El Gobierno de Costa Rica, en conjunto con las administraciones de Estados Unidos, Bolivia, Guyana, Paraguay y Trinidad y Tobago, emitió una declaración conjunta en la que manifiesta su rechazo a recientes “medidas de presión económica” ejercidas por China en la región.
El pronunciamiento pone especial énfasis en la defensa de la soberanía de Panamá y la protección de las rutas comerciales críticas para la estabilidad financiera del istmo.
Las acciones de China “son un intento flagrante de politizar el comercio marítimo e infringen la soberanía de las naciones de nuestro hemisferio”, dice un comunicado difundido por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
“Panamá es un pilar de nuestro sistema de comercio marítimo, y como tal debe permanecer libre de cualquier presión externa indebida”, agregó.
“Cualquier intento de socavar la soberanía de Panamá es una amenaza contra todos nosotros”, se lee en el comunicado.
Panamá tomó control de dos puertos que antes eran operados por un conglomerado con sede en Hong Kong en este paso crucial para el comercio mundial, tras una decisión de la Corte Suprema en enero.
Consultado el miércoles a propósito, Lin Jian, un portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores, denunció ante la prensa las declaraciones según él “totalmente infundadas” de Estados Unidos.
“¿Quién codicia el canal de Panamá y trata de convertir esta vía navegable internacional, que debería ser neutral en todo momento, en su propio canal privado? ¿Y quién desprecia la soberanía de los países de la región? Creo que la respuesta está clara”, dijo refiriéndose a Washington.
Estados Unidos, “con una hipocresía desconcertante, siembra rumores y calumnia a diestra y siniestra”, agregó el portavoz, que pidió a los países firmantes de la declaración a “no dejarse cegar o utilizar por fuerzas malévolas”.
El mes pasado, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, denunció a China por la supuesta retención de dos barcos de bandera panameña en represalia por la sentencia de la Corte.

China amenazó a Panamá con represalias pero negó la detención de los barcos, y dijo que los comentarios de Washington fueron “infundados”.
Trump regresó al poder el año pasado y prometió recuperar el control estadounidense del Canal de Panamá.
