Álvaro Ramírez, el jefe del Partido Liberación Nacional (PLN) en la Asamblea Legislativa, planteó que su bancada no apoyará más tratados comerciales hasta que se fortalezca a los productores nacionales: una posición que contrasta con décadas de apertura impulsadas por la agrupación verdiblanca.
La posición refleja tensiones con grupos que en el pasado fueron trascendentales para el liberacionismo, pero que hoy se sienten rezagados dentro del modelo económico que se impulsó desde finales del siglo pasado.
Las declaraciones se dan en medio de un contexto en el que se discuten varios acuerdos comerciales. Por ejemplo, el Tratado de Libre Comercio con Israel o las adhesiones a la Alianza del Pacífico y el Acuerdo Transpacífico (CPTPP).

‘No más acuerdos’
Consultado sobre la posición ideológica del PLN frente a nuevos acuerdos comerciales, Álvaro Ramírez aseguró que el país ya cuenta con tratados “suficientes”.
“A este país no le están haciendo falta más tratados, le hace falta más apoyo al productor”, señaló y luego avisó de que su bancada no respaldará más acuerdos comerciales hasta que eso pase.
“Nosotros no queremos aprobar más tratados hasta que no resolvemos los temas de apoyo”, subrayó.
La posición incluso la reiteró al hablar sobre el Acuerdo Transpacífico o la Alianza del Pacífico, que en el pasado fue una promesa de campaña de los verdiblancos.
“No le encontramos sentido a esos tratados”, señaló, “y nos parece que es más importante enfocarnos en capacitar, transferir tecnología, fortalecer la capacidad de innovación y de agregación de valor”.
Según dijo, el PLN aún cree que “el comercio es importante”, pero “en las condiciones actuales” se necesita un enfoque diferente.
El partido de los tratados
Las declaraciones de Ramírez resultan llamativas dentro de una agrupación política como Liberación Nacional, que históricamente se asoció con la apertura comercial y las negociaciones de grandes acuerdos comerciales.
Desde los años 1990, el PLN fue uno de los principales defensores de la integración económica como gobierno y como oposición.
Gobiernos liberacionistas impulsaron acuerdos comerciales con México, Centroamérica, China y la Unión Europea; y también respaldaron el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (Cafta).
Consultado sobre las declaraciones de Ramírez, el exministro de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz, opinó que la apertura comercial ha sido un proceso exitoso para Costa Rica y que no debería detenerse. Además, aseguró que el CPTPP es una oportunidad para fortalecer la relación de Costa Rica con la región Asia-Pacífico, donde la actividad económica es creciente.
“El país tiene que seguir adelante en la diversificación de mercados, hoy más que nunca, buscando alianzas con el Pacífico, con Asia-Pacífico, que es la zona económica más importante del mundo”, señaló Ruiz, que fue jerarca de Comex en el segundo gobierno de Óscar Arias y luego embajador de Costa Rica en China en la administración de Laura Chinchilla.
Ruiz considera que los problemas que enfrentan sectores como el agrícola deben atenderse mediante políticas públicas que promuevan la competitividad, pero no frenando la expansión comercial.
“La pregunta que yo haría es si impedir que el país siga atrayendo inversiones y buscando diversificación de su comercio va a arreglar el problema del agro”, observó.
¿Cambio o ajuste?
Para Ronald Alfaro, politólogo del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR), las declaraciones de Ramírez parecen responder más a una revisión política que a una ruptura ideológica definitiva del PLN.
Alfaro recordó que el PLN siempre mantuvo vínculos con los sectores agrícolas y las poblaciones rurales, y esos grupos hoy parecen reclamar una atención estatal que fueron perdiendo con el paso del tiempo.
“Probablemente sus bases le están reclamando esa falta de apoyo”, señaló el politólogo.
“Es un reflejo de que el partido a lo interno entró en reflexión, viendo cómo puede recuperar algún terreno o recuperar apoyo”, añadió.
Ese señalamiento coincide con la evolución electoral del PLN en los últimos años. El partido perdió parte de su influencia en zonas rurales y agrícolas, mientras nuevos actores políticos lograron captar apoyo en territorios que históricamente habían sido de tradición verdiblanca.
Los liberacionistas no llegan al gobierno desde el período 2010-2014. Desde entonces, no han logrado regresar al poder en cuatro elecciones consecutivas y en las últimas perdieron su condición de mayoría parlamentaria.
Según Alfaro, este tipo de calibraciones políticas no son extrañas en los partidos políticos. Se trata de reconsideraciones relativamente normales a la hora de hacer política.
El reclamo sectorial
Las palabras del jefe de fracción del PLN encuentran eco en sectores productivos que desde hace años cuestionan algunos efectos de la apertura comercial.
La Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), por ejemplo, considera que las declaraciones reflejan preocupaciones que el sector agropecuario viene planteando desde hace tiempo y que ahora se cuelan en la escena política.
“Más que interpretar esto como un acercamiento político particular, creemos que refleja que las preocupaciones del sector agro están siendo escuchadas por distintos actores políticos, gobiernos locales y sectores sociales”, señaló Óscar Arias Moreira, presidente de la agrupación.
Otros partidos como el Frente Amplio (FA) o la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), que también están representados en el Congreso, plantearon análisis similares al que ahora trae el PLN a la mesa; sin embargo, no tenían suficientes diputaciones para bloquear eventuales acuerdos, como sí los tiene el PLN.
Para Arias, el debate sobre los tratados internacionales no debe centrarse únicamente en los beneficios agregados que generan, sino también en sus impactos sobre actividades productivas específicas y los territorios donde se llevan adelante.
Arias, al igual que Ramírez, dice no estar en contra de los tratados internacionales, sino de la falta de equilibrios entre beneficios y perjuicios. “Lo que hemos señalado es que no puede plantearse un modelo donde algunos sectores terminen siendo sacrificados para beneficiar únicamente a otros pocos”, subrayó.
Cómo llegar a esos equilibrios, sin embargo, también es tema de debate, según los grupos afines a la apertura.
“El acceso temprano a esas redes (comerciales) puede tener efectos muy relevantes a largo plazo”, advirtió Ruiz, quien considera que el país “no se puede estancar”.
“Obviamente, al PLN le interesa que existan ciertas consideraciones para los sectores que pudieran dañarse o que pudieran entrar en difícil competencia. Eso es lo que habrá que plantear”, dijo. Pero “impidiendo tratados o no apoyándolos no se va a salvar el agro”, aseguró.
