El Banco Mundial estima que la economía costarricense crecería 3,3% en 2026, frente al 4,5% que consigna para 2025. Aunque esa expansión superaría el promedio previsto para América Latina y el Caribe, implicaría una desaceleración de 1,2 puntos porcentuales respecto al año anterior.
Para 2027 y 2028, el organismo proyecta un crecimiento de 3,5% anual. Las cifras aparecen en su informe económico regional de octubre de 2026, titulado Harnessing the AI Transition, cuya información tiene como fecha de corte el 23 de setiembre.
Además de analizar las perspectivas económicas, el documento examina las condiciones para aprovechar la inteligencia artificial (IA). En Costa Rica, identifica una adopción individual superior a la que predice la relación estadística con el ingreso, pero advierte que la experimentación de las personas puede coexistir con una integración poco profunda de estas herramientas dentro de las organizaciones.
Crecimiento por debajo de vecinos
El reporte señala que las exportaciones de bienes manufacturados y la inversión lideraron el crecimiento costarricense en el período de desempeño regional que analiza para 2024 y 2025. En contraste, en Honduras y Guatemala, economías con una fuerte dependencia de las remesas, el consumo de los hogares desempeñó el papel principal.
Para 2026, Costa Rica presenta la menor tasa de crecimiento prevista entre los seis países centroamericanos incluidos en el panel de la tabla dedicado a Centroamérica y República Dominicana. El Salvador registra la mayor proyección entre esos seis países, con 4,5%, seguido por Panamá, con 4,2%.
| Economía | Crecimiento en 2025 | Estimación para 2026 |
|---|---|---|
| El Salvador | 3,9% | 4,5% |
| Panamá | 4,4% | 4,2% |
| Guatemala | 4,3% | 3,7% |
| Nicaragua | 4,9% | 3,6% |
| Honduras | 3,8% | 3,4% |
| Costa Rica | 4,5% | 3,3% |
Fuente: tabla 1.1 del informe del Banco Mundial. Los valores de 2026 corresponden a proyecciones con información al 23 de setiembre, no a resultados de cierre.
La estimación costarricense supera en 1,1 puntos porcentuales el crecimiento de 2,2% previsto para América Latina y el Caribe. Para el conjunto regional, el organismo señala que la incertidumbre internacional, las restricciones fiscales y los elevados costos reales de financiamiento pesan sobre la demanda privada.
También identifica riesgos por la volatilidad de los precios de la energía y los efectos de El Niño sobre la producción y los precios de alimentos y energía. Esas advertencias forman parte del diagnóstico regional y no constituyen una cuantificación específica de sus efectos sobre Costa Rica.
Preparación con brechas digitales
Costa Rica obtiene una puntuación general de 0,54 en el índice de preparación para la IA del Fondo Monetario Internacional (FMI) reproducido en el reporte. En la tabla presentada, únicamente Chile, con 0,59, y Uruguay, con 0,55, registran puntajes superiores entre las economías latinoamericanas y caribeñas incluidas. México alcanza 0,53.
La comparación utiliza la edición de 2023 del índice. Por tanto, no se trata de una nueva medición de las condiciones de preparación realizada en octubre de 2026.
El promedio de referencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es de 0,69. El reporte lo calcula con 34 economías de esa organización, excluyendo a Chile, Colombia, Costa Rica y México, que aparecen dentro del grupo latinoamericano.
El índice contempla cuatro dimensiones. Costa Rica registra 0,55 en capital humano y políticas del mercado laboral; 0,53 en innovación e integración económica; 0,60 en regulación y ética, y 0,48 en infraestructura digital. En esta última dimensión presenta su mayor distancia respecto al promedio de referencia de la OCDE, que alcanza 0,71.
Por otra parte, el informe destaca que Costa Rica y Colombia muestran tasas de adopción individual de IA generativa superiores a las que predice la relación estadística estimada con el ingreso. La medición utiliza datos de Microsoft correspondientes al primer trimestre de 2026 y contempla personas de entre 15 y 64 años.
Ese indicador puede reflejar usos laborales, educativos o personales. No equivale a una medición exclusiva de la adopción empresarial ni demuestra, por sí mismo, un aumento de productividad. El Banco Mundial subraya precisamente esa diferencia entre el acceso individual y la integración de la tecnología en los negocios.
Conocimiento antes que costos
La evidencia empresarial sobre Costa Rica proviene de un módulo de IA incorporado por la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) en su encuesta anual de fabricantes de 2026. Entre abril y julio fueron consultadas 115 empresas con tres o más trabajadores.
La mitad tenía más de 100 trabajadores y una cuarta parte operaba en zonas francas. En conjunto, las firmas consultadas representaban el 24% del empleo manufacturero formal costarricense.
El Banco Mundial advierte que la encuesta se realizó entre afiliados y no constituye una muestra probabilística. Sus resultados describen a las empresas consultadas, no al conjunto del sector industrial. También señala que las diferentes encuestas empresariales utilizadas en el capítulo no son estrictamente comparables y deben interpretarse con cautela.
Entre las empresas costarricenses usuarias de IA de esa encuesta, las aplicaciones se concentran en funciones de apoyo: el 54% la utiliza en administración y el 53% en mercadeo o ventas. Les siguen investigación, desarrollo e innovación, con 36%; contabilidad y control financiero, con 33%, y procesos de producción o servicios, con 30%.
Entre las firmas que no utilizan IA, el 63% identifica la falta de conocimiento especializado dentro de la empresa como la principal barrera, por encima de los costos de implementación, mencionados por el 29%. Entre las pequeñas y medianas empresas no usuarias, la proporción que señala esa carencia de conocimiento llega al 73%.
El organismo interpreta que la capacidad para comprender la tecnología, identificar aplicaciones útiles e integrarla en las operaciones representa una limitación más fundamental que el costo en la evidencia analizada. También señala que las empresas que avanzaron más allá de la experimentación desarrollaron conocimiento interno mediante capacitación, contratación especializada, implementación gradual y cambios en sus procesos.
En cuanto al empleo, el 95% de las empresas costarricenses usuarias consultadas reporta que no ha modificado su cantidad de trabajadores. El Banco Mundial describe los efectos sobre las planillas como limitados por ahora; no presenta ese resultado como una garantía sobre el comportamiento futuro del empleo.
Apoyo técnico y capacidades públicas
El reporte advierte que, en los países de ingresos bajos y medios, las ganancias de productividad asociadas con la IA podrían concentrarse en un pequeño grupo de empresas preparadas digitalmente y en actividades avanzadas. Si ese patrón persiste, una parte de la economía podría mejorar su desempeño mientras los sectores tradicionales experimentan pocos cambios.
Como respuesta regional, el Banco Mundial propone servicios de extensión tecnológica que ayuden a las empresas a identificar aplicaciones, reorganizar procesos e integrar la IA en sus operaciones. También plantea apoyos de cofinanciamiento y asistencia técnica para fortalecer las capacidades de gestión y la formación dentro de las empresas.
Para los gobiernos, recomienda fortalecer la gobernanza de los datos, la interoperabilidad de los sistemas y la infraestructura segura antes de ampliar el uso de modelos predictivos. Su planteamiento es que la IA no puede sustituir unas bases de información deficientes.
En ciberseguridad, el documento reconoce que Costa Rica ha avanzado en reformas institucionales después de importantes incidentes cibernéticos. Como agenda regional, recomienda financiamiento estable para los equipos de respuesta, ampliación de las capacidades especializadas e incorporación de requisitos de ciberseguridad en las políticas de IA, datos e infraestructura crítica.
