La política actual tiene claras diferencias con respecto a cómo era hace unos 20 años o más. La nueva conformación de la Asamblea Legislativa es un ejemplo de eso y la evidencia es que uno de los partidos políticos que ha tenido más diputados en la historia, tendrá estos cuatro años una minoría de 17 curules.
Para el presente periodo constitucional 2026-2030 el Partido Liberación Nacional (PLN) no logró elevar la cantidad de curules en comparación a cómo terminó en las últimas administraciones, pero seguirá siendo la oposición más numerosa.
El Financiero entrevistó al nuevo jefe de la fracción liberacionista, Álvaro Ramírez Bogantes para conocer las prioridades de ese partido y también saber cuáles son los límites inamovibles que tienen sus diputados.
¿Considera que Liberación Nacional tiene una fracción legislativa unida o hay múltiples criterios? ¿Cómo la califica?
Es una bancada muy unida porque viene de una raíz común, de un tronco común que es Liberación Nacional que sí es un partido, no es un taxi. A diferencia de Pueblo Soberano que ellos mismos se definen como (partido) taxi. Entonces, el nuestro es un partido con una historia y con un tronco ideológico común que facilita muchísimo más que en otros casos, digamos la construcción de acuerdos alrededor de ciertos proyectos de ley.
Por supuesto que no se le va a impedir a nadie pensar diferente, pero en ese proceso de deliberación esperaríamos poder conseguir amplios acuerdos en torno a los temas centrales. Por ejemplo, estamos todos de acuerdo, y en eso no hay nadie que piense diferente, en que tenemos que proteger la democracia.
Significa mantener la independencia del Poder Judicial, defender las libertades y las garantías individuales de los costarricenses, defender la libertad de prensa y en esos temas no hay negociación posible. Ahí hemos dicho con toda claridad que en la fracción seremos guardianes de la democracia para evitar cualquier situación que pueda eventualmente ponerla en riesgo por parte del Poder Ejecutivo.

¿Qué pasa si algún diputado de la fracción se separa de la línea de partido? ¿Habrá sanciones?
Estamos en ese proceso de realizar el reglamento, justamente en la fracción.
Pero eso le puede pasar a Pueblo Soberano también, además, yo creo que es más probable que suceda en el frente que en el nuestro. Porque ese partido sí muy heterogéneo ideológicamente y además viene de grupos muy distintos. Cuando hablamos de riesgo de ese tipo, yo lo veo mucho más a altos esos riesgos en Pueblo Soberano que en Liberación Nacional.
¿Habrá algún mecanismo de control para los diputados del PLN?
La prioridad es obviamente el diálogo hacia lo interno de la fracción.
Hemos estado haciendo un gran esfuerzo de construir una relación de confianza entre todos para abordar temas que pueden ser difíciles, en donde también no todo el mundo está de acuerdo.
En los temas que para nosotros son esenciales, como los temas que tienen que ver con la democracia, hay un ánimo absoluto y de la manera más firme en el sentido de que no vamos a permitir ninguna alteración de los contrapesos en materia de poder del Estado, no vamos a permitir el levantamiento de garantías individuales y no vamos a permitir la vulneración de la libertad de prensa. Y para que todo eso suceda ocupan 38 votos y no los tienen. Ni los van a tener.
Esa es la frustración que tiene el presidente saliente, por eso anda llorando a todas las esquinas de que no consiguió los 38 votos.

¿Usted se imagina que Pueblo Soberano se divida respecto a algunos temas?
Por supuesto. Pero es que además no es un partido, ese es el punto principal. No dicho por nosotros, dicho por ellos. Ellos mismos se autodefinen como un taxi y dicen que los partidos políticos son básicamente los andamios de un proceso político electoral.
Nosotros sí creemos en que los partidos tienen que representar algo y tener ciertas convicciones claras en cuanto a cuál es su visión, por ejemplo, el rol del Estado en la economía, cuál es su visión respecto a la empresa privada y la posibilidad de generar empleo por medio de la inversión privada, cuál es la visión en torno a la democracia y cómo debería funcionar el equilibrio entre poderes.
No la idea absurda de capturar los poderes como si esa fuera la única forma de gobernar bien, que la única manera de gobernar es con el poder absoluto a la mano y que usted tiene que capturar los tres poderes para poder gobernar. Eso es un absurdo, es una visión además antidemocrática en su en su máxima expresión. Entonces, a diferencia de esa visión, nosotros sí compartimos que la democracia funciona en la medida que hay un contrapeso. Y que la democracia es esencial incluso como parte de la seguridad jurídica para invertir.
¿Ve usted a Liberación Nacional entendiéndose como nunca antes con el Frente Amplio?
Nosotros estamos dialogando con todas las fracciones, incluyendo la de Pueblo Soberano. Me he reunido varias veces con (José María) Villalta, con Claudia Dobles y con Abril Gordienko. Es decir, nosotros creemos firmemente en el diálogo y creemos que hay muchísimos puntos de encuentro con todas las fracciones en distintos temas.
Con el Frente Amplio, por supuesto que nos unen muchas cosas, las causas sociales. Nosotros al igual que ellos tenemos una preocupación grande por el deterioro de la educación y la inversión pública en aquellas cosas que potencian las oportunidades de los costarricenses.
Nos une también la preocupación por ciertas causas, por ejemplo, todo este tema de la democracia y los riesgos del Poder Judicial de ser capturado por un movimiento político con un líder que dice que la única forma es a través del poder absoluto.
¿Dónde están ubicados ideológicamente como bancada legislativa? Uno piensa que el PLN es el partido que impulsó los grandes tratados comerciales que tiene este país. ¿Manejan la liberalización de la economía o tienen una posición más restringida al respecto?
Creemos que el comercio es importante, por supuesto, sino no hay desarrollo. Pero en las condiciones actuales creemos que el país tiene ya una red de tratados aprobada que es suficiente para el trabajo que nos toca hacer como como sector productivo. En el Transpacífico, con la mayoría de los países que lo integran ya tenemos acuerdo comercial, igual que Alianza Pacífico.
No le encontramos sentido a esos tratados y nos parece que es más importante enfocarnos en capacitar, transferir tecnología, fortalecer la capacidad de innovación y de agregación de valor. A este país no le están haciendo falta más tratados, le hace falta más apoyo al productor.
Nosotros no queremos aprobar más tratados hasta que no resolvemos los temas de apoyo al productor y creemos que ahí es donde tiene que estar la energía de esta administración.
¿Qué se necesita para que haya un acercamiento sano del Ejecutivo al Poder Legislativo?
Lo primero es evidentemente un cambio en la actitud.
Esa actitud de que el Ejecutivo no ocupa del Legislativo y que puedo insultar todos los días, esa actitud que decidió el presidente saliente, incluso de no nombrar al ministro de la Presidencia, lo cual mostró cero interés comunicación y diálogo. Lo que hace falta reconstruir esos puentes y se ocupan varios ingredientes.
En primer lugar, se necesita disposición a dialogar, voluntad política. Se necesita una agenda sobre la cual podemos trabajar en conjunto, una agenda mínima de prioridades en donde le den espacio a proyectos de la oposición para que podamos tener una agenda compartida y se necesita capacidad de negociación.