Los salarios en Costa Rica tienen una estructura relativamente sencilla. Casi la mitad de los salarios son inferiores a ¢500.000 mensuales, y solo una cuarta parte supera el ¢1 millón. La situación, sin embargo, varía sustancialmente entre los diferentes sectores productivos.
Los salarios bajos son más comunes en campos como la agricultura, la pesca, la construcción, el comercio, la hotelería y el servicio doméstico; mientras que son relativamente más altos en otros como la intermediación financiera, la administración pública y la defensa.
En este artículo le mostramos cómo son las escalas salariales en cada rama de actividad económica. Para ello, utilizamos las Estadísticas Patrono, Trabajadores y Salarios (EPTS) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), cuyos registros más recientes se actualizaron en las últimas semanas con la facturación de junio de 2025.
Peores y mejores condiciones
Para analizar cuáles ramas de actividad tienen los mejores salarios, podemos dividir las remuneraciones en capas bajas (menores de ¢500.000 mensuales), capas medias (de ¢500.000 a ¢1 millón) y capas altas (de ¢1 millón en adelante).
De este modo, podemos observar en cuáles actividades predomina cada tipo de sueldo:
Capas bajas
A nivel general, según los datos de la CCSS, un 49,1% de los salarios costarricenses eran menores a ¢500.000 mensuales hasta junio de 2025.
Sin embargo, la proporción era mucho más alta en algunos sectores que en otros.
Los salarios menores a ¢500.000 superaban el 60% en campos como el trabajo doméstico (97,6%), la hotelería (79%), la agricultura y la ganadería (74,1%), la construcción (70,2%) y la pesca (63,1%).
Capas medias
Por otra parte, los salarios de entre ¢500.000 y ¢1 millón mensuales representaban un 29% del total a nivel nacional.
No obstante, este tipo de remuneraciones alcanzaban o superaban el 34% del total en campos como la manufactura (34%), la administración pública y la defensa (34,4%), la electricidad, el gas y el agua (39,5%), la intermediación financiera (40,1%), y las minas y las canteras (41,9%).
Capas altas
Por último, los salarios mayores a ¢1 millón mensuales representan apenas un 21,9% del total nacional, pero hay campos donde ni siquiera se alcanza el 10% y otros donde incluso se supera el 40%.
Los salarios mayores a ¢1 millón eran menos del 10% entre trabajadores de servicio doméstico (0,1%), agricultura (2,6%), hotelería (3,2%), construcción (6,3%), minas y canteras (un 8,1%) y comercio (9,9%); pero subían por encima del 40% en ramas como los servicios de electricidad, agua y gas (44,3%), la administración pública (46,4%) o la intermediación financiera (49,2%).
Con base en toda la información disponible, EF elaboró para usted la siguiente tabla. En ella puede revisar cómo es la escalera salarial en cada actividad económica y comparar cuántos salarios están peor o mejor ubicados que el suyo.
Este medio, además, desarrolló los siguientes gráficos de concentración salarial; los cuales le permiten observar qué tan bajos o qué tan altos son en cada actividad al compararlos con la realidad general del país.
Desigualdad salarial
Costa Rica es un país altamente desigual en términos salariales.
El promedio salarial del país supera los ¢800.000 mensuales; sin embargo, solo tres de cada 10 remuneraciones superan esa barrera, lo cual quiere decir que en el país hay sueldos altos, pero no son la mayoría.
Ricardo Monge, presidente de la Academia de Centroamérica, y Natalia Morales, coordinadora del Programa Estado de la Nación (PEN), atribuyeron este fenómeno a descuidos históricos, entrevistados por EF algunas semanas atrás.
Según Monge, el país concentró su desarrollo en pocas actividades económicas —particularmente el sector exportador y la inversión extranjera—, pero dejó de potenciar políticas nacionales para mejorar la productividad del agro o la industria interna.
En tanto, Morales explicó que esa falta de planificación estratégica ha generado brechas estructurales que, acumuladas por años, hacen que el problema ahora sea mucho más difícil de resolver.
“Se terminaron creando dos Costa Ricas”, describió Monge, “y esa dualidad económica explica en buena medida por qué tenemos esa enorme diferencia salarial” que vemos entre personas y sectores productivos.

