Alejandro Arias Monge, conocido bajo el alias de “Diablo” y catalogado como el criminal más buscado de Costa Rica, fue capturado la madrugada de este viernes 24 de julio. La operación, ejecutada por fuerzas de élite del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), puso fin a más de una década de persecución tras un fuerte enfrentamiento armado que dejó cinco agentes heridos y un presunto delincuente fallecido.
La detención se produjo alrededor de las 5:00 a.m. en una finca ubicada en San Bernardino, en Horquetas de Sarapiquí, provincia de Heredia. Unidades del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT), en coordinación con la Oficina de Crimen Organizado y el Ministerio Público, incursionaron en la propiedad donde se ocultaba Arias.
Durante la intervención se desató un intenso intercambio de disparos que se prolongó por aproximadamente una hora. El director general interino del OIJ, Michael Soto, calificó el operativo táctico de “bastante complejo”. El fuego cruzado dejó un saldo de cinco agentes del SERT heridos y culminó con la muerte de un hombre de apellidos Ríos Oconitrillo, conocido como “Coco Guácimo” o “Coco Pastilla”, señalado como lugarteniente del líder criminal.
Además de Arias Monge, las autoridades lograron la aprehensión de otros miembros de su círculo operativo, entre ellos un sujeto identificado como Jonathan Pérez Méndez, alias “Tan”, quien tenía órdenes de captura vigentes. En el lugar de los hechos, las fuerzas de seguridad decomisaron un arsenal que incluía cinco fusiles de guerra de alto calibre, entre ellos armas AK-47 y un FAL, además de tres pistolas y drones que se utilizaban para monitorear la zona y evitar intervenciones policiales.

El magistrado Jorge Araya García de la Sala Constitucional se refirió al operativo y captura de Arias al decir que es un resultado importante del Organismo de Investigación Judicial y del Ministerio Público en la lucha contra el crimen organizado.
“Este exitoso operativo demuestra la capacidad, el profesionalismo y el compromiso de ambas instancias del Poder Judicial para enfrentar estructuras criminales de alta peligrosidad, fortaleciendo el Estado de derecho y la seguridad de la ciudadanía, ello a pesar de los recortes presupuestarios que han debido afrontar en los últimos días” comunicó el magistrado en un comunicado de prensa difundido la mañana de este 24 de julio.
El historial delictivo de Alejandro Arias Monge en Costa Rica
Alejandro Arias Monge figuraba como el objetivo prioritario de las fuerzas policiales costarricenses desde el 2010. Según los informes de inteligencia, su estructura criminal controlaba una vasta red de narcotráfico con epicentro en los cantones de Pococí, Guácimo y Sarapiquí. Esta zona posee una ubicación logística vital para el movimiento de cargamentos de cocaína hacia Nicaragua y el puerto de Limón.
El historial de la organización liderada por alias “Diablo” está marcado por la disputa territorial. Desde el 2016, el grupo se enfrascó en una sangrienta guerra por el control del mercado ilícito contra facciones rivales, la cual generó más de 150 homicidios en un periodo de cinco años. Al detenido también se le investiga por delitos conexos como lavado de dinero, homicidio agravado, robo y ganadería ilegal.
Nacido en Guápiles, Pococí, Arias Monge inició su carrera delictiva, enfocada en el narcomenudeo local, pero rápidamente consolidó una estructura sin precedentes en el país. A diferencia de otras redes dedicadas de forma exclusiva al trasiego internacional, la organización de alias “Diablo” priorizó una agresiva expansión territorial hacia zonas como Sarapiquí y San Carlos.
Para lograr este control, su facción criminal recurrió a tácticas de sicariato constante. Investigaciones judiciales y fuentes policiales atribuyen a su banda la responsabilidad directa de al menos 100 homicidios durante los últimos años.
Su prolongada evasión de la justicia se sustentó en el uso estratégico de zonas rurales y de espeso bosque, fronterizas con Nicaragua, un factor geográfico que complicaba los rastreos policiales.

La recompensa de la DEA y los vínculos internacionales del narcotraficante
Respecto al historial del criminal, el subdirector del OIJ, Michael Soto, ofreció declaraciones para dimensionar el perfil del detenido. El funcionario explicó que, si bien el país ha enfrentado cárteles con mayor capacidad económica, la característica que diferenció a Arias Monge fue su constante intento de expandirse más allá de su provincia, imponiendo su autoridad delictiva mediante una violencia importante y desmedida.
La dimensión de sus operaciones ilícitas atrajo recientemente la atención de agencias internacionales. Arias es requerido para extradición a Estados Unidos y, apenas en abril pasado, la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos ofreció una recompensa de $500.000 por información que condujera a su arresto, acusándolo de conspirar para fabricar, importar y distribuir sustancias controladas hacia territorio estadounidense.
Su captura marca un hito en la estrategia del país para contener el avance del crimen organizado transnacional.
