Por: María Luisa Madrigal.   24 julio, 2018

Las diferencias salariales entre hombres y mujeres es una constante en los estudios y encuestas que se realizan en el país. Las estadísticas en el ámbito nacional replican un tema que está en la agenda global.

En Costa Rica, de 14 actividades laborales, en 11 las mujeres perciben menor salario que los hombres, según la última Encuesta Nacional de Empresas del 2017 publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Las brechas salariales en el mundo son tan grandes que uno de los objetivos de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, propone “lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”.

Los porcentajes de diferencias salariales entre hombres y mujeres, en la empresa privada de Costa Rica, oscilan entre el 21,4% y el 4,3%, donde las actividades financieras y de seguros encabezan la lista, como las que más brecha salarial presentan.

A pesar de que las diferencias de sueldos, es la constante en la mayoría de actividades comerciales y en la mayoría de los estratos de trabajo, en los llamados puestos de poder, es en los que las mujeres reciben menos por el trabajo que realizan en contraste con sus colegas masculinos.

¿Cuánto menos y cuánto falta?

Solo hay tres actividades en las que las mujeres cobran más en promedio que los hombres: atención de la salud y asistencia social, enseñanza y transporte y almacenamiento. La mayor diferencia en estas actividades tiene lugar en la enseñanza.

Los porcentajes en estas actividades tampoco son tan significativos, si se comparan con las áreas donde los hombres ganan más. En la enseñanza, las mujeres cobran un 11% más que los hombres. En atención de la salud y asistencia social un 9% más y en transporte y almacenamiento un 4% más.

Esta última actividad tiene una característica especial y es que aunque las mujeres perciben en promedio mejor salario, la presencia femenina es muchísimo menor. En total, durante al primer trimestre del 2018, solo 10.008 mujeres trabajaban en el área en contraste con 96.859 hombres en las mismas labores, según el INEC.

En el país, no existe ninguna medida para enfrentarse a la brecha salarial. Sin embargo, desde la Oficina de Inspección Laboral de Costa Rica podría darse el primer paso, según apunta Patricia Mora, presidenta del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu). Actualmente, el instituto trabaja en una guía de inspección con enfoque de género, que darán a la Oficina de Inspección.

Otra de las medidas que ha desarrollado el país para tratar de eliminar la brecha, es un sello de igualdad de género. Consiste en un reconocimiento para empresas, que consiguen certificarse en una norma de sistemas de gestión para la igualdad de género. El objetivo es que el sello se vuelva una meta empresarial, según Mora.

Cuando la reputación de la compañía está en entre dicho, las correcciones sobre la brecha son más visibles, de acuerdo con Miguel López, socio director de Recluta Talenthunter. En ocupaciones más de índole administrativa e inclusive en el área de las ventas, algunos patronos se inclinan por salarios más altos para los miembros del equipo masculinos. Según López, las justificaciones de de algunos gerentes contratantes, recae en las habilidades de negociación menos desarrolladas en las mujeres, que suelen aceptar la primera oferta económica, mientras que los hombres son más dispuestos a negociar mejores condiciones.

Dentro del texto de la Reforma Procesal Laboral, se prohíbe toda discriminación laboral, incluyendo la discriminación por sexo. Además, se tipifican las causas de las discriminaciones y una es menor salario por un mismo trabajo.

A nivel global, otros países han tomado acciones más precisas.

Reino Unido publicó una medida en la que todas las empresas con más de 250 empleados deben publicar su brecha salarial y reportar las medidas con las que bajarán la desigualdad.

El caso de Islandia, es tal vez el que marca una pauta más progresista. El país europeo prohibió por ley la brecha salarial entre hombres y mujeres. Con la legislación, que entró a regir en el 2018, tanto las empresas públicas como privadas con más de 25 trabajadores, tendrán que garantizar que no existan diferencias en los salarios por trabajos de una misma categoría, entre los hombres y las mujeres que los realizan.

A pesar de los esfuerzos focalizados, las diferencias son tantas que la brecha podría tomar hasta 200 años en cerrarse, según un informe del Foro Económico Mundial del 2017. El año que se visualiza como posible, para el cierre de la brecha, es el 2234.

Gerencias y direcciones: los puestos con más brecha

Conforme se avanza en el alcance de mejores puestos laborales, más ancha se hace la brecha. Esto se debe a que hay diferencias más marcadas cuando las mujeres alcanzan niveles educativos más altos, según Patricia Mora. En cuánto más altos son los salarios, crece más la diferencia, a pesar de los niveles de especialización de la mujer.

Sin embargo, la brecha de género queda aún más visible si se comparan posiciones específicas. Los puestos de poder son en las que las mujeres reciben menor remuneración en comparación con sus colegas masculinos.

En gerencias y direcciones, las mujeres pueden ganar casi ₡1.000.000 menos que los hombres. Como consecuencia de esto, se naturaliza ver el salario femenino como un ahorro sobre el masculino, según Mora.

En las actividades financieras y de seguros, las mujeres que están en puestos de dirección o gerencia, cobran un 33% menos que los hombres que se desempeñan en la misma actividad y posición. En otras actividades, dentro de las que el Inec ubica como categoría residual, donde se comprende la reparación de computadoras, efectos personales y enseres domésticos, la brecha es la más ancha. Las mujeres en puestos de dirección y gerencia, en esta categoría, ganan 43% menos que sus homólogos hombres.

Incluso en la enseñanza, donde las mujeres ganan más que los hombres en promedio, la brecha se vuelca para los puestos de dirección y gerencia. Las mujeres en estos cargos, cobran 11% menos que los hombres en el mismo puesto.

A nivel global existe una brecha importante entre las posiciones que ocupan y los salarios que devengan las mujeres principalmente en puestos de liderazgo y toma de decisiones, según Dahiana Arias, Gerente de País de ManpowerGroup Costa Rica.

Los dueños de empresas son los llamados a rescatar una mayor paridad de salarios sin importar el género, de acuerdo con Miguel López de Recluta Talenthunter. La reclutadora de personal, asegura que es normal encontrar a mujeres profesionales mucha más preparadas en lo académico que sus pares masculinos devengando salarios y condiciones menos ventajosas.

A pesar de que la brecha en el ingreso laboral anual promedio entre hombres y mujeres se ha reducido considerablemente según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en 2015, en todos los países de la organización, las mujeres cobraron anualmente un 39% menos en promedio que los hombres.

Esta brecha también crece conforme crece la experiencia, principalmente en la primera mitad de la carrera de las mujeres. Mejores políticas sobre familia y acciones para que hayan cambios en los lugares de trabajo, además de mayor uso de modalidades laborales a tiempo parcial y flexibles para padres y madres de familia, podrían contribuir a carreras más incluyentes, según la OCDE.

Para luchar contra la brecha ya existente, el empoderamiento económico para la mujer es fundamental, porque si no logra independencia económica sigue en un lugar subordinado, según apunta la presidenta del Inamu. Desde el sector público, la institución busca crear una reglamentación a lo interno del gobierno que transparente las políticas de salario, para evitar disparidades entre hombres y mujeres en el sector. Sin embargo, aún no hay mecanismos para disminuir la brecha, ni evitar que se ensanche, en el sector privado.