La provincia de Limón podría convertirse en la primera zona del país en albergar un gran data center dedicado a inteligencia artificial (IA). El proyecto ocuparía 42 hectáreas en el cantón central de la provincia y tendría una capacidad eléctrica de 200 megavatios (MW).
La Municipalidad de Limón dio a conocer el proyecto mediante una publicación en su página oficial de Facebook. Detrás de la iniciativa está Quantum AI Free Zone Campus, vinculada a la sociedad Quantum Development Inc.
La firma describe en su sitio web que la ubicación, cerca del corredor portuario de Moín, es estratégica porque permite acceder a la infraestructura logística y comercial internacional del Caribe. También señala el potencial para desarrollar rutas de conectividad terrestre y de cable de fibra óptica submarino que permitan atender cargas de trabajo de entrenamiento, inferencia y servicios en la nube de IA en el continente americano.
Los data centers son instalaciones que concentran cientos e incluso miles de servidores y otros equipos tecnológicos para almacenar, procesar y gestionar grandes cantidades de información y servicios digitales. Allí puede alojarse, por ejemplo, parte de la información que utilizan las plataformas digitales, aunque los datos no necesariamente permanecen almacenados en un único centro de datos.
La ubicación plantea, no obstante, una interrogante: ¿qué tan estratégica es una zona con temperaturas altas y un clima húmedo para instalar una infraestructura de esta escala, cuya operación requiere sistemas de enfriamiento para evitar el sobrecalentamiento de los equipos?
Mauricio Segura, profesor de la Escuela de Ingeniería del Tecnológico de Costa Rica (TEC), y Fabiola Rodríguez, subjefa del Centro de Informática de la Universidad de Costa Rica (UCR), coinciden en que las condiciones climáticas de Limón pueden representar mayores desafíos técnicos para la operación del proyecto.
Segura explicó que el desgaste y la fatiga de los equipos de un data center tienden a ser menores en lugares donde la diferencia de temperatura que deben soportar es menor. En ese contexto, la disponibilidad de agua adquiere un papel relevante, debido a que puede ser un insumo esencial para determinados sistemas de enfriamiento.
De hecho, Quantum estima en su sitio web que la operación requerirá un suministro de agua de 350 litros por segundo, además de una zona de fibra óptica neutra para operadores. Este requerimiento se plantea en un cantón donde el 20% de los hogares no tiene acceso a agua potable, de acuerdo con el Índice de Competitividad Nacional 2025, elaborado por el Consejo de Promoción de la Competitividad.
La discusión no se limita al agua. El clima también puede incidir en la eficiencia de los sistemas encargados de mantener los servidores dentro de rangos adecuados de temperatura.

Gran proyecto, gran potencia eléctrica
Los data centers forman parte de la infraestructura que permite que una solicitud digital viaje desde un usuario hasta los servidores que deben procesarla y que la respuesta regrese al dispositivo de origen. En los centros destinados a cargas de trabajo de inteligencia artificial, las unidades de procesamiento gráfico (GPU) cumplen un papel central en la ejecución de los cálculos necesarios para atender esas solicitudes.
Los servidores que integran estos centros generan calor durante su funcionamiento continuo. Al igual que ocurre con una computadora después de un uso prolongado, los equipos necesitan mecanismos que permitan mantener una temperatura adecuada.
Por eso, una parte importante de la infraestructura de un data center está destinada a la refrigeración. Los sistemas de climatización y otros mecanismos de enfriamiento permiten extraer el calor generado por los equipos y mantener las condiciones necesarias para que operen sin perder eficiencia ni sufrir daños.
En los centros dedicados a IA, además, la demanda de procesamiento puede ser mayor. La necesidad de realizar cálculos complejos y procesar grandes volúmenes de información en pocos segundos implica una mayor carga de trabajo para los servidores y, con ello, un mayor consumo energético.
El proyecto de Quantum contempla una capacidad eléctrica de 200 MW, una dimensión que da cuenta de la magnitud de la infraestructura prevista.

Uso del agua
El agua puede utilizarse en los sistemas de refrigeración de un data center para extraer el calor generado durante el funcionamiento de los servidores y otros componentes.
La estrategia hídrica planteada para el campus contempla una disponibilidad aproximada de 350 litros por segundo de agua municipal, complementada con agua de pozo. El proyecto también prevé sistemas propios de tratamiento, almacenamiento, bombeo y tratamiento de aguas residuales.
Esteban Chanto Sánchez, encargado de la Cátedra de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), advirtió que la cantidad de agua municipal requerida por una operación no equivale necesariamente al consumo permanente del data center ni garantiza por sí misma la disponibilidad del recurso.
“La continuidad del servicio de agua para la población debe ser una condición verificable y cualquier desarrollo industrial debe demostrar cómo atenderá sus necesidades sin deteriorar el abastecimiento existente”, señaló Chanto.
El efecto del clima
El plan conceptual contempla dos áreas de plantas de enfriamiento y una zona de agua de enfriamiento.
Rodríguez señaló que uno de los sistemas considerados es el enfriamiento evaporativo, que aprovecha la evaporación del agua para retirar calor. En ese sistema, el agua que absorbe el calor generado por los servidores puede ser llevada al exterior del edificio para realizar allí un intercambio de calor mediante evaporación.
“En un ambiente que tiene una tremenda cantidad de humedad probablemente sea más costoso realizar un proceso evaporativo del agua que en uno que tenga menos”, indicó Rodríguez.
La humedad no es el único factor climático que puede incidir. Segura explicó que un sistema de refrigeración debe trabajar más cuando la temperatura exterior es elevada.
“¿En dónde tiene que trabajar más un refrigerador: en la playa o en una zona donde no haga tanto calor? Recordemos que el frío no se produce como tal, sino que lo que se hace es extraer la temperatura del recinto y metemos aire frío”, ejemplificó.
En otras palabras, las condiciones ambientales de Limón no necesariamente impiden la operación de un data center, pero sí pueden aumentar las exigencias sobre los sistemas destinados a mantener bajo control la temperatura de los equipos.
¿Qué se queda en la provincia?
Quantum es claro al explicar por qué eligió Limón. Según la información publicada en su sitio web, la ubicación en la costa Caribe ofrece acceso potencial a sistemas de fibra submarina y a múltiples rutas de fibra terrestre que conectan con San José y con la infraestructura troncal internacional.
Pero la escala de la inversión también plantea otra pregunta: ¿qué parte de sus beneficios permanecerá en la provincia?
La firma no indica en la información publicada en su sitio web cuántos empleos generará el proyecto. La construcción del recinto implicaría una demanda inicial de mano de obra, pero se trata de puestos vinculados a una etapa que concluiría con la puesta en marcha del data center.
Después, las necesidades de personal serían considerablemente menores. Rodríguez explicó que la operación permanente requiere principalmente trabajadores encargados de la gestión del recinto, el monitoreo de las condiciones ambientales y la supervisión del estado de los equipos.
“El personal que se tiene en planta es para cuidar la gestión propia del edificio y de los equipos, para detectar si algo está pasando con ellos y se pueda reaccionar, planificar asuntos propios del consumo, el pago de contratos y demás”, concluyó Rodríguez.
Así, el proyecto combina una infraestructura de gran escala, una elevada demanda eléctrica y requerimientos importantes de agua y refrigeración con una operación que, una vez concluida la construcción, no necesariamente implica una gran cantidad de empleos permanentes en la provincia.
