Economía y Política

Costa Rica estaría a las puertas de activar el ferri hacia El Salvador

Abrir canal para las exportaciones vía marítima adquiere carácter de urgencia cuando la inestabilidad política crece en Nicaragua

Costa Rica estaría casi lista para enviar las exportaciones del mercado centroamericano por la vía marítima desde Puerto Caldera hasta Puerto La Unión en El Salvador. El Poder Ejecutivo está a la espera de que la empresa española Naviera del Odiel, finalice el mantenimiento del ferri para formalizar la operación.

Así lo confirmó mediante entrevista a este medio, Juan Ramón Rivera Rodríguez, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop) y coordinador político del Pacífico Central. La decisión podría darse a conocer en las próximas semanas.

Activar las exportaciones vía marítima adquiere carácter de urgencia cuando la inestabilidad política crece en Nicaragua. En las últimas semanas el régimen de Daniel Ortega ha allanado su camino hacia las elecciones presidenciales al detener a opositores de la contienda electoral y líderes estudiantiles.

Entre el 2015 y el 2020 Costa Rica envió cerca del 84% de las exportaciones por la vía terrestre, según datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).

A las puertas de cumplir una promesa histórica

“En este momento estamos listos para comenzar. La empresa nos dijo que ya ellos habían decidido iniciar operaciones. El barco está en dique seco eso significa que lo están reparando, le están dando mantenimiento”, afirmó el presidente ejecutivo del Incop.

La estimación de Rivera es que la empresa española termine de afinar esos detalles en dos o tres semanas, y dos semanas después ya se pueda dar el banderazo de salida. El ferri hacia El Salvador podría llevar aproximadamente el 40% de la carga que se comercializa mensualmente al Istmo.

La operación iniciaría en Puerto Caldera con destino a Puerto La Unión en El Salvador, y posteriormente los productos se distribuirían por vía terrestre a Nicaragua o el Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador).

De llegar a concretarse la operación con Naviera Del Odiel, Costa Rica al fin estaría materializando un proyecto, que si bien es una necesidad país, hasta la fecha no ha pasado de ser una promesa.

“Me complace informarles que a partir de enero (2016) funcionará un ferri para transportar furgones entre Puerto Caldera y El Salvador”, afirmaba en cadena nacional el presidente Luis Guillermo Solís el 18 de octubre de 2015. Según consta en una nota de este medio publicada en ese año.

De hecho, la Naviera del Odiel es la misma compañía que pretendía encargarse del servicio en el 2015.

Seis años más tarde el Poder Ejecutivo pretende que el ferri sea un proyecto permanente y no una vía para trasegar mercancías solo en momentos de crisis.

“La idea no es tener un ferri para momentos difíciles, la idea es tener una operación permanente y esperamos ver si en el corto tiempo podemos tener un ferri hacia Guatemala y a México”, agregó Rivera.

Como parte del trabajo para poder activar el ferri, el Ejecutivo disminuyó las tarifas de Puerto Caldera en 52%, ya que tenían un valor de $21.000 por operación. La empresa española alegó que los precios eran altos, según Rivero, y se procedió a disminuir el valor a $11.100 por operación (atracar el barco, darle estadía en el muelle y desatracarlo).

Ese precio no solo aplicaría para la empresa española sino para todas las empresas que estén interesadas en brindar el servicio, ya que si llega a estallar un nuevo conflicto en la región, se necesitaría más de un ferri para comercializar las mercancías.

La declaratoria de interés nacional que recibió el ferri hacia El Salvador en setiembre de 2020, el decreto permitió reducir el precio sin que fuera necesaria la intervención de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).

Además ese mismo mes Costa Rica y El Salvador firmaron un Memorándum de Entendimiento para la implementación del Transporte Marítimo de Corta Distancia, lo que ayudó a impulsar la iniciativa.

En esa oportunidad el ministro de Transportes, Rodolfo Méndez Mata, manifestó que este era el primer convenio bilateral para la implementación del transporte marítimo a corta distancia en la región. Así consta en el sitio web del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Exportar por la vía marítima tiene varios beneficios, uno de ellos es que reducen los tiempos. Por ejemplo, llevar productos de San José a El Salvador toma un aproximado de 100 horas; con el ferri la operación duraría unas 18 horas más dos horas que se deberían sumar al llevar los productos de Puerto a Caldera a San José.

Otro de los beneficios de trasegar mercancías por vía marítima es que hay mayor seguridad.

En mayo de este 2020 se dio a conocer que conductores de contenedores facilitaron el robo de estas estructuras con productos valorados en ¢400 millones, entre marzo de 2019 hasta enero de 2020; por lo que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detuvo a 13 personas en 15 allanamientos. Así consta en una nota del diario La Nación.

Las transacciones

“Las situaciones vividas en países vecinos de nuestra región han repercutido en el tránsito fluido de mercancías, esto nos obliga a buscar opciones que permitan dar continuidad y sostenibilidad al comercio intrarregional. América Central es nuestro tercer socio comercial. El 68% de los bienes que movilizamos hacia el triángulo norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) lo trasladamos vía terrestre” manifestó Laura Bonilla, presidenta de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco).

En el 2020 Costa Rica exportó $2.050 millones a Centroamérica. Hacia este mercado se comercializan jarabes y concentrados para producir bebidas gaseosas, aceite de palma, medicamentos, salsas y preparaciones, pañales, productos de panadería, entre otros.

En el 2018, año en que se dio el estallido sociopolítico en Nicaragua, Costa Rica envió el 82% de las mercaderías por tierra, el 12% por mar, y el 6% por aire. Ese año los envíos por vía marítima experimentaron un dinamismo del 33%, debido a que algunos empresarios hicieron el esfuerzo de enviar las mercaderías por esa vía.

Quienes lo hicieron por tierra experimentaron lentitud en el tránsito y enfrentaron cobros arbitrarios de $50 por cada unidad de transporte que ingresaba a Nicaragua, tanto para las unidades que dejaban mercadería en esa nación o para las que se dirigían al Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador), según consta en una nota de este medio publicada en octubre de 2019.

Laura Ávila

Laura Ávila

Es periodista de Economía y Política de El Financiero