Siete de cada 10 costarricenses dicen respaldar al gobierno de Laura Fernández después de los primeros cuatro meses de su mandato. Sin embargo, ese elevado nivel de apoyo no está garantizado y tiene límites.
Una parte importante de los seguidores del Ejecutivo asegura que su opinión podría “empeorar” frente a escenarios como casos comprobados de corrupción, impuestos sobre la canasta básica o recortes a universidades públicas.
Así se desprende de la última encuesta de opinión del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR), publicada este 9 de septiembre.
El estudio planteó siete escenarios hipotéticos a quienes respaldan al Gobierno para medir cuánto podría variar su opinión sobre el Ejecutivo en nuevas circunstancias. Estos fueron los principales hallazgos.
¿“Empeoraría” si...?
El CIEP planteó siete escenarios hipotéticos a quienes respaldan al Gobierno. En todos, una parte del grupo afirmó que su opinión sobre el Ejecutivo “empeoraría”, aunque las proporciones variaron considerablemente.
El escenario con mayor potencial de desgaste fue un eventual caso comprobado de corrupción. Siete de cada 10 personas que respaldan al Gobierno (72%) dijeron que su opinión sobre el Ejecutivo empeoraría si se comprobara “un caso de corrupción que involucre a integrantes” de la administración.
El segundo escenario con mayor potencial de erosionar el respaldo sería un aumento de las cargas tributarias sobre los productos de la canasta básica. Un 67% de quienes dijeron respaldar al Ejecutivo indicó que su opinión decaería ante una medida de ese tipo.
Ese escenario tiene un antecedente reciente: el expresidente y actual ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, planteó durante los primeros meses del cuatrienio la posibilidad de aumentar el IVA a esa lista de productos esenciales; aunque finalmente descartó la propuesta, luego de múltiples críticas.
Alrededor de seis de cada 10 personas que respaldan al Gobierno también dijeron que su opinión empeoraría ante recortes presupuestarios a las universidades públicas (63%) o el incumplimiento de resoluciones constitucionales (59%).
Hasta ahora, el Gobierno no ha reducido nominalmente el presupuesto de las ‘u’ públicas; es decir, sin descontar el efecto de la inflación. Sin embargo, sí plantea mantener un crecimiento del 0% para 2027.
En cuanto a las resoluciones constitucionales, voceros oficialistas sí cuestionaron recientemente un fallo de la Sala Constitucional que permitió extender los nombramientos de los magistrados suplentes, ante la negativa de la bancada de gobierno para elegir a los sustitutos, y amenazaron con incumplir las resoluciones en las que participen los jueces reinstaurados.
Los otros tres escenarios que planteó el CIEP registraron menores niveles de desgaste posible, aunque todavía alcanzaron proporciones importantes. Hasta un 47% de quienes respaldan al Gobierno dijeron que su opinión empeoraría ante una autorización para la minería a cielo abierto en el país; un 43%, si se impulsara la reelección continua; y un 39%, si las condiciones generales de vida no mejoraran.
Este último dato introduce una dimensión distinta de las anteriores: casi cuatro de cada 10 personas que actualmente respaldan al Ejecutivo condicionan, al menos parcialmente, su opinión futura a que mejoren las condiciones generales de vida en el país.
Por otra parte, los otros dos escenarios tampoco son completamente ajenos a la agenda política actual. El Gobierno ha planteado la búsqueda de una solución que permita retomar la explotación minera en Crucitas (San Carlos), mientras que Fernández y diputados oficialistas se han mostrado abiertos a discutir cambios constitucionales relacionados con la reelección presidencial.
¿“Chavistas”?
El elevado respaldo al Gobierno tampoco implica que toda esa población mantenga una identificación política fuerte con Fernández, con Chaves o con “el chavismo”. Las respuestas a otras preguntas del mismo estudio muestran diferencias importantes entre respaldar al Ejecutivo y declararse seguidor de sus principales figuras políticas.
Un 44% de la población se dice seguidora de Fernández y, dentro de ese grupo, solo tres de cada cuatro afirman que identificarse de esa manera es “algo” o “muy” importante para ellos.
La identificación con Chaves es menor: un 30% de los entrevistados se considera seguidor del expresidente y, entre ellos, una proporción similar a la de Fernández atribuye una importancia “algo” o “muy” alta a esa condición.
Los mejores números de Fernández son consistentes con su reciente triunfo electoral.
Además, seguir a Fernández o a su gobierno no necesariamente implica seguir a Chaves. Un 64% de quienes se consideran seguidores de la mandataria también se consideran seguidores del expresidente, pero el tercio restante no.
La identificación explícita con el “chavismo” es todavía más reducida. Apenas un 13% de la población se considera abiertamente “chavista”, mientras que solo un 12% se define como “antichavista”. Es decir, el 75% no se “matricula” con ninguna de las dos etiquetas, concluye el informe del CIEP.
¿“Mejoraría” si...?
En contraposición a los seguidores del Gobierno, el CIEP también le consultó a las personas que dicen no respaldar al Ejecutivo —tres de cada 10 ciudadanos— si su opinión mejoraría ante alguno de los mismos supuestos antes mencionados.
En ninguno de los casos la mejoría subió por encima del 20% y, en cambio, las cifras de empeoramiento fueron superiores.
Solo en el caso de la corrupción, el rechazo de los seguidores al Gobierno fue casi tan fuerte como el de los detractores.
Para realizar su estudio, el CIEP entrevistó a un total de 994 personas mayores de 18 años entre el 25 de agosto y el 1.° de septiembre. Dicha muestra implicó un nivel de confianza del 95% y un margen de error de solo ±3,1 puntos porcentuales.
