La canasta básica tributaria representa uno de los mayores beneficios fiscales que existen en Costa Rica, solo por debajo de las zonas francas. Gracias a su existencia, más de 230 bienes esenciales pagan una tarifa reducida del IVA correspondiente al 1%, en lugar del 13% que se aplica sobre la gran mayoría de productos y servicios en el país.
Según estimaciones del Ministerio de Hacienda, el impuesto del 1% genera una recaudación superior a los ¢40.000 millones anuales; sin embargo, el Estado deja de percibir alrededor de ¢500.000 millones adicionales por no aplicar la tarifa del 13%.
Ahora el Gobierno analiza modificar ese esquema y resurgen preguntas sobre la lista de bienes esenciales. En este artículo le explicamos cómo se define la canasta básica tributaria, quién la elabora, con qué frecuencia se actualiza y cuáles son los argumentos a favor y en contra de mantener el beneficio tributario.
¿Qué es la canasta básica tributaria?
La Canasta Básica Tributaria (CBT) nació en 2018, tras la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (9.635). La CBT se ideó para sustituir a la vieja “canasta básica tributaria y de bienes esenciales para la educación”.
La vieja canasta estaba totalmente exonerada de impuestos; sin embargo, la reforma fiscal del 2018 incluyó una tarifa reducida del 1% por concepto de IVA sobre el grupo de bienes esenciales. El gobierno del expresidente Carlos Alvarado alegaba que era necesaria para incrementar la recaudación y dar trazabilidad a esas compras y ventas, que hasta entonces no tenían incentivo alguno de facturación.
El expresidente Rodrigo Chaves, actual ministro de la Presidencia y de Hacienda, ahora sostiene que el gobierno de la presidenta Laura Fernández analiza eliminar la tarifa reducida del IVA e implementar una más alta. Sin embargo, aseguró que se buscarían medios para no afectar a la población de menores recursos.
En una reciente entrevista con Telenoticias, este 22 de julio, el jerarca aseguró que la subida de la tasa a la canasta básica se aplicaría para las personas en los quintiles de mayores ingresos y que aún no se define qué se haría con “la clase media”. Además, dijo que se podría usar la información del Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinirube) para realizar descuentos inmediatos del impuesto a las poblaciones más vulnerables en los propios comercios, aunque lo señaló solo como una opción.
¿Quién define cuáles productos entran en la lista?
Los productos que componen la CBT son seleccionados por el Ministerio de Hacienda en coordinación con el Ministerio de Economía, según se definió en la Ley 9.635. Ese marco jurídico definió que ambas carteras deben basarse en “el consumo efectivo de bienes y servicios de primera necesidad” de los hogares de menores ingresos.
Para ello, Hacienda y Economía deben usar como referencia los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (Enigh) que realiza periódicamente el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), y enfocarse en los patrones de consumo de los tres primeros deciles de ingreso.
En 2020 también se aprobó la Ley de Definición de la Canasta Básica por el Bienestar Integral de las Familias (9.919), la cual añadió al Ministerio de Salud al proceso de confección de la lista, para evaluar el “valor nutricional” y el impacto sobre la salud de los bienes.
Dicha reforma también obligó a las entidades de gobierno a consultar los criterios vinculantes de entidades como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la Defensoría de los Habitantes, el Colegio de Profesionales en Nutrición y universidades públicas, entre otras.

¿Cuáles productos son parte de la CBT?
La canasta básica incluye más de 230 productos, divididos en 20 grandes segmentos.
Mayoritariamente se trata de alimentos de alto consumo como el arroz, los frijoles, las carnes o los vegetales; sin embargo, también hay artículos de higiene, bienes para el cuidado del hogar e insumos escolares.
¿Cada cuánto se actualiza la CBT?
Como mínimo, la ley establece que la lista debe revisarse cada cinco años o cada vez que se publiquen los nuevos resultados de la Enigh. Sin embargo, no hay limitaciones si el gobierno desea hacerlo con mayor frecuencia.
¿Cuánto se recauda con el 1% de la CBT?
Según las estimaciones de gasto tributario del Ministerio de Hacienda, Costa Rica recauda más de ¢40.000 millones al año por concepto de canasta básica tributaria.
No obstante, las mismas proyecciones sugieren que el Estado deja de percibir unos ¢500.000 millones, al aplicar la tarifa del 1% y no la regular, del 13%.
Ese dinero supera el 8% del presupuesto nacional, sin contar el pago de la deuda y de las pensiones; es apenas inferior al presupuesto de todo el Poder Judicial; supera 12 veces el plan de gastos de la Presidencia de la República y 24 veces el de la Contraloría General de la República.

¿Por qué actualmente tiene una tasa reducida?
La canasta básica goza de una tasa reducida del IVA para no afectar el consumo de bienes esenciales que realiza la población de menores recursos. Informes del propio Ministerio de Hacienda sostienen que es “una medida esencial para mitigar la desigualdad económica y proteger a los más vulnerables” y que su eliminación golpearía “desproporcionadamente” a los hogares de los primeros deciles de ingreso, “dificultando su capacidad para satisfacer necesidades básicas”.
Aun así, entidades internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sostienen que las tasas reducidas del IVA son ineficientes porque extienden los beneficios tributarios a toda la población y son aprovechadas principalmente por los grupos más adinerados, que tienen mayor capacidad de consumo. Por eso, sugieren aplicar el impuesto general a toda la población y devolver el dinero a los sectores más vulnerables por medio de mecanismos directos o indirectos, como transferencias o financiamiento a programas sociales.
La polarización de los argumentos a favor y en contra del impuesto a la canasta básica —y sobre la tasa con la que debería gravarse— ya generó intensas discusiones legislativas en 2018, cuando se aprobó la reforma tributaria que lo incluyó.
Además, miles de personas protestaron en las calles contra aquel proyecto de ley por ese y otros de sus apartados.
Ahora, el polémico tributo vuelve al centro del debate.
