Hace dos semanas, Feuji publicó una oferta para un trabajo de freelancer como copywriter.
Esta firma de Texas, con presencia en Costa Rica e India, se dedica a soluciones digitales, computación en la nube, datos e información, seguridad cibernética y personal estratégico.
Para ese puesto remoto a tiempo completo, se solicita un redactor publicitario o un creador de contenido versátil.
La persona contratada se encargaría de redactar, diseñar y producir contenidos para las campañas de dos marcas a través de diversos canales (web, correo electrónico, SMS y redes sociales), manteniendo el tono de voz y la identidad visual de cada una de forma diferenciada y coherente.
Por ejemplo, deberá redactar artículos de blog optimizados para SEO (de hasta 400 palabras), correos electrónicos y mensajes cortos de texto (SMS) a los clientes sobre productos en etapas de pre-lanzamiento, lanzamiento y post-lanzamiento.
También deberá elaborar boletines informativos a partir de plantillas existentes, crear textos atractivos para redes sociales —incluyendo publicaciones estáticas, carruseles e historias— y adaptar el contenido para vídeos cortos de hasta 10 segundos (reels).
Como parte de la operación, tendrá que entregar el material en formato de cuaderno de redacción (copybook) en Excel.
Se pedía experiencia en la creación de contenido digital, habilidades de redacción en inglés, conocimiento de las mejores prácticas de SEO, comprensión de los flujos de campañas para clientes a través de plataformas CRM, conocimiento de los formatos y especificaciones actuales en redes sociales y capacidad organizativa para gestionar múltiples entregables, entre otras.
Como comentamos en un post del blog La Ley de Murphy de 2024, el trabajo remoto y de freelancer sigue siendo atractivo en la actualidad para quienes desean trabajar desde su casa, en una cafetería, frente a la playa, en una cabaña en la montaña o cualquier lugar del mundo con Internet de banda ancha.
Pero debe organizarse y evitar errores básicos. Además, debe desarrollar su propio catálogo de trabajos y resultados, impulsar su marca personal y estar atento a las tendencias del mercado y de los trabajos freelance en particular.
De un lado, están las ventajas obvias: la flexibilidad en el lugar de trabajo y en el horario, en teoría, usted es su propio jefe y elige a sus clientes y proyectos, y gestiona su actividad como un negocio, definiendo su salario y reinvirtiendo las utilidades.
Del otro lado, están las desventajas: ingresos irregulares al no tener salario fijo y por retrasos o impagos de clientes, es un trabajo solitario y se acumulan las responsabilidades (facturas, propuestas, presupuestos, control de gastos, captación de clientes, informes de resultados y creación de un fondo para cuando bajan los ingresos, entre otras).

El ABC de ser freelancer
Un trabajo freelance es un servicio que se brinda a terceros —pueden ser varios— por proyectos o tareas específicas.
Aquí, el freelancer (equivalente a un trabajador por cuenta propia) no tiene una relación laboral fija con una sola empresa y lleva su propia cartera de clientes, negocia tarifas, emite facturas y aplica prácticas de gestión de “su negocio”.
Una persona puede ser freelancer como complemento a su empleo principal (siempre que no existan conflictos de interés y cumpla con ambas actividades) o a tiempo completo.
Áreas de mayor demanda
Algunas áreas y puestos tienen mayor demanda, como ingeniería informática, analistas de datos, ingenieros de calidad y desarrolladores. También hay demanda en diseño gráfico, publicidad y plataformas de contenidos digitales. La lista es más amplia.
Estas son las 20 profesiones con mayor demanda:
—Desarrollador de software: creación de aplicaciones, sitios web, integraciones y sistemas personalizados.
—Desarrollador web: páginas web, tiendas en línea, WordPress y mantenimiento técnico.
—Diseñador gráfico: logotipos, identidad de marca, publicaciones para redes y material publicitario.
—Diseñador UX/UI: para mejorar la experiencia y la apariencia de sitios web y aplicaciones.
—Editor de vídeo: vídeos para redes sociales, publicidad, YouTube, reels y contenido corporativo.
—Redactor de contenidos: artículos, blogs, descripciones de productos, manuales de productos y servicios, y textos para empresas.
—Copywriter: textos persuasivos para ventas, anuncios, correos electrónicos, redes sociales y landing pages.
—Community manager: gestión de redes sociales, programación de publicaciones y atención a seguidores.
—Especialista en SEO y GEO: optimización de sitios web para posicionarlos en los buscadores (Google y Bing) y en bots de IA (ChatGPT, Gemini, Proximity o Claude, entre otros).
—Especialista en publicidad digital: para implementar campañas en Google Ads, Meta Ads y TikTok Ads, entre otras.
—Traductor: traducción de documentos, sitios web, aplicaciones y contenido comercial.
—Asistente virtual: manejo de agenda, correos, coordinación de reuniones y tareas administrativas.
—Contador o asistente contable: registro contable, conciliaciones, estados financieros y apoyo tributario.
—Consultor de negocios: estrategia, análisis de mercado, planes de negocio y mejora de procesos.
—Gestor de proyectos: coordinación de equipos, cronogramas, entregables y metodologías ágiles.
—Analista de datos: informes, visualización de datos, cuadros de mando y análisis para la toma de decisiones empresariales.
—Fotógrafos: fotografía de productos, eventos, retratos, marcas y contenido para redes.
—Profesores o tutores en línea: clases de idiomas, matemática, programación, música u otras materias.
—Diseñadores de interiores o arquitectos: planos, renders, diseño de espacios y proyectos con CAD.
—Consultores legales: asesoría jurídica, revisión de contratos y apoyo a empresas o despachos, según su especialidad y colegiatura.
Podemos agregar asesores y consultores en todo tipo de áreas, incluyendo salud y seguridad ocupacional, inversiones y finanzas, empleo, fitness y marca personal.
En la actualidad, la demanda incluye especialistas en inteligencia artificial (IA), aprendizaje automático (machine learning), ingeniería de prompts, desarrollo de modelos de IA generativa, automatización con agentes de IA, asistentes virtuales (gestión de agendas, atención al cliente, soporte administrativo y coordinación de tareas) y consultoría en la implementación de herramientas de IA y de estrategias de cambio digital con IA.

Cuánto cobrar (o cuánto pagan)
En buena parte de los trabajos freelance ofrecidos, las empresas definen las tarifas. En otros casos, la tarifa de trabajos a nivel local es regulada por un colegio profesional. Y cuando se tiene un alto reconocimiento en el mercado, la persona puede negociar cuánto cobrar por un proyecto.
En general, se paga de $10 a $200 por hora, en este caso, en roles técnicos o de consultoría especializados, dependiendo del tipo de cliente, la complejidad del proyecto, la plataforma utilizada, la urgencia y la situación del mercado (oferta y demanda)..
Lo usual y realista es cobrar hasta $80 por hora en trabajos especializados y con clientes internacionales. En Europa, por ejemplo, se cobra entre 15 y 80 euros por hora.
En algunas áreas, como la fotografía, se llega a cobrar unos $150.
En redes sociales se promocionan trabajos remotos con pagos de $16 a $100 por hora para:
—Transcribir y redactar textos a partir de audios, documentos escaneados y otras fuentes.
—Revisar productos y escribir reseñas detalladas
—Brindar asistencia virtual, apoyando a clientes mediante Calendly y Doodle, dos herramientas para programar citas y reuniones automáticamente sin necesidad de enviar múltiples correos electrónicos.
El pago depende de cada área y del nivel (principiante, intermedio o senior). A los principiantes se les paga entre $10 y $75; a los intermedios, entre $25 y $150; y a los seniors, entre $60 y $350. En todos estos casos, son tarifas por hora.
De esa forma, un freelancer que factura 80 horas por mes a $10 por hora generaría ingresos por $800 y quien factura $350 por hora obtendría $28.000.

Cómo organizar su trabajo freelance y aumentar ingresos
Las competencias de la persona también cuentan. En la actualidad se demandan conocimientos y habilidades en IA e inglés comercial o técnico, además de los propios de cada área.
También cuenta cómo usted gestiona sus servicios. Eso implica:
—Defina sus objetivos: tener objetivos de negocio claros, precisos y medibles permite establecer el tipo de actividad, el alcance y el nivel de compromiso a asumir.
—Tenga su propio elevator pitch: una breve presentación de pocas líneas o no más de 30 segundos, en la que recalque el problema que resuelve, cómo lo soluciona y cuál es su propuesta de valor.
—Determine una estrategia: elabore e implemente un plan de negocio para conseguir clientes, ofrecer una propuesta diferenciadora y definir precios.
—Desarrolle su marca personal: la marca personal le da visibilidad y permite conseguir clientes; aproveche las redes sociales generales y las específicas para empleo y freelancers (LinkedIn, Behance y Dribbble); y tenga su propia página web.
—Arme su calendario: tenga su propia agenda de reuniones, entregas, obligaciones fiscales y de seguro social y actividades de su cronograma.
—Utilice una herramienta de gestión de proyectos: herramientas como ClickUp, Wrike o Asana permiten trabajar con varios clientes o proyectos a la vez, crear listas de verificación, tareas e informes con gráficas de evolución y cumplimiento.

Plataformas
En el post de 2024, les mencioné algunas plataformas para encontrar trabajos freelance. Revisamos si están vigentes y actualizamos la lista con otras:
Apply.co: identifica puestos que encajan con el perfil personal, adapta el currículum y la carta de presentación, envía las solicitudes automáticamente y ofrece asesoramiento.
Domestika: las empresas publican sus ofertas directamente en este portal, que ofrece la posibilidad de albergar los portafolios de los proyectos y brinda capacitación.
Edworking: cuenta con herramientas para perfil profesional, gestión de proyecto, creación de equipos y para atender las consultas de empresas que requieren ampliar detalles.
Flexjobs: portal de empleo para encontrar trabajos remotos con acceso a casi 249.000 empleos preseleccionados.
Freelancer.com: plataforma internacional con un sistema de concursos y ofertas de proyectos; es útil para perfiles técnicos y creativos.
Freelancers: para encontrar trabajos freelance en Costa Rica en diseño, programación, mercadeo y redacción, entre otros.
Fiverr: ofrece oportunidades en áreas de redes sociales, páginas web, diseño de logotipos, creación de vídeos y programación, entre otras.
Google for Jobs: es un buscador de ofertas de trabajo en decenas de portales (y hasta fanpages corporativos de Facebook) y crea filtros por ubicación, fecha de publicación, tipo de contrato y hasta por empresa ofertante.
Jobgether: muestra información de más de 60.000 puestos remotos y atrae a un millón de usuarios al mes.
Jooble: plataforma para la búsqueda de empleo utilizada diariamente por millones de personas en 66 países.
Indeed: es un buscador que agrupa ofertas de trabajo de otros portales, permite cargar un currículum y generar un enlace personalizado y envía notificaciones de ofertas.
InfoEmpleo: dispone de apartados diferenciados para la búsqueda del primer empleo (para estudiantes y recién graduados) y para quienes buscan ofertas de empleo internacionales.
InfoJobs: muy popular en España, cuenta con apartados especiales para profesionales freelancer y directivos.
Intch Opportunities: conecta a profesionales con puestos de trabajo a tiempo parcial; según la firma, su servicio es usado por más de 700.000 profesionales y más de 50.000 empresas.
LinkedIn: permite a los profesionales ampliar su red de contactos, encontrar oportunidades de empleo y recibir notificaciones.
Malt: plataforma donde las empresas buscan directamente a los profesionales; es una opción interesante si usted trabaja en español y quiere trabajar con empresas europeas.
Mismo: brinda servicios para empresas con sede en EE. UU., ofrece opciones laborales y tiene presencia en Costa Rica.
Monster.es: facilita guardar las ofertas que más llaman la atención y los puestos de trabajo a los que aplicó, información sobre empresas, pagos y asesoramiento profesional.
People per Hour: detalla las oportunidades de contratación, posee un buscador y brinda datos de las ofertas de las compañías.
Remote Jobs Finder: plataforma para buscar, recomendar y solicitar únicamente puestos en los que usted encaje.
Remote OK: cuenta con una enorme oferta de vacantes y un buscador para hallar oportunidades según la ubicación geográfica, ingreso deseado y perfil de empleo.
Remotive: muestra oportunidades desde más de 30 países para programadores y desarrolladores, escritores, negocios, mercadeo y servicio al cliente, entre otros.
Toptal: para profesionales de alto nivel en desarrollo de software, diseño y finanzas; el proceso de selección es exigente, pero se destaca por las tarifas y la calidad de los proyectos.
Upwork: facilita encontrar trabajos de oficina, creativos e informáticos y de teleoperadores.
Zenfy: permite encontrar trabajos remotos a tiempo parcial para quienes desean complementar ingresos de su empleo principal.
Cada plataforma tiene sus ventajas. La clave es mantener un perfil actualizado y gestionar cada proyecto con orden desde el primer contacto.
Otra situación a considerar: en muchas de esas plataformas hay ofertas para trabajos remotos y para trabajos presenciales, por lo que hay que aplicar filtros o buscar aquellas para la modalidad remota o para freelance.
Una plataforma adicional: WiFi Tribe, para formar parte de una comunidad global de trabajadores remotos y nómadas.

