El crecimiento urbano en la provincia de Guanacaste evidencia cómo los desarrollos inmobiliarios y la llegada de empresas avanzan más rápido que la renovación de la infraestructura vial.
Mientras los habitantes de las ciudades centrales y los turistas esperan la ampliación de la Ruta Nacional (RN) 21 —la principal conexión entre la península de Nicoya y Liberia— para aliviar los cuellos de botella que complican la movilidad en la zona, quienes viven en comunidades más alejadas observan otro fenómeno: la llegada de proyectos inmobiliarios en medio de rutas cantonales debilitadas por el abandono y el desgaste.
El Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), por ejemplo, advirtió en marzo pasado sobre fallas en las losas que conforman la Ruta Nacional 18, en el cantón de Abangares, pese a que la carretera tiene menos de un año de haber sido construida.
El fenómeno, sin embargo, no es exclusivo del territorio guanacasteco. Se trata de un compendio de errores urbanísticos que durante años se hicieron evidentes en la Gran Área Metropolitana (GAM) y que hoy comienzan a reproducirse en medio del crecimiento que experimenta la provincia costera.
Daniel Brenes, jefe de Inspecciones del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA), consideró que el desarrollo de la provincia y del país en general avanza a un ritmo superior al de la visión integral con la que décadas atrás se pensó el territorio nacional.
Carreteras
Quienes se trasladan desde las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber, en Liberia, hacia distintas playas guanacastecas —como El Coco o Hermosa— deben recorrer una RN 21 deteriorada que ya alcanzó el límite de su capacidad y cuya congestión convirtió los atascos en parte habitual del trayecto.
La ruta se extiende por 145 kilómetros desde Liberia y atraviesa los cantones de Carrillo, Santa Cruz y Nicoya. La llegada de visitantes nacionales e internacionales a ese polo turístico incrementó la presión sobre la vía, razón por la cual el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) ampliará los 20,5 kilómetros más críticos del corredor al agregar un carril más por sentido.
La proyección del MOPT es que la construcción inicie durante el segundo semestre de 2027. Hasta entonces, el caos vial continuará acompañando a residentes, trabajadores y turistas que se movilizan diariamente por la zona.
Para Esteban Barboza, coordinador del Observatorio de Turismo y Migraciones (Obtur) de la Universidad Nacional (UNA), la crisis vial que comienza a replicarse en Guanacaste, de manera similar a la GAM, es un síntoma de la falta de planificación que se manifiesta en el “desorden” del desarrollo que impulsa el país.
Ese “desorden” también se refleja en la existencia de un aeropuerto internacional que no cuenta con una conexión vial estratégica que permita a los turistas desplazarse por tierra de manera práctica y eficiente.
En Guanacaste, al igual que en la GAM, el deterioro de las carreteras no se limita a una sola ruta. Durante el primer año de operación del tramo de 20 kilómetros de la Interamericana Norte entre Cañas y Limonal, Lanamme señaló incumplimientos en la demarcación y en el desempeño del pavimento. Asimismo, la institución alertó en mayo pasado sobre fallas constructivas en la colocación de tuberías y sistemas de drenaje dentro del proyecto vial Barranca-Limonal.
A la crisis de las rutas nacionales se suma una realidad que se vive a escala local: las comunidades también adolecen de infraestructura vial. Las superficies de ruedo, los sistemas de drenaje, la construcción de aceras y la demarcación vial representan necesidades de mantenimiento en las rutas cantonales, las cuales funcionan como ramificaciones de las carreteras principales hacia los distintos puntos del polo turístico.
“La planificación debe tomar en cuenta aspectos propios de la ciudad, propios de las personas y de la dinámica de cada lugar. La intervención de rutas nacionales debe acompañarse de mejoras en las rutas cantonales”, comentó Javier Chacón, director ejecutivo a. i. del CFIA.
De hecho, el 80% de la red vial del país corresponde a rutas cantonales, una proporción que evidencia que las intervenciones en infraestructura requieren de una planificación integral. La labor que ha realizado el MOPT en esta materia se concentra en el Programa Red Vial Cantonal, cuya segunda edición contempló el mejoramiento de rutas en los 11 cantones que conforman la provincia guanacasteca.
Proyectos habitacionales
Los permisos de construcción habitacional tramitados ante el CFIA en Guanacaste sumaron un total de 1,3 millones de metros cuadrados entre 2024 y 2025, lo que ubica a la provincia como la tercera del país con mayor cantidad de metros cuadrados de vivienda gestionados, únicamente por detrás de San José y Alajuela.
Las torres de condominios dejaron de ser imágenes exclusivas de zonas como Nunciatura, Escazú o Santa Ana. La oferta de desarrollos verticales cerca de la playa también gana protagonismo entre los permisos de construcción tramitados en la provincia.
Los desarrollos inmobiliarios en las zonas costeras no solo transforman el paisaje habitacional de comunidades tradicionalmente rurales, sino que también elevan la demanda por infraestructura y servicios. Sin embargo, Eduardo Pérez, profesor de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad de Costa Rica (UCR), aseguró que una de las causas de un desarrollo poco lineal en el país es que las regulaciones suelen llegar tarde porque la demanda avanza más rápido que la capacidad de respuesta institucional.
Barboza también hizo hincapié en el crecimiento habitacional al señalar que “se desarrollan condominios en diferentes puntos de Guanacaste sin ninguna conexión estratégica con la planificación vial. Hay mucho desarrollo inmobiliario, sobre todo residencias de alto valor, pero no existen de parte del Estado las vías que puedan estar acordes con ese tipo de desarrollo, porque ese tipo de desarrollo no es incluyente, sino extractivista”.
Guanacaste, que conmemora 202 años de la Anexión del Partido de Nicoya, atraviesa una transformación acelerada en la que el reto no parece ser cuánto crecerá la provincia, sino si la infraestructura y la planificación lograrán crecer al mismo ritmo sin repetir errores del pasado.
