Economía y Política

Colombia toma la izquierda por primera vez en su historia y elige a Gustavo Petro como presidente

Colombia aplazó una semana la celebración del Día del Padre para dar lugar a las elecciones y tampoco la segunda vuelta coincidió con el Mundial de Fútbol de la FIFA

Colombia decidió en la segunda ronda de este domingo 19 de junio que sea Gustavo Petro, candidato de Pacto Histórico, quien dirija al país por los próximos cuatro años.

Con el 50,5% de los votos, Petro derrotó a su contendiente Rodolfo Hernández, quien obtuvo el 47,2%, con base en los resultados provisionales que recogían al 98,9% de las mesas escrutadas a las 4:20 p.m. hora de Costa Rica. Una diferencia de casi 735.000 sufragios. El restante 2,25% corresponde a votos en blanco, que es una opción más que aparece en las papeletas en Colombia.

Petro reforzó su victoria en los lugares donde ganó en la primera vuelta, que fueron los departamentos fronterizos del sur, las costas del Pacífico y del Caribe, y la capital, Bogotá.

El triunfo de Petro, economista, exsenador y exguerrillero, significa un cambio de rumbo histórico hacia la izquierda en Colombia. El ahora presidente electo propone transformaciones al modelo económico, que incluye una reforma agraria, promover una transición energética dejando atrás la exploración y extracción de hidrocarburos, así como “desmilitarizar” la vida social con una reforma a las Fuerzas Armadas y eliminando la obligatoriedad del servicio militar.

Las encuestas previas al balotaje ya pintaban un panorama ajustado. Ninguno partía como vencedor claro, pues existían muchas incógnitas abiertas.

El candidato de izquierda ganó la primera ronda del 29 de mayo con el 40,3%, 12 puntos porcentuales por arriba de Hernández, pero tenía el reto de atraer a electores de otras campañas que le repelen.

El tercer lugar, Federico Gutiérrez, candidato de la derecha tradicional que alcanzó el 23,9%, es un claro opositor de Petro y no ocultó que su voto sería por Hernández, quien partía con más margen de crecimiento.

Esta fue una campaña crucial para Colombia. Los partidos tradicionales quedaron relegados y ambos candidatos prometían un cambio. Petro ofrecía un inédito giro a la izquierda arraigado en las comunidades históricamente excluidas. En la acera del frente, Hernández se mostraba como una figura disruptiva y con un discurso dirigido a atacar la corrupción que exalta en el nombre de su agrupación, la Liga de Gobernantes Anticorrupción.

Cerca de 39 millones de ciudadanos estaban convocados a las urnas y la participación ronda el 58%.

Colombia se une así a una nueva ola de izquierdas que vive América Latina. Países como Chile, Perú o Honduras han elegido a presidentes de esa tendencia en las últimas elecciones.

La jornada

Colombia aplazó una semana la celebración del Día del Padre para dar lugar a las elecciones y tampoco la segunda vuelta coincidió con el Mundial de Fútbol de la FIFA, pues este año ese evento se realizará entre noviembre y diciembre.

La jornada electoral transcurrió sin graves inconvenientes y con una llegada fluida de electores a los centros de votación, según informaban los medios colombianos, en la que es la cuarta segunda ronda consecutiva en la tierra de García Márquez.

Pero un hecho que manchó el día fue el asesinato a tiros de un testigo electoral, nombre que reciben los miembros de los partidos que observan el proceso, en el departamento de Cauca. La persona sería parte del grupo que fue escogido en representación del movimiento de Petro. El suceso está bajo investigación.

Tras una mañana seca pero nublada, la lluvia asistió por la tarde en ciudades como Barranquilla, Cartagena o Bogotá, lo que redujo el ánimo para movilizarse a las mesas de votación.

Los dos candidatos votaron temprano. Petro lo hizo en el sur de la capital, donde denunció que en zonas que le son favorables se estaban entregando papeletas con una marca en la casilla de su candidatura que podría anular el sufragio.

Por su parte, Hernández emitió su voto en Bucaramanga, una ciudad de casi 600.000 habitantes en el noreste de Colombia, de la que Hernández fue alcalde entre 2016 y 2019.

También el actual presidente, Iván Duque, acudió a elegir a su sucesor. Lo hizo a un costado del Palacio de Nariño, sede de la Presidencia colombiana, en pleno centro de Bogotá.

“Tenemos una de las democracias más antiguas de este hemisferio”, declaró Duque, quien llamó a votar “sin miedos” y a respetar y creer en las instituciones del país.

A las 3:00 p.m., hora de Costa Rica, se puso fin a la votación precedida por una campaña polarizante. Hernández se dirigió a esperar el desenlace a una finca de su propiedad, mientras su contrincante lo hizo en un hotel.

Los resultados contundentes se esperaban para antes de las 5:00 p.m. (6:00 p.m. en Colombia), según había adelantado la Registraduría Nacional, la entidad encargada del conteo.

Los colombianos arribaron a esta segunda ronda sin poder ver a ambos candidatos en un debate presidencial. La justicia colombiana emitió una particular resolución el martes 15 de junio –solo cinco días antes del balotaje– en la que dio 48 horas a los candidatos para que participaran en un debate obligado televisado, lo que aumentó las tensiones y dista de la imagen de democracia sólida que quiere transmitir Duque.

Dimes y diretes empañaron las horas siguientes. Hernández intentó atrasar la realización del evento y puso algunas condiciones que Petro incluso aceptó, como que se debatiera en Bucaramanga. Pero el candidato derechista terminó por desistir y el esperado debate no se concretó.

Intercambio vigoroso

Los datos del intercambio comercial entre Costa Rica y Colombia muestran una relación estable y constante, con un crecimiento significativo en el 2021.

Ese año, tanto las exportaciones hacia Colombia como las importaciones traídas desde ese país crecieron. No obstante, el balance comercial es negativo para Costa Rica, pues importa casi cuatro veces más de lo que exporta a ese territorio sudamericano.

Las exportaciones hacia Colombia representaron el 0,64% del total exportado por Costa Rica en 2021, mientras los productos traídos de ese país tuvieron un valor del 1,45% de todas las importaciones.

La gama de artículos es variada. Los productos que tienen mayor peso en las importaciones desde Colombia son herbicidas e insecticidas, harina de maíz, calzado, carbono, champúes y jabones, aguacates, materiales de construcción, entre otros.

Por el otro lado, entre los productos costarricenses que tienen más valor en las exportaciones que se dirigen a Colombia están el plomo en bruto, dispositivos e instrumentos médicos, productos de hierro y acero, flores y plantas ornamentales, sulfatos o llantas.

Francisco Ruiz León

Francisco Ruiz León

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Bachiller en Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo por la Universidad de Costa Rica.

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