El próximo 1.° de mayo un nuevo grupo de diputados llegará a Cuesta de Moras para legislar durante el periodo 2026-2030.
La remuneración que reciban cada mes dependerá del cumplimiento de sus obligaciones, pues deberán asistir a la totalidad de las sesiones de los órganos legislativos para devengar el monto máximo establecido, que es de ¢4.000.714 mensual.
La remuneración bruta se compone de dietas y gastos de representación, razón por la cual no se considera salario. Asimismo, el ingreso mensual se ve afectado por las rebajas correspondientes al pago de la seguridad social y del impuesto sobre la renta.
No obstante, los nuevos legisladores podrían experimentar un aumento en el monto que perciben, debido a que la Administración de la Asamblea Legislativa propone un eventual ajuste. Actualmente, la propuesta se encuentra en consulta ante el Departamento de Asesoría Legal.

Composición de la remuneración
Los gastos de representación corresponden a un monto fijo de ¢1.044.116, según informó el Departamento Financiero de la Asamblea Legislativa.
Las dietas, por su parte, constituyen el rubro más alto dentro de la remuneración mensual. El monto máximo asciende a ¢2.956.598; sin embargo, puede disminuir en caso de ausencias a las sesiones del Plenario, comisiones o reuniones de fracción.
“Si hay 30 sesiones, cada una tendrá un valor de ¢100.000. Pero si el diputado se ausenta y no justifica, o si se rompe el quórum y no está dentro de la sesión, se le rebajarán ¢100.000 por cada ausencia. En ese sentido, si pierde cinco dietas al mes, se aplica un rebajo de ¢500.000 en el rubro de dietas, más las rebajas de seguro social y renta”, ejemplificó la Asamblea Legislativa en un video.
En enero pasado, la diputada del Partido Frente Amplio, Sofía Guillén, no recibió monto alguno por concepto de dietas ni de gastos de representación, al no encontrarse en ejercicio del cargo debido a su licencia de maternidad.
La segunda legisladora con una disminución en su dieta ese mismo mes fue la liberacionista Andrea Álvarez, quien recibió ¢1.892.223. Al sumar los gastos de representación, su remuneración bruta ascendió a ¢2.936.339.
Asimismo, los diputados reciben aguinaldo; no obstante, no perciben salario escolar ni prestaciones, como sí ocurre con otros funcionarios públicos.

La gasolina
El artículo 5 de la Ley de Remuneración de los Diputados a la Asamblea Legislativa (7.352) establece que cada legislador tiene derecho a una cuota mensual de 500 litros de combustible. Este beneficio se otorga para facilitar el desempeño de sus funciones.
Los diputados no reciben el monto en efectivo. Cada uno dispone de una tarjeta de uso exclusivo para combustible, cuyos movimientos son reportados a la Asamblea Legislativa con el fin de monitorear el comportamiento del gasto.
En caso de no disponer del monto total, al finalizar el año pasa a la caja única del Estado.
“El monto equivalente a los 500 litros de gasolina no es considerado salario en especie; por ello, no se contempla para el cálculo del aguinaldo ni está sujeto a rebajas de cargas sociales o renta”, aclaró la Asamblea Legislativa en un video.
Posible aumento
El tope máximo de la remuneración podría incrementarse para los legisladores que asumirán funciones en el nuevo periodo.
La Administración de la Asamblea Legislativa impulsa el ajuste. De momento, la consulta se tramita ante el Departamento de Asesoría Legal “para determinar si procede aplicar un aumento en la remuneración de las diputaciones en el mes de mayo del presente año”, indicó la Gerencia General.
El monto definitivo aún no se conoce y dependerá del criterio jurídico del departamento correspondiente.
Más allá de las cifras nominales, el ingreso efectivo de los diputados dependerá del cumplimiento de las obligaciones formales y de las eventuales decisiones administrativas que se adopten en las próximas semanas.
