Por: Francisco Ruiz León.   19 febrero
Un recorrido el pasado 25 de enero por el aeropuerto Juan Santamaría, la principal terminal aérea del país, evidenció un mayor moviendo de pasajeros en medio de estrictas medidas sanitarias. (Fotografía: José Cordero/Archivo)
Un recorrido el pasado 25 de enero por el aeropuerto Juan Santamaría, la principal terminal aérea del país, evidenció un mayor moviendo de pasajeros en medio de estrictas medidas sanitarias. (Fotografía: José Cordero/Archivo)

Ricardo González es un viajero recurrente que visitó Colombia en diciembre del 2020. Él es uno de los miles de costarricenses que han salido del país en los meses recientes, a pesar de que la pandemia todavía no ha acabado.

González usualmente hace un viaje para final de año y no quería que el 2020 fuera una excepción. Consideró viajar a Guatemala, México o Colombia. Terminó decidiéndose por este último debido a que era el único de los tres países que no conocía, pero además porque tenía menos restricciones para ingresar: no necesitó seguro ni tampoco prueba PCR negativa.

“La pandemia está, existe. Lo pensé, pero el espíritu viajero me ganó. Es un buen momento para viajar, es acostumbrarse a la realidad actual que poco a poco debe ir cambiando al estilo de vida de antes”, comentó.

Así como González, los datos revelan que los costarricenses están volviendo a los aeropuertos y a los aviones.

Debido a que para los nacionales no existió una prohibición para salir o entrar al país por vía aérea, los números de egresos de costarricenses por mes nunca llegaron a cero. Sin embargo, el cierre de fronteras para los visitantes extranjeros el 18 de marzo del 2020 paralizó la industria aeronáutica y la oferta de vuelos.

La reapertura paulatina desde el 1 de agosto y, en consecuencia, la reactivación de esta industria, se tradujo en un incremento sostenido en el número de costarricenses que decidieron viajar.

El retorno a los aviones vienen acompañado de nuevos comportamientos. Las agencias de viajes y aerolíneas aseguran que los viajes ahora son motivados con mayor frecuencia por visitas a familiares en el exterior, así como a recreación, entre otros cambios.

Reactivación

EF revisó las cifras de salidas de costarricenses por los aeropuertos internacionales durante los años 2019, 2020 y el mes de enero de 2021, para conocer hacia dónde viajan los ticos y cuánto ha variado a raíz de la pandemia.

El golpe de la crisis sanitaria es evidente: en el 2019 se registraron 873.000 salidas de costarricenses al exterior vía aérea, mientras en el 2020 esa cifra se redujo a 235.000, según datos de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME).

Abril del año pasado registra el punto más bajo en la cantidad de egresos de nacionales por vía aérea, luego de las medidas tomadas en marzo en torno a las restricciones de vuelos.

Desde entonces, los egresos muestran un aumento mes a mes, aunque las cifras son todavía bajas.

El mayor incremento porcentual se registró en noviembre del año pasado, cuando las salidas crecieron un 140% con respecto a octubre. En número absolutos, diciembre es el mes que registró más salidas: casi 30.000, aunque dicha cifra es apenas una tercera parte de los egresos de enero del 2020, cuando el COVID-19 acumulaba apenas unos cientos de casos en Asia.

“En el mes de noviembre experimentamos un aumento de ticos viajando al exterior y un poco hacia Estados Unidos. Mucha gente fue e hizo compras rápidas. Fue una cantidad importante en el marco de la pandemia”, aseguró Kathya Garrido, directiva de la Asociación Costarricense de Agencias de Viajes (ACAV).

Las razones y motivaciones de estos primeros viajeros son variadas. Para Garrido, predominan las visitas a familiares que le permiten a las personas hospedarse en casas de conocidos, a la vez, hacen un poco de vacación o compras, principalmente en EE. UU.

“Antes de la pandemia teníamos 30 aerolíneas que nos conectaban directamente con 40 ciudades, hoy tenemos unas 15 aerolíneas y 28 ciudades a las que volamos”, Rafael Sánchez, presidente de la ALA.

Desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) coinciden en que la tendencia actualmente son viajes de visita a familiares o amigos, combinados con ocio, y suman otros dos factores que inciden en esta reactivación del turismo tico al extranjero.

En primer lugar, pesan las restricciones y requisitos de entrada en algunos países, pues las cuarentenas obligatorias o la realización de una prueba PCR desestimulan a los viajeros.

“El costarricense es un consumidor que se informa y que sabe viajar”, manifestó Garrido, en referencia a que han notado que el turista tico revisa los cuidados sanitarios y con base en ello, valora los destinos.

Estados Unidos, por ejemplo, empezó a solicitar una prueba negativa obligatoria para entrar en su territorio a partir del 26 de enero anterior. Mientras tanto, los toques de queda, cierres de negocios y confinamientos se han mantenido de forma intermitente en varios países de Europa, como Holanda o Alemania, ante los rebrotes de casos de COVID-19.

Asimismo, está el factor de la confianza del consumidor y el miedo al contagio. “Poco a poco la gente ha ido ganando confianza en viajar”, afirmó Rafael Sánchez, presidente de la ALA.

Por su parte, David Alemán, director general de Avianca, comentó que ven un comportamiento estable en el movimiento de pasajeros que salen de Costa Rica, aunque en menor cantidad que las llegadas.

Además, Alemán afirmó que la reactivación de las operaciones de la aerolínea es gradual y que se están enfocando en adaptar la oferta a las necesidades del “nuevo viajero”: un cliente mucho más digital, que valora las herramientas tecnológicas, así como los protocolos sanitarios, y que busca mayor flexibilidad al comprar sus tiquetes.

En ese mismo tono valoran el retorno de vuelos en el aeropuerto Daniel Oduber de Liberia. César Jaramillo, gerente general de Coriport, concesionaria de la terminal, mencionó que actualmente cuentan con ocho aerolíneas que conectan con 14 destinos.

“Desde que la terminal volvió a abrir sus puertas en setiembre del año anterior hemos experimentado un crecimiento constante en las operaciones y en el tránsito de pasajeros. En enero 2021, por ejemplo, recibimos 297 vuelos internacionales y cerca de 40.000 pasajeros en ambos sentidos”, precisó Jaramillo.

Al revisar las estadísticas por terminal aérea, el Juan Santamaría concentra el 98% de las salidas realizadas desde agosto, mes en que reabrió sus puertas. Por el Daniel Oduber han salido 704 personas, atrás inclusive del Tobías Bolaños por el que han egresado 794 costarricenses.

Sin embargo, estas cifras no distan demasiado de las de 2019, cuando por el Juan Santamaría salió el 99% de los turistas ticos, una predominancia absoluta.

Según Jaramillo, por la naturaleza del Daniel Oduber, su principal público son viajeros internacionales, mientras que del Tobías Bolaños salen principalmente vuelos corporativos y comerciales de aerolíneas pequeñas.

Perfil consistente, pero viajes más cortos

El perfil de los viajeros ticos de estos meses del inicio de la reactivación no varía significativamente del promedio que se registraba antes de la pandemia, según la percepción de los representantes de aerolíneas y agencias de viajes, aunque en Costa Rica es difícil contar con información estadística al respecto.

“En general, en el mundo, los datos indican que sí hay un viajero más joven que tiene menos miedo de viajar”, aseguró Garrido.

Previo a la pandemia eran comunes los viajes de población adulta mayor, como pensionados, que tenían el hábito de viajar a Europa o a hacer peregrinaciones, pero este tipo de turismo “está a la espera”, según Garrido.

Lo que sí parece cambiar son las características de los viajes de los costarricenses.

No solo se habla de viajes planificados con menos tiempo de antelación, debido a los cambios en las medidas sanitarias contra el COVID-19 –a veces anunciadas de un día para otro–, sino también de estancias más cortas.

Debido a que la pandemia reduce las posibilidades de visitación de algunos lugares, los viajes tienden a ser solo una “escapada” de pocos días.

Destinos preferidos se mantienen

Con base en los datos de la DGME, son cuatro los destinos que agrupan la mayor cantidad de salidas de costarricenses: Estados Unidos, Panamá, México y El Salvador.

Los datos sólo registran el destino inmediato del turista, por lo que no toma en cuenta si se trata de un lugar de interconexión o de escala, como sucede generalmente con Panamá y El Salvador, hubs de Copa y de Avianca, respectivamente.

En el 2019, año previo a la pandemia, las salidas hacia EE. UU. representaron poco más de una tercera parte del total, con 280.163, seguido de Panamá con 174.026, México sumó 133.504, El Salvador contabilizó 86.358, mientras en quinto lugar estuvo Colombia con casi 54.000.

Esos cinco destinos se repiten, en ese mismo orden, en las estadísticas del 2020, con una clara reducción en la cifra de egresos.

Sin embargo, la recuperación de cada destino ha sido desigual.

Durante los meses con más restricciones en el 2020, EE. UU. concentró la gran mayoría de las salidas, llegando hasta el 77% en mayo y en setiembre.

No obstante, durante los últimos meses del año anterior y también enero del 2021, los números muestran una tendencia a reajustarse al comportamiento anterior a la pandemia.

Aunque todos los destinos suman cada mes más egresos en números absolutos, Panamá y México vienen registrando un crecimiento más acelerado en términos porcentuales.

Así, para enero las salidas hacia EE. UU. fueron el 52,5% del total, un 16,8% a Panamá y el 15,7% iban en dirección a México.

De acuerdo con el director general de Avianca, tomando como referencia las búsquedas de los turistas, los destinos que más llaman la atención de los ticos actualmente son México, Miami, Cancún, Nueva York, Bogotá y Guatemala.

Además, los datos coinciden con la información recopilada tanto por la ALA como por la ACAV.

Según Sánchez, la demanda de viajes cortos de hasta cuatro o cinco horas es la que más rápido ha regresado.

Eddy Morales es uno de esos costarricenses que valora viajar pronto. Actualmente está considerando visitar Guatemala en Semana Santa con algunos amigos.

“No creo que sea buen momento, pero tampoco sabemos cuánto van a durar estas restricciones, entonces toca viajar acorde a la realidad actual”, expresó Morales, de 34 años.