El Gobierno anunció este miércoles 18 de febrero un incremento salarial para trabajadores del Gobierno Central que se mantienen en el esquema de salario compuesto.
El ajuste será de hasta ¢20.000 —para las remuneraciones más bajas— y empezará a regir a partir del 1.° de abril de 2026.
De acuerdo con el comunicado del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan), la medida establece, en primera instancia, un aumento general de ¢10.000 para quienes se mantienen en el esquema de salario compuesto y cuyo salario total no supera el salario global de referencia para su respectivo puesto.
Además, se otorgarán ¢10.000 adicionales —para un total de ¢20.000— a las personas con salarios base iguales o inferiores a ¢514.600, con lo que, dice el documento, se beneficiará a más de 28.000 funcionarios ubicados en los primeros niveles de la escala salarial. El Gobierno estima, también, que cerca de 6.500 trabajadores migrarán del esquema de salario compuesto al salario global.
Mideplan enfatizó que se trata de una medida focalizada en los niveles salariales más bajos, con un diseño progresivo, pues al ser un monto fijo el impacto porcentual es mayor en quienes perciben menores ingresos.
Como ejemplo, el comunicado cita el caso de un misceláneo de Servicio Civil 1, cuyo salario base pasará de ¢287.000 a ¢307.000, lo que implica un incremento nominal de ¢20.000 y un ajuste porcentual de 6,97%. Este porcentaje constituye el mayor aumento porcentual en más de una década; para encontrar un ajuste similar hay que remontarse al 2014, cuando se otorgó un 6,6%.
Entre los grupos más impactados por el aumento se encuentran aproximadamente 13.600 policías de la Fuerza Pública, Policía Penitenciaria y Tránsito; 5.100 trabajadores de apoyo operativo en centros educativos y otras instituciones (como conserjes, cocineros y misceláneos); 2.900 funcionarios de vigilancia institucional y 2.300 personas de apoyo administrativo y técnicos.
En el caso de un conserje de centro educativo, por ejemplo, el salario promedio mensual pasará de ¢344.000 a ¢364.000, mientras que un agente de la Fuerza Pública verá un aumento de ¢726.000 a ¢746.000 y un agente de policía penitenciaria de ¢682.000 a ¢702.000, siempre con una variación nominal de ¢20.000 en cada caso.
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Este artículo fue publicado por un editor de ‘El Financiero’ asistido por un sistema de inteligencia artificial.
