Las ofertas de trabajo que se publican en Costa Rica muestran una brecha salarial marcada. Mientras el rango salarial más frecuente se ubica entre los ¢350.000 y los ¢450.000, una de cada cuatro vacantes supera los ¢750.000.
La información se desprende de un análisis realizado por la firma Nexus HR Tech para EF, con base en 11.866 vacantes publicadas en el sitio ElEmpleo.com, entre enero de 2025 y abril de 2026.
El principal factor detrás de esa diferencia parece relativamente claro. La distancia entre ambos segmentos parece estar asociada, principalmente, al nivel educativo y la especialización requerida para los puestos.

El salario más común
Las ofertas de trabajo con un rango salarial de entre ¢350.000 y ¢450.000 son las más frecuentes de todas las que fueron analizadas. Ese bloque concentra un 25,3% de las vacantes.
A este grupo le siguió el segmento de ¢450.000 a ¢550.000, que representó el 19,5% del total.
En conjunto, casi la mitad de las ofertas se ubicó por debajo de los ¢550.000: un dato consistente con análisis recientes por parte de EF que sitúan la mediana salarial de los trabajadores formales en Costa Rica en unos ¢540.000 mensuales, aproximadamente.
Se trata de un comportamiento lógico en una economía con alta densidad de puestos operativos, administrativos básicos, comerciales y de servicios dentro de las vacantes analizadas por el estudio.
Los salarios más altos continúan siendo menos frecuentes que los rangos de entrada, aunque uno de cada cuatro ofertas revisadas sí logra superar los ¢750.000 mensuales.
Las vacantes con remuneraciones de entre ¢750.000 y ¢1 millón representaron solo un 12,1% del total; solo un 9,3% fueron de ¢1 millón a ¢1,5 millones; y apenas un 5,2% superó ese umbral.
Estos salarios se ofrecen en menor medida, pero ese también es un hallazgo consistente con el promedio salarial de los trabajadores formales en Costa Rica, que ronda los ¢840.000. Esa minoría del mercado que paga salarios altos infla esa media, y se relaciona con la economía tecnológica y de servicios, principalmente.
Educación como división
El nivel educativo que se requiere juega un papel determinante para distinguir las ofertas más atractivas salarialmente de las más bajas.
El rango salarial más común entre las ofertas que únicamente exigen bachillerato en educación diversificada es de ¢350.000 a ¢450.000 mensuales, pero el rango es de ¢750.000 a ¢1 millón entre las vacantes que solicitan un bachillerato universitario.
La brecha es de varios cientos de miles de colones al mes.
La diferencia, además, se amplía en puestos que requieren licenciatura, donde el rango salarial más común es de entre ¢1 millón y ¢1,5 millones.
Para los autores del estudio, los ¢750.000 mensuales funcionan como una especie de piso del mercado profesional. A partir de ese punto, las remuneraciones tienden a aumentar conforme los trabajadores acumulan experiencia o acceden a puestos como mandos medios, gerencias, especializaciones en funciones clave, direcciones y puestos de alta dirección.
Este dato es relevante en un país como Costa Rica, donde la educación superior sigue siendo relativamente poco común dentro de la fuerza laboral disponible.
Apenas un 27% de la población en edad de trabajar costarricense tiene estudios universitarios completos o incompletos, según las estimaciones oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Un 63% de esa población con estudios universitarios tiene trabajo, un 4% está desempleada y el 33% restante no participa en el mercado laboral, porque continúa estudiando, porque no lo desea o porque tiene algún impedimento.
Los mejores salarios
Los mejores salarios no se distribuyen de manera uniforme entre todas las actividades económicas.
El estudio determinó que los sectores de salud y manufacturas son los que registran una mayor cantidad de vacantes que pagan más de ¢750.000 mensuales.
Ambas actividades están estrechamente vinculadas con las operaciones que suelen desarrollarse en zonas francas y parques industriales.
Les sigue el sector financiero, donde cuatro de cada 10 vacantes superan ese mismo umbral.
Todas estas son actividades que suelen demandar perfiles especializados en áreas como finanzas, ingeniería, calidad, logística, farmacia o ciencias de la salud.
En campos de contratación intensiva, como los servicios, el número de salarios superiores a la misma barrera cae a solo un 21%.
Las oportunidades mejor remuneradas sí existen dentro del mercado laboral costarricense, pero no son la mayoría. Además, siguen concentradas en puestos que exigen mayor calificación y competencias asociadas.
“El mercado laboral costarricense 2025-2026 se caracteriza por una alta polarización”, resume el informe de resultados de Nexus HR Tech para EF.
“Los perfiles técnico-profesionales con bachillerato universitario o superior enfrentan menor competencia y salarios significativamente mejores que los perfiles operativos, donde miles de candidatos compiten por las mismas posiciones”, se lee en el mismo texto.

