Claudia Dobles acaba de regresar al sector público, pero ahora desde la trinchera de la Asamblea Legislativa.
Tras no resultar electa como presidenta de la República en las pasadas elecciones, la exprimera dama logró asegurar un espacio en la conformación del Congreso.
Como única representante de la Coalición Agenda Ciudadana, conversó con EF sobre el papel que desempeñará durante el próximo cuatrienio legislativo, su posición ante la eventual venta del Banco de Costa Rica (BCR), las alianzas que deberá construir y la posibilidad de reactivar el partido que la llevó a convertirse en primera dama: Acción Ciudadana (PAC).

¿Qué está en juego realmente en esta Asamblea: reformas necesarias o el equilibrio democrático?
-Ambas cosas.
Hay reformas que son absolutamente necesarias, pero esas reformas tienen que respetar el equilibrio democrático. Nosotros no tenemos que escoger entre hacer reformas que sean antidemocráticas o del todo no reformar nada.
Se necesitan reformas y la democracia genera mecanismos para que se hagan de una manera adecuada, que se hagan de manera balanceada, que se hagan de manera seria y con un debate técnico robusto en la Asamblea Legislativa como corresponde. Necesitamos reformas democráticas.
El país enfrentará decisiones complejas en materia de pensiones y educación. ¿Cuál cree que será el riesgo más peligroso del próximo gobierno: improvisar, concentrar poder o postergar reformas?
-Creo que habrá que preguntarle a doña Laura Fernández cuál va a ser su visión país. Me parece que nosotros desde la Asamblea Legislativa lo que necesitamos es justamente poder tener un cuatrienio de resultados, que es lo que las personas están esperando.
La administración de doña Laura va a tener el reto de tomar acción con respecto al tema de seguridad y eso va a significar una estrategia nacional de seguridad que no hemos visto reflejada en esta administración. Yo me mantengo optimista de que la administración de doña Laura Fernández sí lo haga.
Nosotros seremos no solamente propositivos, sino que en algunos casos también seremos vigilantes de que las propuestas que se manejen desde el oficialismo y desde el Ejecutivo no debiliten o no minen los balances democráticos, sino que sean reformas justamente democráticas que fortalezcan la democracia costarricense y que den resultados.
En discusiones tan complejas como educación o pensiones, ¿cómo logra incidir una diputada sin bancada?
-Haciendo alianzas, negociando, siendo propositivos.
Mucha de la gestión legislativa depende de la iniciativa y la capacidad de negociación y de alianzas que tenga cada una de las diputaciones.
Soy realista en el sentido de que nosotros numéricamente podemos tener mayores retos y eso también va a significar que tengo que ser, al menos yo y mi equipo, muchísimo más diligentes en poder compartir y negociar opciones y propuestas que a nosotros nos parezcan importantes.
¿Con cuál bancada considera que tiene mayor afinidad para construir iniciativas?
-Sería interesante hacer un ejercicio dentro de las cuatro fracciones de oposición para poder encontrar algunas iniciativas en donde tengamos coincidencias y donde podamos apoyarnos como bloque de oposición, pero eso no significa que no haya algunas iniciativas que puedan tener mayor tracción dentro del oficialismo.
Para las iniciativas en general, nosotros iremos buscando cuáles diputaciones podrían ser más afines a nuestras propuestas y a partir de ahí empezar a crecer en alianzas y en negociaciones.
¿Se ve formando un bloque opositor o negociando caso por caso con el oficialismo?
-No son excluyentes. En el proceso de campaña nosotros tuvimos la oportunidad durante los diversos debates en los que participamos —con Liberación Nacional, Unidad Socialcristiana y Frente Amplio— coincidir en algunas de las preocupaciones.
A partir de ese ejercicio (coincidir con otros partidos), a nosotros nos parece que sería interesante que eso se traslade a las fracciones de una agenda de la Asamblea Legislativa. Pero eso no significa que para nuestras propuestas, no podamos ir iniciativa por iniciativa viendo qué diputaciones de las otras 56 podrían ser afines a una propuesta nuestra, independientemente de que formen parte de las fracciones de oposición o que formen parte del oficialismo.
¿Aspira a presidir comisiones o a convertirse en un voto bisagra en proyectos sensibles?
-La realidad es que la potestad de la distribución de las comisiones la tiene la presidencia del directorio.
Hay algunas comisiones, por supuesto, que a mí me parece que yo podría aportar por el conocimiento técnico que tengo. Independientemente en donde me nombre la persona que vaya a presidir el Congreso, como diputada yo tengo la potestad de participar en todas las comisiones. No solamente de participar, sino de fiscalizar, de presentar mociones, de presentar propuestas.
Con toda honestidad, no es algo que me tiene particularmente preocupada. Tengo claridad de que hay algunas comisiones en donde, por mi propio perfil profesional, tendría mayor posibilidad técnica de aportar más.
Está todo lo relacionado con infraestructura, con planificación, con ciencia y tecnología.
En cualquier comisión se puede crear impacto con una buena propuesta. Y, de todas formas, yo tengo la potestad de participar en todas las comisiones que considere importantes y relevantes en el momento que considere necesario.
¿Es uno de sus objetivos que, con el papel que desempeñe estos cuatro años, el PAC no muera?
-Mi objetivo es hacer una buena labor en la Asamblea Legislativa de la representación del movimiento político por el que me llevó a la curul, que es una coalición.
Represento una coalición en la cual yo firmemente creo. Yo soy una diputada electa por una coalición y eso yo lo tengo muy claro.
Espero que esa misma concepción de cómo se hace política llevarla a la Asamblea Legislativa, porque se va a necesitar.
¿Respaldará la iniciativa del Gobierno de vender el BCR para solventar la crisis del IVM? ¿Qué propone?
-No estamos de acuerdo. Sí creemos que tiene que haber una estrategia seria que le permita sostenibilidad al IVM.
Hay otros mecanismos para darle sostenibilidad al IVM. Nosotros considerábamos la posibilidad de sacar el capital que nosotros tenemos en el FLAR (Fondo de Reserva Latinoamericano) para darle una inyección al IVM y darle un tanque de oxígeno; eso no significa que no se necesite una estrategia más a largo plazo, pero nosotros no estamos de acuerdo con la venta del BCR.
A mediano plazo plnteamos una estrategia robusta de traslado de las personas a la formalización laboral. Aproximadamente más del 40% de la población está en la informalidad, si nosotros generamos una estrategia de trasladar a todas esas personas a la formalización es un paso importante para poder ampliar la base contributiva del IVM y poderle permitir a todas esas personas la posibilidad mediante esa cotización de tener una vejez digna.
Si el Ejecutivo solicita levantar garantías individuales, la decisión pasará por la Asamblea. ¿Bajo qué condiciones concretas votaría a favor o en contra?
-Ante la falta de una estrategia y de acciones concretas (...), no hay ninguna justificación para que estemos hablando de un eventual levantamiento de garantías individuales.
La responsabilidad del Poder Ejecutivo no solamente es generar una estrategia nacional de seguridad, también es entender que esa estrategia nacional de seguridad solo va a funcionar si viene acompañada de una coordinación con el Poder Judicial y con el Poder Legislativo.
