Los embajadores de Costa Rica en el extranjero pueden ganar desde unos $8.500 hasta unos $18.000 mensuales, dependiendo del país al que sean destinados. La diferencia responde principalmente al costo de vida estimado en cada sede diplomática, que determina un complemento adicional sobre el sueldo base.
Esa variación hace que algunas representaciones diplomáticas remuneren incluso mejor que la Presidencia de la República, cuyo salario es de unos $12.000 mensuales.
Tal es el caso de Japón, Suiza o la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, entre otros destinos, solo por citar los casos más destacados.
En este artículo podrá consultar cuánto gana cada embajador costarricense, incluidos los nuevos representantes nombrados por el gobierno de Laura Fernández para la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA).

Los destinos mejor pagados
Los mejores tres salarios de embajadores costarricenses en el extranjero son los que reciben los representantes en Suiza y en Japón, así como en la misión ante la ONU en Ginebra.
Los máximos representantes en esos tres destinos reciben remuneraciones que superan los $13.500 mensuales; es decir, los ¢6,2 millones mensuales.
Dicho sueldo supera por varios cientos de miles de colones a la remuneración de la presidenta Laura Fernández, que es de ¢5,57 millones mensuales, según definió en la escala de salario global para los máximos jerarcas el Poder Ejecutivo.
La embajadora en Japón es Sussi Jiménez Núñez, embajadora de carrera, quien recibe el monto más alto del cuerpo diplomático. La funcionaria cobra $18.386 mensuales, equivalentes a unos ¢8,5 millones, y la mitad corresponde al ajuste por costo de vida.
La embajadora en Suiza, por otra parte, era Ana Gabriela Massey Machado; sin embargo, su nombramiento terminó este 30 de junio y todavía no se elige un sustituto, según la Cancillería.
Por otra parte, el jefe de misión de Costa Rica ante la ONU en Ginebra es el exministro de Seguridad, Mario Zamora, quien asumió dichas funciones este 1.° de julio y cobrará $13.681 mensuales.
Zamora, quien fue hombre de confianza del expresidente Rodrigo Chaves, sustituye al diplomático de carrera Christian Guillermet, quien fue cesado desde abril anterior, según trascendió en medios de comunicación.
Apenas un poco más abajo, pero aún sobre los $12.000 mensuales (¢5,5 millones) quedan los salarios de los representantes en Brasil, Singapur, Australia, Corea y Reino Unido. En esas embajadas están destacados Norman Lizano, Víctor Hugo Rojas, Carolina Molina, Jorge Enrique Valerio y Rafael Ortiz, respectivamente; de los cuales solo Rojas y Ortiz no son diplomáticos de carrera.
Estos destinos figuran entre los mejor remunerados porque reciben los mayores ajustes por costo de vida. La asignación busca compensar el mayor costo de residir en esos países y mantener el poder adquisitivo equivalente para los funcionarios, independientemente de sus destinos.
Los destinos peor pagados
Los embajadores que cobran montos más bajos, por otra parte, son los que están destacados en países donde el costo de vida estimado es más bajo.
Eso pasa en Ecuador, El Salvador, Bolivia y Nicaragua, donde la Cancillería ni siquiera realiza ajuste alguno por ese concepto.
Paula María Miranda es la embajadora en territorio ecuatoriano y Samy Tatiana Araya ocupa dicho cargo en suelo salvadoreño; mientras que la representación en territorio nicaragüense está vacante desde 2018 y en suelo boliviano tampoco hay máximo representante destacado.
El funcionario que ostenta el mayor cargo en Nicaragua es Óscar Julio Solís, quien se desempeña como ministro consejero y encargado de negocios; al igual que Nelson Andrey Arrieta, en Bolivia.
Además de esos casos, hay otras embajadas donde el pago adicional por costo de vida no supera los $500.
Tal es el caso de República Dominicana, Panamá, Guatemala, Argentina, Honduras y Paraguay, según los datos del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.
Entre los extremos
Las 28 embajadas restantes ofrecen remuneraciones de entre $9.000 y $12.000 mensuales (¢4,14 y ¢5,52 millones) para sus jefes de mayor rango.
Dentro de ese grupo se encuentran los nuevos representantes nombrados por el gobierno de Laura Fernández ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y ante la ONU en Nueva York.
El excanciller Arnoldo André recibirá $9.329 mensuales (¢4,3 millones) por asumir la jefatura de misión ante la OEA; mientras que el empresario Boris Marchegiani recibirá $11.693 mensuales (¢5,4 millones) por hacer lo mismo ante la ONU.
André fue financista de campaña del expresidente Rodrigo Chaves y luego se desempeñó como canciller durante los cuatro años del gobierno del expresidente Rodrigo Chaves.
En tanto, Marchegiani fue donante y secretario del partido político oficialista, y ganó mayor notoriedad en 2025 por financiar la colocación de varias vallas publicitarias en contra de varios jerarcas estatales ajenos al Poder Ejecutivo antagonizados por el expresidente Chaves.
Ambos, al igual que Zamora, carecen de carrera diplomática y llegan para sustituir a personas que sí la tenían. En la ONU estaba destacada Maritza Chan, hasta el 15 de mayo pasado, y en la OEA el cargo lo desempeñaba Alejandra Solano, hasta finales de junio.
La situación representa un quiebre en la postura del oficialismo, que durante la administración Chaves Robles criticó los nombramientos políticos dentro del cuerpo diplomático. El expresidente Chaves incluso llegó a acusar a las administraciones anteriores de haber usado las embajadas como un “botín político” y dijo que, “en la medida de lo posible”, iba a utilizar a los diplomáticos de carrera para llenar los cargos.
Espacios vacíos
Dentro de las embajadas con remuneraciones intermedias, además, hay varias que actualmente no tienen embajador nombrado o que pronto dejarán de tenerlo.
El gobierno de Laura Fernández recientemente cesó a los embajadores que estaban en Italia, Austria, España y Guatemala, según informaron CRHoy y El Observador; y ya había sitios vacantes en Catar, China, Chile, Indonesia y Bolivia.
Además, el nombramiento en Uruguay vencerá en las próximas semanas; y las embajadas en Nicaragua y en Rusia siguen sin funcionarios destacados.
El gobierno de Laura Fernández también deberá designar responsables en todas esas representaciones diplomáticas y podría ir más allá. Los puestos de embajador o embajadora son cargos de libre remoción y sustitución, por lo que incluso los nombramientos actuales pueden ser revertidos en cualquier momento.
En destinos con vacantes activas como Italia, China y España, el sueldo para embajadores es superior a los $10.000 mensuales.
La siguiente designación más relevante será la de Washington.
Aunque Laura Fernández anunció desde mayo que el vicepresidente Douglas Soto asumirá la embajada en Estados Unidos, el nombramiento todavía no se ha materializado y la representación continúa a cargo de Catalina Crespo. La exdefensora de los habitantes recibe una remuneración de $9.523 mensuales (¢4,4 millones, aproximadamente).
