Guanacaste históricamente ha sido una provincia exportadora de población. Miles de jóvenes abandonan sus cantones de origen para estudiar en la región Central o buscar empleos mejor remunerados de los que generalmente podrían encontrar cerca de sus hogares. Hoy, sin embargo, esa historia parece haber empezado a cambiar.
Además de seguir enviando población a otras partes del país, la región Chorotega también atrae cada vez más personas que deciden establecerse en ella.
Según un análisis de EF con base en datos de la última Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), la diferencia entre la cantidad de personas nacidas en Guanacaste y la cantidad de personas que residen en la provincia desde hace dos años o más se redujo en un 15,5% entre 2015 y 2025: una disminución más pronunciada que en cualquier otra zona del país.
Detrás de ese cambio aparece una gran transformación. El crecimiento del turismo, la construcción, el desarrollo inmobiliario y los servicios convirtió a Guanacaste en una provincia que ya no solo expulsa población, sino que también la atrae.
Atracción poblacional
Los datos muestran que la región Chorotega fue en la que más crecieron los registros de migrantes internos y migrantes externos en los últimos cinco años.
Los migrantes internos son los que viven en un territorio diferente a su cantón de origen, dentro o fuera de la misma provincia; mientras que los migrantes externos son los que llegan desde el extranjero.
Según los datos de la Enaho, el número de migrantes internos asentados en Guanacaste aumentó un 10% en los últimos 10 años; mientras que el de migrantes externos subió un 25,5%.
La subida, además, fue más sensible a partir de la pandemia. El número de migrantes internos aumentó un 39,6% en los últimos cinco años y el número de migrantes externos lo hizo en un 51,4%.
Para Silvia Zúñiga, investigadora del Centro Mesoamericano de Desarrollo Sostenible del Trópico Seco de la Universidad Nacional (Cemede-UNA), este fenómeno responde al auge económico que ha experimentado la provincia desde inicios de siglo y que se ha intensificado desde 2021.
“El crecimiento del turismo, la construcción y la inversión inmobiliaria, especialmente en la costa. Estos sectores han generado empleo, atraído inversión nacional y extranjera y dinamizado actividades como el comercio, la gastronomía, el transporte y los servicios”, explicó.
Además, añadió que existen cambios en los patrones sociales y cada vez son más las personas que “buscan vivir cerca de la naturaleza” o que “pueden teletrabajar” desde Guanacaste o cualquier otra parte del mundo.
El coordinador del Observatorio de Turismo y Migraciones de la Universidad Nacional (Obtur-UNA), Esteban Barboza, coincide con esa tesis y también agrega otros elementos para comprender el salto estadístico más reciente.
Según artículos académicos publicados por el Obtur en los últimos años, la pandemia alteró temporalmente los flujos migratorios porque muchas personas regresaron a sus lugares de origen, pero la posterior reactivación del turismo y el auge de la construcción impulsaron un nuevo aumento migratorio en la zona.
Aunque suele asociarse el crecimiento demográfico de Guanacaste con personas de alto poder adquisitivo, los datos muestran una dinámica más variada. Una gran cantidad de la población que llega está compuesta por personas de bajos ingresos que buscan sacar rédito de la actividad turística y de la construcción, mientras que la población de mayores ingresos suele ser más escasa.
Estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), con base en los resultados del último Censo 2022, indican que cantones como Santa Cruz y Carrillo son algunos de los que registran una mayor proporción de viviendas vacías. Ese es un indicador compatible con la existencia de una elevada cantidad de segundas residencias o viviendas de ocupación temporal, incluso si han sido compradas por inversionistas.
Todos estos fenómenos, en conjunto, permiten explicar por qué la brecha entre personas nacidas y residentes de Guanacaste se redujo en la última década. Mientras la cantidad de personas nacidas en la región Chorotega subió un 10,8% desde el 2015; la población residente aumentó un 16,6%.
A pesar de esos números, Zúñiga señaló que la mayor migración hacia Guanacaste no implica beneficios generalizados para toda la población. “Buena parte de la población local continúa enfrentando limitaciones en el acceso a empleos de calidad, vivienda y servicios”, apuntó.

No hay un solo Guanacaste
El crecimiento poblacional de Guanacaste tampoco ocurre de manera uniforme en toda la provincia.
Mientras cantones como Liberia, Santa Cruz y Carrillo concentran buena parte del dinamismo asociado a actividades como el turismo, la construcción y el desarrollo inmobiliario, los demás territorios mantienen una estructura económica mucho más vinculada con la agricultura, la ganadería y el empleo público.
Para Zúñiga, esas diferencias territoriales ayudan a explicar por qué Guanacaste puede atraer nuevos habitantes y, al mismo tiempo, seguir perdiendo a una gran parte de los suyos.
“Las oportunidades educativas y laborales son probablemente el principal factor que explica la migración de muchos jóvenes guanacastecos”, resumió la investigadora, quien recordó que las oportunidades laborales, la inversión y el acceso a servicios no son iguales en toda la provincia, ni en el país.
Hay múltiples datos que respaldan el criterio de Zúñiga sobre las diferencia de oportunidades.
Análisis recientes de EF mostraron que una proporción importante de los estudiantes provenientes de las regiones periféricas obtiene su título universitario en la región Central, lo cual aumenta la posibilidad de que esa población termine migrando de manera definitiva.
Ese fenómeno es particularmente visible en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), cuya oferta académica continúa concentrándose en la Gran Área Metropolitana (GAM).
Paradójicamente, la transformación productiva en Guanacaste ha generado una mayor demanda de profesionales, pero ha sido difícil de cubrir con residentes locales.
Según Zúñiga, investigaciones iniciales sugieren que una parte importante de los puestos más calificados en la zona termina siendo ocupada por personas provenientes de otras zonas de Costa Rica o del extranjero.
“Un estudio del Obtur encontró que entre los hombres con posgrado que viven en Guanacaste, solo tres de cada diez nacieron en la provincia”, comentó. “Eso refleja que muchos profesionales altamente calificados llegan desde otras regiones porque la demanda existe, pero la oferta local de talento especializado aún es insuficiente”.
El 10 de julio pasado, por ejemplo, trascendió un anuncio de la empresa de servicios Worxconnect Limitada, ubicada en Liberia, la cual indicó que tendría que reducir sus planes de contratación por dificultades para encontrar el personal “con el perfil técnico y profesional” necesario, entre otras razones.
Tina Carman, gerente de venta de Solarium, en Liberia, no considera que exista un problema estructural de preparación en la zona. Desde su óptica, existe “una gran capacidad dentro de la población guanacasteca” y la provincia incluso exporta talento, aunque ciertamente hay un reto de “ampliar la oferta de formación especializada en industrias que están creciendo, como la generación eléctrica, la logística, la manufactura, los servicios empresariales y la tecnología”.
Las estadísticas de la Enaho reflejan que persisten brechas importantes de formación. Mientras que un 30,7% de las personas mayores de 15 años en la región Central poseen educación técnica completa o alguna formación universitaria, en la región Chorotega esa proporción alcanza solo el 21,9%.
Los nuevos habitantes
La nueva migración hacia Guanacaste es mucho más diversa que antes.
El crecimiento del turismo, la construcción y los servicios ha incrementado la llegada de profesionales especializados, pero también de trabajadores poco calificados que buscan fuentes de empleo formal.
Asimismo, el desarrollo inmobiliario ha atraído a pensionistas extranjeros y nómadas digitales, como se les suele llamar a los profesionales —costarricenses o extranjeros— que pueden realizar sus trabajos desde cualquier sitio del planeta.
Entre los perfiles más calificados figuran profesionales de áreas como la salud, la administración, la educación y los servicios empresariales que, según Silvia Zúñiga, responden a la realidad de una provincia que todavía no logra formar ni retener suficiente talento especializado para cubrir sus necesidades crecientes.
En el otro extremo, se encuentran miles de trabajadores vinculados con el turismo, la construcción y otras actividades operativas, sectores que continúan concentrando una buena parte de la generación de empleo en la provincia.
Aunque el turismo y la construcción no han logrado ofrecer remuneraciones superiores al promedio o a la mediana del país, según los registros salariales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), sí se han convertido en un modelo de atracción para migrantes locales y extranjeros que buscan trabajos estables.
Según la Enaho, más del 80% de los 34.000 migrantes externos que se estiman en la región Chorotega son personas de nacionalidad nicaragüense. El resto proviene de otros países.
De los 97.000 migrantes internos, en tanto, más del 40% son personas que se han movido entre cantones de la misma provincia de Guanacaste y casi el 35% son personas que llegan desde la región Central.
Los tres frentes han crecido en los últimos 10 años. La migración interna entre cantones guanacastecos ha crecido un 14,5%; la migración proveniente del centro del país ha avanzado un 5%; y la que viene del extranjero lo ha hecho un 25,5%.

La deuda: los propios
El crecimiento de la población migrante y la reducción de la brecha entre personas nacidas y residentes en Guanacaste muestran que la provincia atraviesa una transformación muy profunda: una provincia históricamente asociada a la salida de población, hoy también atrae a nuevos residentes desde otras regiones del país y desde el extranjero.
A pesar de eso, los especialistas advierten que ese cambio no significa que hayan desaparecido las razones que durante años han impulsado a miles de guanacastecos a emigrar.
Al contrario, datos de la Enaho evidencian que el número de migrantes guanacastecos establecidos en la región Central se ha mantenido en unos 80.000 desde 2015: una cantidad cuya proporción es alta en comparación con el momento de la pandemia, pero que ha caído en términos relativos, si se toma en cuenta el crecimiento de la población en el último decenio.
Esto podría deberse a que las principales oportunidades de educación superior, los empleos más especializados y buena parte de los servicios públicos continúan concentrándose fuera de la provincia.
Esta situación ha abierto discusiones que hasta hace pocos años eran prácticamente inexistentes.
El Programa Estado de la Nación señaló en su último informe sobre la situación del país que “en los últimos años ha surgido un debate cada vez más intenso, tanto en el ámbito político como en el técnico, en torno al fenómeno de la gentrificación en las zonas costeras de Guanacaste”.
No obstante, el propio PEN aclaró que “los hallazgos disponibles hasta el momento no permiten concluir con certeza” sobre la existencia de un proceso generalizado de esa naturaleza en Guanacaste, aunque sí existen transformaciones profundas en materia de acceso a la vivienda, desplazamientos de personas, planificación territorial, actividades económicas y acceso a bienes naturales como el agua.
Para Silvia Zúñiga, el resultado es un balance mixto.
“Medido en términos de crecimiento económico, el modelo turístico e inmobiliario deja un balance positivo, pero todavía insuficiente en términos de desarrollo para la población local”, afirmó.
Por eso, la investigadora considera que el siguiente paso es traducir el crecimiento económico en oportunidades para quienes históricamente han vivido en la provincia por medio de formación, empleos de mayor calidad, apoyo empresarial, encadenamientos productivos y planificación territorial y ambiental.
“El desafío no es sustituir el turismo o frenar la inversión, sino lograr que ambos se conviertan en motores de un desarrollo más arraigado en el territorio en el territorio”, sostuvo.
