Por: Carlos Cordero Pérez.   18 julio
Ajuste la idea del negocio según lo que requieran los clientes potenciales y lo que ofrezca la competencia para diferenciarlo bien. (Foto archivo GN)
Ajuste la idea del negocio según lo que requieran los clientes potenciales y lo que ofrezca la competencia para diferenciarlo bien. (Foto archivo GN)

La gran duda que tiende a frenar a las personas emprendedoras es si su idea de negocios tiene futuro, si pegará, si crecerá o si al menos dará para sobrevivir.

Tener una idea, un producto o servicio y un modelo innovador no garantizan el éxito del emprendimiento.

“Su negocio es tan serio como usted decida que este lo sea”, dice Tanya Leiva, especialista de la firma costarricense Sinapsis Consulting CR y bloguera de negocios.

¿Será necesario hacer un estudio de factibilidad, calcular el retorno de la inversión y ver cuándo alcanzará el punto de equilibrio, el momento en el cual los ingresos empiezan a superar los gastos?

Es recomendable sentarse a hacer números, que dependiendo de la complejidad, objetivos y mercado meta tendrán diferentes niveles de complejidad.

El objetivo puede ir desde crecer y obtener una alta rentabilidad de la inversión hasta mantener la empresa como fuente de ingresos o sobrevivir, como en el caso de las microempresas.

Ninguna de estas metas es mala. Lo malo es no tener claro hasta dónde se quiere llegar.

Dependiendo de ese objetivo se debe tener un plan o una estrategia, entender el mercado y ofrecer algo distinto o diferenciado.

Haga sus números: costos y cuánto necesita vender. Pero el ejercicio principal es ver qué puede ofrecer distinto y cómo ir adelante de sus rivales cuando le empiecen a copiar. (Foto archivo GN)
Haga sus números: costos y cuánto necesita vender. Pero el ejercicio principal es ver qué puede ofrecer distinto y cómo ir adelante de sus rivales cuando le empiecen a copiar. (Foto archivo GN)
Sus fortalezas

El negocio es lo que el emprendedor es.

Analice sus fortalezas: ¿Qué valor tiene Usted que pueda transmitir a su negocio? ¿Son destrezas técnicas, sociales, artísticas, en producción o en ventas?

Cada persona emprendedora traduce sus mejores cualidades y características a su negocio y de ahí desarrollan la propuesta de valor, esa diferencia que darán a los clientes.

Una vez que usted determine que hace mejor, piense cómo transmitirlo a sus productos, servicios o negocio.

Conozca al cliente

Es elemental, pero se suele olvidar fácilmente. Entienda a quién le vende y sus necesidades.

Después de definir su producto o servicio, piense quién es su potencial cliente: dónde viven, género, edades, costumbres de compra, nivel socioeconómico, gustos habituales, estilo de vida, y cultura, entre otras características.

Empiece a conversar con potenciales clientes sobre lo que requieren, lo que encuentran o no, lo que les gustaría recibir.

Luego reúna un grupo pequeño de personas con esas características, muestre su producto o servicio y fíjese cómo lo usan.

Pregúnteles:

-¿Me pueden decir en sus palabras qué les acabo de explicar?

-¿Qué dirían ustedes que vendo?

-¿Qué beneficio ven en él?

-¿Por qué lo comprarían?

Grabe las respuestas y analice después cada una hasta en sus detalles. Ahí encontrará ideas.

Verifique con honestidad si su producto es de impacto para las personas que lo vieron.

Observe si entendieron su idea y, muy importante, fíjese cómo ellos lo explican.

Pregunte a sus clientes potenciales, busque otras opiniones e incluso hable con sus competidores, puede que encuentre aliados. (Foto archivo GN)
Pregunte a sus clientes potenciales, busque otras opiniones e incluso hable con sus competidores, puede que encuentre aliados. (Foto archivo GN)
Estudie el mercado

Ahora fíjese en el mercado y la competencia, para comprobar si lo que Usted ofrecerá como valor realmente es un diferenciador.

Apunte cuáles son sus competidores, cuáles son los productos o servicios que sus rivales ofrecen y cuáles son las características que más los distinguen.

En su apunte, anote precios, puntos de venta, canales de distribución, mercadeo que realizan, ofertas y promociones que implementan, e incluso –si puede averiguar– cuáles son los proveedores de sus futuros competidores.

Asimismo qué productos compran los consumidores si no consiguen el bien o servicio en un 100%.

Tanya Leiva recalca que tenga objetividad y aunque usted tenga un gran compromiso con su idea, piense como un cliente.

No caiga en el error de "nadie vende lo mismo que yo".

La soberbia es mala consejera.

Cuando analice qué está pasando, haga una lista de lo que pudo observar y piense cómo complementar su idea, incluyendo lo que no está en el mercado.

Tómese su tiempo y piense: ¿qué puedo hacer y ofrecer diferente?

Internet y redes sociales

Hay una tarea que puede hacer desde su casa y es investigar qué ofrecen otros en distintos países y cuál es la reacción y puntos débiles de sus competidores.

Encuentre en el buscador productos y servicios similares, competidores a nivel local o que solamente tengan presencia en otros países.

Haga la misma revisión que hizo en el estudio de mercado anterior. Ahí podrá encontrar ideas que no se estén implementando localmente.

Eso sí, pregúntese porqué aquí nadie lo ofrece así, cuáles dificultades se enfrentarían (culturales o de hábitos de compra, etc.) o cuáles ventajas podrá obtener.

En redes sociales puede completar su estudio de mercado y, especialmente, encontrar comentarios, opiniones o calificaciones de los consumidores de los rivales.

Ahí podrá descubrir debilidades de la competencia, necesidades no cubiertas e ideas para que Usted las implemente, así como fortalezas y ventajas de sus rivales que debe tomar en cuenta.

También podrá ver lo que hacen en redes sociales, sus errores y sus aciertos, los primeros para evitarlos y los segundos para emularlos y mejorarlos.