Costa Rica cambió mucho durante los últimos 20 años. La economía se abrió más al mundo, las zonas francas ganaron protagonismo, el turismo se consolidó como una de las principales fuentes de divisas, la pandemia alteró la vida cotidiana y nuevas actividades surgieron al calor de la tecnología y los servicios especializados. La jerarquía de los salarios, sin embargo, no ha cambiado tanto.
Una revisión detallada de los ingresos reportados por los trabajadores asalariados e independientes del país revela una realidad mucho más estable en materia de remuneraciones.
Los sectores que mejor pagaban hace dos décadas siguen encabezando la lista y los históricamente rezagados continúan siendo los mismos, aunque con algunas pequeñas alteraciones.

Lista de siempre
El podio de las actividades mejor remuneradas en Costa Rica cambió poco en los últimos 20 años.
Las mayores medianas de ingreso continúan concentrándose en actividades como la intermediación financiera, la administración pública, la generación y distribución de electricidad, y las organizaciones extraterritoriales.
En el extremo opuesto tampoco hubo grandes cambios.
El trabajo doméstico, la agricultura, la construcción y las actividades vinculadas con hoteles y restaurantes muestran las medianas más bajas actualmente, tal y como ocurría dos décadas atrás.
Los últimos 20 años de crecimiento económico, expansión exportadora y cambios en la estructura productiva no lograron alterar significativamente la posición remunerativa de la gran mayoría de las actividades.
Por el contrario, se mantienen las brechas históricas relacionadas con el empleo formal y de mayor calidad, que sigue concentrándose actividades vinculadas con la “nueva economía”, recordó la economista Natalia Morales, coordinadora del Programa Estado de la Nación (PEN).
Aunque las listas cambiaron poco, algunas actividades tuvieron un mejor ritmo de crecimiento que otras. Las medianas de ingreso en organizaciones extraterritoriales, otras actividades de servicios y actividades inmobiliarias crecieron por encima del 2,8% anual desde el 2005; mientras que transporte, intermediación financiera e industrias manufactureras avanzaron a ritmos inferiores al 2%.
Estado pierde terreno
Los datos también muestran que el sector público sigue relacionándose con mejores pagos para sus trabajadores, pero ha perdido ventaja.
Las labores de administración pública continúan siendo de las mejor remuneradas en Costa Rica; sin embargo, dejaron de crecer y han permanecido prácticamente estancados desde el 2018.
Aquel año se aprobó la reforma fiscal y se instauraron las normas de restricción del gasto público que han mantenido congelados los salarios estatales por una gran parte de ese período.
Mientras tanto, otros sectores como la intermediación financiera continuaron avanzando hasta igualar o incluso superar los registros de la actividad administrativa.
La reducción de la ventaja pública, además, coincide con una mayor profesionalización de la economía costarricense, que produce una especie de “guerra de talento” en Costa Rica.
Esas fueron las palabras que usó la directora regional de Servicios de Compensación y Beneficios de PwC Interaméricas, Victoria Scott, en un reciente análisis sobre los salarios del país. Según dijo, los trabajadores mejor calificados son cada vez más cotizados por los empleadores costarricenses y eso se nota en sus condiciones remunerativas.
Cicatrices de la pandemia
La pandemia de covid-19, por otra parte, fue el evento más traumático en materia de remuneraciones para el mercado laboral en los últimos 20 años.
Actividades como hoteles y restaurantes registraron algunas de las caídas más abruptas de todo ese período y, en cuestión de meses, los ingresos de sus asegurados retrocedieron con fuerza a niveles que no se habían visto en lo que iba del siglo.
Asimismo, comercio, transporte y otras actividades intensivas en el contacto presencial también experimentaron deterioros importantes, cuyos efectos tardaron años en revertirse o todavía no lo hacen del todo, como pasa en el caso del transporte.
Turismo sin despuntar
20 años de transformación económica tampoco han permitido que los ingresos de los trabajadores relacionados con el turismo alcancen el promedio nacional.
A pesar de que Costa Rica tuvo éxito en su apuesta por consolidarse como una potencia en ese campo, las medianas de ingreso de los trabajadores en actividades como hoteles y restaurantes continúan siendo relativamente bajas.
A pesar de que el turismo se consolidó como una de las principales fuentes de divisas en Costa Rica, el ingreso final para los trabajadores sigue siendo modesto y la distancia con el promedio general más bien se ha ampliado.
Bajas retribuciones
Por último, los datos de los últimos 20 años retratan la ya ampliamente estudiada desigualdad histórica de Costa Rica.
La mediana de ingresos de los cotizantes del Seguro de Salud en 2025 se ubicó en ¢450.000, aproximadamente; mientras que el promedio de ingresos alcanzó los ¢700.000 en el mismo período.
Esa brecha de un 55,7% en favor del promedio se explica por la existencia de una minoría de la población que recibe mucho más dinero que el resto en el país, donde la mitad de los trabajadores reportan ingresos inferiores a ¢450.000 mensuales.
La distancia, sin embargo, no es igual en todas las actividades económicas.
Las mayores brechas se registran en actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, donde el promedio de ingreso es hasta un 65,8% más alto que la mediana. También son grandes en industrias manufactureras (50,1%) y otras actividades de servicios (47,5%), muy relacionadas a las zonas francas, donde se concentra una buena parte de los empleos de mejor calidad del sector privado costarricense.
En cambio, las actividades que suelen tener peores condiciones salariales son las más igualitarias. En los hogares privados con servicio doméstico, la pesca y la agricultura, las brechas son casi inexistentes (inferiores al 15%).
La situación deja en evidencia que la transformación económica de Costa Rica sí ha permitido la generación de buenos salarios, pero no para la mayoría de la población. Al contrario, la desigualdad ha aumentado. El ingreso promedio de los trabajadores que cotizan al Seguro de Salud creció un 62,2% entre 2005 y 2025; en tanto, la mediana solo un 50,4%, lo cual implica un ensanchamiento.
Brechas persistentes
La revisión de dos décadas de información muestra a una Costa Rica que cambió mucho en los últimos 20 años, pero cuya estructura se transformó menos de lo que podría suponerse.
Los sectores que históricamente pagaron más siguen ofreciendo las mayores remuneraciones; mientras que los más rezagados siguen siendo los mismos.
20 años después, Costa Rica es una economía muy distinta; pero sus salarios cuentan una historia mucho más estable. Las brechas del mercado laboral, como muchas otras en el país, parecen inmunes al paso del tiempo.
