporte en ingeniería para preventas y postventas, apoyando las gestiones de los equipos comerciales en diversos continentes y mercados.
Cada vendedor envía la solicitud del cliente —por ejemplo, de un sistema de aire acondicionado o de cámaras de seguridad— y la información técnica y de insumos que se requieren. El equipo de ingenieros en Costa Rica elabora el proyecto y la cotización que el vendedor presentará al cliente.
Luego, cuando el cliente elige la propuesta de Johnson Controls, se envía el juego de planos para la firma que se encargará de la instalación de los sistemas. También los manuales de operación de los sistemas que el vendedor le entrega al cliente.
“Hablamos de proyectos de toda la escala”, dijo Nease. “Desde una gasolinera hasta un estadio. Los pequeños son elaborados por una persona y los grandes por hasta 12 ingenieros. A pesar de la juventud y la distancia, es un personal que está muy actualizado en cuanto a los avances tecnológicos en cada uno de los productos”.
Uno de los proyectos desarrollados es de un reconocido equipo de la Premier League, la máxima categoría del fútbol inglés. (Por confidencialidad, no se puede indicar el nombre.) En este caso, se realizó la cotización y diseño de los sistemas de detección de incendios y de seguridad electrónica, con más de 5.000 dispositivos.
Desde Costa Rica también se participa en otros grandes proyectos, incluyendo centros de entrenamiento, centros de datos de grandes firmas tecnológicas (que enfrentan una mayor demanda debido al auge de la IA) y otros grandes estadios.
Uno de ellos es de un equipo de las Grandes Ligas (de béisbol) en una reconocida ciudad del medio oeste. También trabajaron en un proyecto para un estadio que sede en el próximo Campeonato Mundial de Fútbol, que se realizará en junio y julio próximos en EE. UU.
En importantes hospitales de EE. UU. también se trabaja en proyectos de cuartos limpios, con sistemas de aire acondicionado de alta complejidad, pues se deben mantener todos los parámetros (como la humedad) en los niveles precisos exigidos. También, con sistemas de detección y supresión de incendios.
Desde Costa Rica también se desarrollaron ocho proyectos ubicados en Catar.
Nease destacó el nivel de pensamiento crítico de los ingenieros costarricenses, su dominio del inglés, la cercanía cultural con EE. UU. y su capacidad para atender los desafíos que impone la rápida evolución tecnológica. “Sobre todo la IA, que aumenta la eficiencia para hacer más y en menos tiempo”, dijo el ejecutivo.
Participación femenina
La participación de mujeres en el centro de excelencia de Johnson Controls en Costa Rica alcanza el 27%. El dato no es menor. En el gremio el 23% son mujeres, recalcaron Solano y Nease. Y como Ingrid, también ocupan puestos de líderazgo.
Es el caso de Rebeca Arroyo, líder de propuestas en el área de seguridad electrónica. Ella es oriunda de Gravilias de Desamparados, aunque ahora vive en Santa Ana y tiene un emprendimiento en San Francisco de Dos Ríos, un restaurante de pollo frito.
Rebeca se graduó en ingeniería electrónica en la Universidad Latina en 2020. Mientras estudiaba, estuvo como ingeniera junior en otra firma multinacional. Al año siguiente pasó a Johnson Controls y escaló puestos.
Ella prefiere ingresar a las 6 a.m. y salir a las 3 p.m. (las otras opciones son de 7 a.m. a 4 p.m. y de 8 a.m. a 5 p.m.) para después dedicarse a sus otros proyectos, como el restaurante, y tener equilibrio en su vida personal.
Su día a día es guiar al equipo y revisar las propuestas que se entregarán a los vendedores en otros países, para asegurar que cumplen las métricas de calidad de la firma.
Entre los proyectos que supervisó estuvo el del estadio de béisbol de las Grandes Ligas, que incluía sistemas de 400 dispositivos de acceso de personal a cada oficina y a otras áreas de las instalaciones y de aficionados a las graderías o butacas. Ahí se incluyó también un sistema de 400 cámaras de video para seguridad.
En la misma ciudad del medio oeste, el equipo de Rebeca tuvo a cargo otros proyectos de seguridad, monitoreo, intercomunicadores y alarmas para bancos, escuelas y centros comerciales. Ella incluso los pudo visitar recientemente en un viaje cuyo fin era crear alianzas y fortalecer la relación con los vendedores.
“Normalmente no tenemos esa posibilidad porque todo lo trabajamos desde acá y lo que vemos en Google Maps”, cuenta Ingrid. “Pero hace un mes y medio tuve la oportunidad de ir”.
En el caso del estadio de béisbol ahora se encuentran en la etapa de postventa, donde se desarrollan los planos y manuales de funcionamiento de cada uno de los dispositivos. Estos documentos se envían al vendedor del proyecto y éste lo entrega al cliente.
